Todo lo que debes saber sobre un tratamiento de fertilidad

A veces hay que tomar decisiones muy difíciles que nos cuestan mucho. La decisión de interrumpir un tratamiento de fertilidad es una de ellas. Y es que aunque no es sencillo renunciar al deseo de convertirte en madre, hay que saber cuando detenerse. De lo contrario, pasarás muchos años albergando falsas esperanzas y gastando considerables sumas de dinero.

Tu pareja y tú deben decidir el momento

Esto es algo que tú misma debes contestarte. Nadie puede decirte cuál es momento de dejar de tratar de concebir. Esto es algo que tú y tu pareja deben decidir. Sin embargo, si embarazarte se está convirtiendo en una obsesión que ha empezado a afectarte a nivel emocional, tal vez ha llegado el momento de tomar el control de tu vida. Escucha a tu interior y si decides seguir con los tratamientos para procrear, asegúrate de estar preparada para afrontar con fortaleza lo que se venga.

Antes que nada está tu salud física y emocional

Terminar con un tratamiento para quedar embarazada no es lo mismo que darte por vencida. Al contrario, peleaste como una guerrera, pero te has dado cuenta de que ha llegado el momento de aceptar que perdiste esta batalla. No todas han aguantado lo que tú y no tiene nada de mala querer ahorrarte nuevas decepciones. Se requiere de mucho valor afrontar la idea de que no te convertirás en madre, al menos no de forma biológica. Y se requiere aún de más valor poner primero tu salud física y emocional.

Asume tu decisión

En esta situación de por sí ya estresante, las opiniones de los familiares y amigos cercanos estarán a la orden del día. No dejes que sus opiniones te afecten o influyan en tu decisión, pues esto podría alterarte a nivel emocional. Es normal que te sientas triste, decaída e incluso deprimida. Busca ayuda, no tienes por qué afrontar esa montaña rusa de emociones tú sola. Verás que con la ayuda de un profesional y la de tu pareja pronto llegará la resignación y la aceptación. Sin embargo, no te cierres las puertas. Si crees en tu instinto maternal la adopción podría cambiarte la vida y la de un pequeñito que no ha tenido la oportunidad de conocer el amor de una madre.