10 mentiras que no debes decirle nunca a tu doctor

Todos nos enfermamos algún día, ¡es inevitable! Naturalmente después visitamos a nuestro médico de confianza y comienza con el diagnóstico. Por favor, ¡no le mientas! Tú eres la que está buscando ayuda, ¿para qué ponerle el pie a tu pobre doctor? Él se basará en la información que le des para diagnosticarte. Si le dices mentiras, luego no te enojes si el tratamiento no resulta.

1. “Sólo bebo socialmente”

El alcohol deja rastros en tu cuerpo así que tus análisis te van a delatar. Esta mentira sólo hará que tu doctor te haga más estudios y se preocupe por lo que pasa en tu sangre.

2. “Yo siempre sigo mi dieta”

A lo mejor te da pena confesar que rompes tu dieta o no te has dado cuenta del daño que te hacen tus antojitos. ¡Pero no por eso hay que mentir! Lo mejor es anotar qué comes diariamente. Si no quieres decirle nada, sólo muestra tu libro.

3. “No, yo no tomo nada”

Hay medicamentos con y sin receta. No importa que los ingieras ocasionalmente, necesitas ser sincera. No sabes qué reacción pueda tener tu cuerpo. Hasta las medicinas o suplementos más comunes tienen sustancias que podrían causar una reacción adversa, así que no te arriesgues.

4. “No, no tengo ninguna cirugía”

Tu historial es sumamente importante. Una cirugía antigua se puede relacionar con lo que menos te imaginas. Mejor decirle los detalles a tu doctor. Que la información sobre, no que falte.

5. “No he comido ni bebido nada antes de la cirugía”

Puede parecer la mentira más inocente. O quizás una galletita no te parezca la gran cosa. El problema es que la anestesia relaja el esfínter de tu estómago y puede que regurgites ácido. Si tu estómago está vacío, no pasa nada, pero si el alimento llega a tus pulmones puede ser un verdadero riesgo fatal.

6. “¿Yo? ¡No! No fumo, fumaba antes pero ya no”

Más te vale que eso sea cierto. Fumar afecta la salud de muchísimas maneras. Quizás no quieres que el doctor te obligue a dejarlo, pero puede mandarte estudios para detectar a tiempo las enfermedades que te produce. Fumar es factor de riesgo para todas las enfermedades.

7. “No me duele tanto”

No te aguantes ni minimices lo que sientes, si lo haces, el doctor jamás entenderá qué te pasa.

Recuerda que los platos rotos no los pagará tu doctor, los pagarás tú. Sé sincera, tu salud está de por medio.