Todo lo que NO debes decir acerca del cuerpo de mi hija

El cuerpo de mi hija es muy valioso y por eso sé y comprendo que hay cosas que es mejor no decir. No hablo solo de mi hija, sino de todas las niñas. Nos guste o no, los niños son como esponjitas que durante los primeros años de vida van grabando todo lo que ven a su alrededor. O lo que escuchan y observan que hacen las personas que los rodean. Por esta razón no podemos… no debemos tomar a la ligera lo que les decimos o cómo lo hacemos.

Cuido el cuerpo de mi hija

El bombardeo de información en los medios es un gran peso cuando estamos criando y educando a nuestros hijos. Debe quedarnos claro que los niños no necesitan ser rellenitos o muy flaquitos para ser felices. Lo más importante en esa etapa es que ellos crezcan saludables física y emocionalmente. Eso es algo que les ayudará a salir adelante durante toda su vida. Hablarle a los niños del peso o de un estándar físico podría crear complejos y propiciar que rechace su cuerpo y crezca con inseguridades. Solo el pediatra está capacitado para decirte si tu hijo está bajo de peso o al contrario.

“Está muy gorda”

Es un hecho que muchas personas están traumadas con sus cuerpos, pero eso no les da derecho a opinar sobre el cuerpo de mi hija. Cuando son pequeños, los niños son regordetes de por sí, mientras no pueden moverse. Una vez que empiezan a gatear y a caminar, todo se va acomodando en su lugar. Es importante tener cuidado cuando la herencia genética tiende a la obesidad. Sin embargo, durante la niñez, es importante no hacer comentarios sobre su “pancita”.

“Qué delgada está”

De la misma forma, no puedes juzgar el cuerpo de mi hija si está muy delgada. Habemos personas que a pesar de comer bien, no tendemos a engordar porque está en nuestros genes. Sin embargo, no tiene nada de malo. Si harás un comentario de mi hija, que sea sobre lo bien que hace sus labores o la forma tan simpática en que sonríe.

“Cuídala para que se ponga bonita”

Mi hija ya es hermosa, así que evita decir que “se podrá bonita más adelante”. Todos los niños y niñas son lindos desde pequeños, no hay que permitir que crean lo contrario.

“¡Cuánto come!”

Si mi hija come “mucho”, es de acuerdo a lo que cada uno considera lo adecuado para comer. Como mamá, cada una va conociendo a sus hijos y sabe si comen bien o un poco menos de lo acostumbrado. Así como todos los niños, mi hija sabe cuál es su límite, eso es lo importante.