Si las camas hablaran, ¡vaya historias que contarían!
Algunas serían medio asquerosas, otras súper sensuales y sexuales mientras que otras tantas serían simples historias incómodas.
¿Te identificas con alguna?
Accidentes con comida:

- Una vez traté de ser sexy con mi novio y le vertí jarabe de chocolate por todo el cuerpo y quitarlo lamiéndolo. Para cuando terminé, tenía un dolor de cabeza masivo por tanta azúcar. Ni siquiera me podía concentrar para hacer algo más.
- Intenté ser súper sexy y cocinar desnuda, hasta que me quemé el vientre con aceite hirviendo.
- Vi a un chico y quería llamar su atención. Tenía una paleta y decidí chuparla intensamente para evocarle ciertas ideas. Lamentablemente la mitad de la paleta se atoró en el fondo de mi garganta y me empecé a ahogar.

Limitados talentos de seducción:
- No sé cómo hablarle sexy a mi novio. Traté de compensar con gemidos pero la realidad es que terminé sonando constipada.
- En un vano intento por ser sexy, ¡terminé lamiendo mis dientes de arriba en vez de mi labio!

- No sé cómo ser sexy y termino haciendo toda clase de bromas para compensar lo incómoda que me siento.
- Traté de ser sensual con mi novio a la hora de quitarme el bra pero mi cabello se atascó en el gancho de mi bra…

Heridas físicas:

- Una vez traté de ponerme encima de mi novio. Lamentablemente, terminé dándole un rodillazo ahí. Obviamente no tuvo nada de sexy y mi novio no quería saber nada de mí.
- Traté de darle un masaje sexy a mi novio porque tenía dolor de espalda. Lo malo es que hice demasiada presión y ahora tiene el cuello entumido. Por lo tanto, no me dirige la palabra en este momento.

- Traté de ser sexy en mi regadera pero me resbalé, me golpeé las nalgas y la cabeza. Tengo un dolor de cabeza masivo y un hematoma en el trasero. Es por esto que sigo soltera.
- Estaba con mi novio y traté de seducirlo al quitarme los pantalones. Me terminé contracturando un músculo del cuello. ¡Éxito!
¿Cuál ha sido tu momento más incómodo a la hora de seducir?