Hábitos para reducir las várices en tus piernas

A todas las mujeres nos aterra la aparición de las várices. Sin embargo, puedes posponer su aparición si adoptas algunos hábitos saludables en tu vida diaria. No te preocupes, no es tan difícil como crees. Pequeños cambios en tu rutina pueden hacer una gran diferencia en tus piernas. ¿No me crees? Ponlo a prueba y verás.

Ten un respiro para ti solita

Te preguntarás ¿esto que tiene que ver con las várices? Bueno, este respiro es para descansar tus piernas, sobre todo después de un día agotador. Acomódate en el sofá y recarga tus piernas sobre un taburete u otra silla, estás deben estar estiradas. De esta forma reducirás la inflamación en tus piernas.  No te preocupes pues con solo 10 minutos será suficiente. Otra opción es colocar una almohada abajo de tu cadera y recargar tus piernas sobre una pared; también funciona. Por otra parte, será un gran alivio para ti despejarte del mundo por unos minutos ¿no crees?

Ejercicios para reducir el dolor de tus piernas cansadas.

Tome té de jengibre

Además de ser un excelente té para bajar de peso, también es buenísimo para tratar las venas varicosas ya que este puede disolver la fibrina de los vasos sanguíneos. También te ayuda a mejorar la circulación, lo que evitará que salgan aquellos feos bultos en las piernas.

Come una ensalada de espárragos

Por lo menos tres veces a la semana. El espárrago es un vegetal que ayuda a fortalecer las venas y los vasos sanguíneos. Agrega esta verdura en tu dieta para darle una ayuda extra a estos trucos para evitar las várices.

Ejercicios para mejorar tu circulación en pocos días.

Bebe dos litros de agua al día

El beber mucha agua tiene sus beneficios, uno de ellos es evitar el estreñimiento. Aunque no lo creas, esta alteración puede aumentar la presión de las venas. Esto podría causar las várices. Además, mantendrá tu cuerpo más hidratado, te ayudará a bajar peso y a acelerar tu metabolismo.

Cambia tu posición al dormir

Al dormir, levanta ligeramente tus piernas para que la sangre fluya mejor en ellas. Lo que puedes hacer, es colocar una pequeña almohada a la altura de tus piernas y recargarlas sobre ella. El resto del cuerpo quedará acostado sobre la cama, así que dormirás muy a gusto.

Te cuento qué son las várices y cómo prevenirlas

Las odiosas arañitas que te salen en las piernas pueden ser una pesadilla. Por otra parte, hay de várices a VÁRICES. Estas venas saltadas que se notan mucho en las piernas tienen un nombre clínico:  insuficiencia venosa crónica. Es una condición que puede comenzar como un problema estético. Sin embargo, sin  la debida atención puede llegar a convertirse en un grave problema de salud.

Las várices

Según un estudio hecho por la UNAM, se considera que 15% de la población general padece de várices en su forma primaria. Aunque aún no se documenta el porcentaje de la población con insuficiencia venosa secundaria. Finalmente, las várices se separan en primarias o secundaria según la gravedad de las mismas.

Las várices se caracterizan por la presencia de cambios estructurales en las venas más superficiales de las piernas. Esto se debe a la falta de elasticidad y atrofia o bien por la desaparición de las válvulas responsables de un buen bombeo de sangre. Las várices son una enfermedad vascular y el problema que generan es que la sangre no corre como debería. La acumulación excesiva de sangre se debe a una debilidad en la estructura de la vena, lo que hace que poco a poco sus fibras pierdan la tonicidad y disminuya la capacidad para contraerse y dilatarse. Estas pueden aparecer con más frecuencia en mujeres que en hombres y normalmente es en las piernas donde surgen.

¿Por qué se forman?

Es una condición sufrida por el hombre desde hace mucho tiempo. Algunos médicos concuerdan en que vienen por predisposición genética. Tener débiles las válvulas de corazón predispone a las várices en las mujeres. Siendo las válvulas las responsables de bombear la sangre y regresarla al corazón, resulta obvio el que al estar débiles el retorno sea muy tortuoso. Por otra parte, hay mujeres que las adquieren durante el embarazo. Los cambios hormonales, el aumento de peso y la retención de líquidos forman parte de las causas más frecuentes en esta enfermedad.

Síntomas

Los síntomas más comunes en esta condición son:

  • Molestias en las piernas. Hay sensación de pesadez y cansancio todo el tiempo.
  • Hinchazón en las piernas y tobillos. La retención de líquidos es frecuente al tener este problema.
  • Sensación de pequeñas picadas en el interior de las piernas, hormigueo constante mientras estás parada o sentada.
  • Sensación de ardor muscular en las pantorrillas.
  • Pronunciamiento de las venas en las piernas. Cuando las venas ya comienzan a verse un poco moradas y saltadas.

¿Cómo prevenirlas?

Aunque este padecimiento la mayor parte del tiempo es genético, de hecho sí podemos hacer algo para prevenirlo o disminuirlo.

  • Masajes: Un masaje al día después de un largo día de trabajo con un poco de crema para que sea más fácil. De esta forma estimulas la circulación dejando la pesadez de tus piernas.
  • Ejercicio: No hay ningún tratamiento tan efectivo como lo es el ejercicio. Finalmente las actividades que implican moverte son super importantes para tener una buena circulación. Recuerda todos los beneficios que tiene hacer ejercicio constantemente.
  • Levantar las piernas: es un truco que seguro te dio tu mamá o la abuela y resulta bastante efectivo. Ponlo en práctica y verás resultados.