No te desvivas por el trabajo, podría terminar en parálisis

Es un hecho que todos necesitamos trabajar para tener una remuneración económica con la que podamos cubrir nuestras necesidades. Lo más adecuado sería que ese trabajo que hacemos, fuera algo que amamos. Finalmente, hay que considerar que es algo que haremos toda la vida, o al menos un muy buen rato. Lo malo es que no todos lo ven así. Hay personas para las que ir a trabajar es un verdadero martirio. A otros les exigen tanto, que dejan de tener vida propia por entregarse de lleno a esas actividades. Siendo honestas, ¿alguna vez te has preguntado si vale tu trabajo más que tu vida o tu salud?

Ante todo preocúpate por tu salud

El estilo de vida que tenemos hoy en día es muy ajetreado. Al ser ya tantas personas, necesitamos salir con mucho tiempo de anticipación para llegar a tiempo al trabajo. Si a eso se le suman las obligaciones en casa, los gastos y todos los imprevistos, la cosa se pone peor. El estrés se hace parte de nuestras vidas, pero si no sabemos controlarlo, dañará nuestra salud física y mental.

No dejes que el trabajo absorba tu vida, tu tiempo y tu salud

Si crees que esto suena muy exagerado, te equivocas. Hay un caso muy reciente de una mujer en Londres, que tuvo que pagar una cara factura por no ponerle una pausa al trabajo. Paula era consultora de estrategia, por lo que su carga de trabajo era mucha. Tan solo en seis meses trabajó 80 horas a la semana sin darse un respiro. ¡Que bárbara! Un día, ya no hubo vuelta atrás. Paula comenzó a sentir que se le dormía la mitad de la cara, además de mareo. Tuvieron que llevarla al hospital, pues en su trabajo temían que sufriera de parálisis facial. Los doctores dijeron que no había riesgo de derrame cerebral, pero eso no significaba que no pasara nada con Paula.

¿Cuánto vale tu trabajo?

Paula, al ver que no era grave el asunto, decidió regresar al trabajo al día siguiente. Sí, los pendientes eran tantos, que no quería atrasarse. En el mes siguiente, ella experimentó el mismo síntoma, pero más veces. No le dio importancia, hasta que la migraña y parálisis en su mano, brazo y pierna se hicieron presentes. Fue ahí cuando supo que las cosas no estaban bien. Llegó al punto en el que se perdía en la calle y confundía la información que conocía de muchos años, por ejemplo, los nombres de su familia o amigos. Todos los síntomas que tenía, no eran más que los de una enorme carga de estrés. Por fortuna, ella está bien y ha aprendido la lección: el trabajo puede esperar, la vida no. Ahora ha adoptado un estilo de vida más saludable con ejercicio, comida saludable y menos horas de trabajo.

El exceso de trabajo causa depresión

Un estudio confirma que el trabajo excesivo daña la salud mental, provocando depresión. Las mujeres son las más afectadas. El asunto empeora cuando se trabaja hasta en fin de semana, pues la carga de trabajo se junta con la de las obligaciones domésticas.

Cómo salir de tu zona de confort y no morir en el intento

La famosa zona de confort es una etapa que muchas personas experimentan por un largo tiempo y tardan bastante en darse cuenta que cayeron ahí. Sí, yo puedo decir que por fin enfrenté la zona de confort y aunque sé que tal vez caiga de nuevo, estoy preparada para no tomarme mucho tiempo. En serio, chicas, las cosas no van a llegar por arte de magia sin importar cuántos hechizos o trucos de buena suerte intentes.

Yo sé que estaría cool que una persona tocara la puerta y nos dijera: “Tu sueño está aquí”.  Sin embargo hay que ser realistas: ¡eso no va a pasar! Y no esta nada cool que algunas esperemos por ese momento y esperemos y esperemos. No seas de esas personas que cuando se dan cuenta es demasiado tarde. Así fue como yo me di cuenta de que estaba en esta mentada zona. Sigue estos consejos y podrás cambiar tu vida por completo.

Haces la misma rutina todos los días

Te levantas, lavas tu rostro, te cambias de ropa, desayunas, vas a la escuela o a la oficina, se termina la tortura de ocho horas, regresas a casa, ves televisión, cenas y duermes ¡estás en la rutina! Si haces lo mismo o cosas muy similares todos los días entonces es una gran señal de que estás en tu zona de confort. Nunca es bueno caer en la rutina, es lo que te impide que avances en la vida u odies lo que más ames.

Prefieres descansar a esforzarte por llegar a una meta

No digo que no merezcas un descanso al llegar el fin de semana. Si los dos días están llenos de planes para salir entonces estás en tu zona de confort. Te sientes tan cómoda con trabajar entre semana y descansar los fines de semana y así sucesivamente. ¿Te das cuenta de cuánto tiempo tendrías para tus proyectos? Muchísimo, pero prefieres usarlo en tu comodidad. No puede ser así toda la vida, tener un empleo estable y solo vivir de ello. Recuerda: se trabaja para vivir, no se vive para trabajar.

En pocas palabras ¡eres floja!

Lo admito, me encanta estar en pijama y ver películas en Netflix, pero hay un límite. En serio, que no podría pasar toda una tarde haciendo lo mismo. Si tú prefieres desperdiciar tu tiempo chateando sobre los últimos chismes, acostada en cama o ver películas, ¡estás en tu zona de confort! No está mal, o sea, es válido, pero, mientras más te tardes en dedicar el tiempo a tus proyectos, nunca llegarás a ellos. Yo me di cuenta cuando eran las seis de la tarde y todavía seguía en pijama y salí a la tienda a comprar dulces.

Empiezas a notar que tus amigos están emprendiendo

Lo he notado, sus proyectos están despegando. Me doy cuenta de que los míos podrían estar a la altura de ellos o mucho mejor, pero me detuve. Preferí ser floja y dejar todo para después, lo cual me ha costado mucho ahora. Los tiempos van cambiando y esa idea que fue brillante en ese entonces, ahora es muy obsoleta. ¿Me explico?

No estás haciendo nada al respecto por ser como ellos

Sin embargo, a pesar de ver cómo progresaban con sus vidas yo prefería tener la mía a gusto pues “llegaría después”. Algo que jamás va a llegar sí no hago absolutamente nada al respecto.

Sientes inspiración, pero sobre todo, envidia

Otro punto para detectar que estás en tu zona de confort. Te inspiran, pero también ¡los envidias! No debería ser así, pues siendo amigos deberías apoyarlos. Ellos también harían lo mismo por ti, claro sí empezarás a hacer algo de ¡ya

La culpa por no ser productiva durante la pandemia es algo real

¿Alguna vez has tenido uno de esos días en los que te encuentras con tantas cosas que hacer que haces, eh, ninguna de ellas? Sabes que tienes responsabilidades pero el tiempo pasa y sigues sin hacer mucho al respecto. Estamos viviendo una época donde la gente glorifica estar ocupado e incluso encerrado y esto puede golpearte como un tren bala. La culpa por la falta de productividad es algo serio y super real.

Las personas que creían que trabajar desde casa era sencillo se la están pensando dos veces

A menudo yo era una de esas personas a las que le decía, pero qué te quejas si estas encerrada en tu casa, deberías tener más tiempo para hacer cosas. Sin embargo llego la pandemia y el “tiempo preciado se fue al demonio”
“La culpa por la productividad es un sentimiento que se apodera de las personas al final de su día, o después de la parte más activa de su día” Después de todo muy pocos ponen límites y en vez de cumplir las establecidas horas de trabajo, pasan todo el día frente a la computadora. Como yo ahora mismo, siendo las 10 pm, sigo aquí escribiéndote de la culpa por no ser productiva, ya que es algo que me ha venido persiguiendo desde hace meses.

¿Cómo darle la vuelta a la culpa?

El primer paso es ser real contigo misma, aunque no nos transportamos y podemos despertar un poco más tarde cosas tontas como un zoom a media tarde pueden hacer nuestro día mucho más pesado. Además toma en cuenta que llevamos encerrados un largo tiempo, estamos enfrentando una pandemia y eso de “trabajar tranquilamente” es algo irreal. El animo anda bajo, la poca interacción social nos vuelve torpes y hacer lo básico se ha vuelto difícil. Por eso te voy a dar algunos pequeños trucos que me han servido en estas últimas semanas para no sentirme tan culpable al respecto.

Piensa en chiquito

Piensa en las actividades sumamente necesarias que debes hacer para pasar el día. Qué es lo que puedes hacer y lo que no de forma realista. A menudo no tenemos en claro lo que debemos hacer y es por eso que los deberes se van rezagando. Piensa en chiquito, has una lista y ve despejándola poco a poco.

Deja de ver lo que salió mal

Los humanos somos expertos en ponernos el pie. Es super común que le des más peso a lo malo que a lo bueno. Si lograste hacer 5 cosas, enhorabuena ya vas de gane. No importa cuan grande o pequeño sea tu logro.

Planea tus tiempos

Es mucho más sencillo cuando haces las cosas con anticipación. Evita esperar que pase la fecha límite ya que esto solo te va a traer letargo mental. Establece fechas y cúmplelas.

Se real sobre las repercusiones

A veces no trabajar un día no es tan malo, puedes recuperarte. Eso es diferente a dejar de trabajar una semana entera por ejemplo, en ese caso es muy probable que acabes despedida.

Cómo recuperarte de un burn out de trabajo durante la pandemia

Primero que nada no estás sola, durante el confinamiento muchos profesionales se han sentido de esta forma. El burn out del trabajo en casa es real. Seguro llevas un ratito haciéndote estas preguntas “¿Por qué no puedo concentrarme? ¿Por qué no puedo hacer tanto como de costumbre? ¿Por qué no puedo deshacerme de este estado de ánimo? ¡¿Qué me pasa ?!”

La lucha contra el agotamiento es real

Emocionalmente hay muchas personas gastando mucha energía en afrontar esta situación. La verdad es que estamos agotados y lidiando con la incertidumbre día tras día. Algunas personas lamentablemente están perdiendo familiares. El esfuerzo de nuestro cerebro es impresionante, ¿Cómo le hacemos para no sucumbir ante el burnout?

Lidiar con mi adolescente en la pandemia ha sido como…

Apréndete esto de memoria un cerebro estresado es un cerebro ineficiente

Comenzar a estresarte al comenzar a trabajar solo te va a hacer más y más improductiva. En cambio trata de hacer algo de ejercicio antes de empezar. En vez de mentalizarte por acabar rápido, trata de ponerte en un estado de flujo que te permita trabajar sin estrés. De esa forma evitarás estar todo el día en supervivencia.

Tips para controlar el enojo, lo mejor que me paso en la cuarentena

Dile no a la critica

Lo sé hay reglas según los trabajos y hay que intentar acoplarnos a ellas. Sin embargo hay que repetar siempre nuestra paz mental, pues solo así conseguiremos ser más productivas. Evita procrastinar, haz una lista de cosas que hacer y trata de completarlas, pero nunca a costa de tu propia salud mental. Proponte estar en el mejor momento mental y emocional para ponerte a trabajar.

La compatibilidad de tauro en el amor ¡te cuento todo al respecto!

No veas las cosas como blanco o negro

A veces nos sentimos debajo de una gran nube, llena de preocupaciones y eso nos hacer ver las cosas blancas o negras. Sentir que no tenemos opciones, nos hace sentir acorraladas y desesperadas. Esto pasa porque el estrés te carcome e impide que la parte creativa de tu cerebro entre en acción para darte soluciones. Date un break, permítete sacar tu estrés jugando alguna cosa, viendo un capitulo de alguna serie o comiendo un bocadillo.

No te conviertas en un víctima de la situación

Es dificil, pero somos los dueños de nuestras propias emociones, así que de nada sirve que todos los días te auto compadezcas de ti misma. Intenta ver las cosas desde otra perspectiva. No puedes dejar que lo que pasa en el mundo exterior quiebre tu interior, es algo que simplemente no puedes controlar. Así que aprende a hacer de tu vida algo más suave, más tranquilo, productivo y abundante.

Se congruente con lo que quieres y con la forma en la que te sientes al respecto.

Cosas que padeces cuando no vives cerca de la ofi

Todo el mundo, hasta las empresas, nos convencen de que trabajar es importarte e indispensable. Y sí, es cierto, pero cuando te está afectando, ¿crees qué siga siendo opción? ¿Por qué no buscar otro? El miedo frena y no creer en nuestras capacidades mucho más. Por un momento analiza tu situación y escucha las desventajas de vivir lejos del trabajo, quizá te ayuden para valorar tu tiempo y tu salud.

¿Muerta en vida?

El estrés y el cansancio son inevitables. Después de levantarme a la cinco de la mañana, lo que menos quiero es pasar horas trabajando. A veces las ideas no me surgen y colapso porque no sé qué hacer. Intento distraerme, y gracias al equipo de trabajo en el que estoy lo consigo. Este es una maravilla, pues nos apoyamos entre nosotros para despejarnos. De imaginar que no todos corren con esa suerte, pienso:  “¡qué horror!”. El cansancio me inunda cuando llego a casa, estoy tan agotada que lo único que quiero es dormir. A veces me voy a entrenar, pero no aguanto mucho pues mi cuerpo me pide, no, me exige descansar ¡ya! Definitivamente, vivir muy lejos del trabajo no es saludable, el rendimiento no es lo mismo; además no es saludable ni físicamente ni emocional.

¡Me estoy convirtiendo en un zombie!

El cansancio es inaudito. Pasar tantas horas viajando de casa al trabajo y viceversa es de lo peor. Muchas veces mi mamá me dice: “Hay personas que viajan lo mismo o más que tú”, y yo con mi cara de “¿perdón?”. Para mí no es sano y mucho menos viable vivir a tres horas de distancia del trabajo. ¡Eso no es vivir! No tengo tiempo para nada más que para dormir. Llego a casa tan cansada y tan tarde, a las 9 que no hay mucho por hacer. Respeto y entiendo la necesidad de los demás, pero yo no quiero desperdiciar tantas horas de mi vida viajando y mucho menos rodeada de personas estresadas y frustradas. Perdón, pero yo no quiero ver eso todos los días.

Las enfermedades ¡me atacan!

Desgraciadamente, sufro colitis nerviosa. Ahora imagina cómo me pongo cuando no llego a tiempo. ¡Es lo peor! Me quiero matar, las manos me sudan y empiezo a inflarme como globo. Por mucho que salga temprano, es decir, a las 6:30 de la mañana, sigo sin llegar a tiempo. ¿Crees qué eso es saludable? No pretendo enfermarme y mucho menos permitir que esto forme parte de mis actividades diarias. Es cierto, hay que pensar en nosotros pues diría mi abuela: “Sin salud uno no es nadie”.

Hábitos para ser creativa en tu día a día

¿Ser más creativa? ¿Sabes la cantidad de cosas que podrías hacer si tu creatividad estuviera al máximo? Podrías generar muchísimas ideas que cambiarían tu vida por completo. Incluso cosas pequeñas harían una gran diferencia. Ser creativa es lo mejor del mundo; pues te expresas a través de dibujos, fotografías, escritos o en lo que sea. Siempre encontrarás una forma de hacerlo, incluso hasta podrías hacerlo con outfits muy originales. Sin embargo, no podrías pensar en todo esto si tu cerebro siempre está en modo of line. Te comparto siete formas para ser super creativa en tu día a día.

Haz un tablero inspiracional ser creativa es una opción

Un tablero inspiracional es un espacio pequeño en el que pegas recortes y frases de tus metas, sueños y aspiraciones. Lo colocas en tu puerta o en una pared de tu habitación. El punto es que cuando lo veas te sientas más motivada y creativa. Tan solo necesitarás una gran cartulina, después recorta algunas fotografías y frases que te inspiren y pégalas sobre la cartulina. Por ejemplo: si tu sueño es viajar a Japón, entonces pega recortes de los lugares que te gustaría visitar; ¿me explico?

¡Sal más! ser creativa es explorar

No digo que quedarse en casa sea malo, pero tanto tiempo encerrada en tu habitación no te ayudará a ser creativa. Aunque salgas a caminar a unas cuadras de tu casa, te servirá para despejar tu mente y generar mejores ideas. Toma más aire libre y aprovecha el poder de la naturaleza para mantener tu creatividad.

Organiza tu espacio de trabajo

Cuando tu espacio de trabajo está limpio y muy bien organizado, te dan ganas de permanecer ahí y las ideas florecen por sí solas. Esto no pasa cuando un espacio esta desordenado pues provoca pereza y cero inspiración. Trata de decorar tu espacio, darle un aspecto diferente y algo más motivador.

Experimenta cosas nuevas

Si quieres ser creativa, deberías romper la rutina de una vez por todas. Experimenta cosas nuevas, incluso si son cosas pequeñas. Por ejemplo, acudir a una clase, ver tutoriales y ponerlos en práctica, aprender un nuevo hobby, etc.

Lee más libros

Ya fue mucho de leer las noticias de Facebook o las conversaciones de tu WhatsApp. Desconéctate un poco de la tecnología y comienza a leer libros de tu interés. Podrás encontrar mucha inspiración y tener ideas increíbles. Además, los libros son la mejor fuente de conocimiento.

Sueña despierta

¿Por qué no? Las mejores personas son aquellas que sueñan despiertas y no les afecta mucho la realidad. No tiene nada de malo, además despiertas toda tu creatividad y te hace sentir mucho mejor.

Apaga tus distractores

Celular, televisión, internet o cualquier dispositivo tecnológico. Estos distractores solo nos guían a la flojera, dejando la creatividad de lado. ¿Te imaginas todo lo que podrías hacer si no te distrajeras con una serie?

Prendas que nunca debes usar en el trabajo ¡no lo hagas!

distintas. Claro, depende de en qué trabajes y en dónde pero lo más seguro es que no uses bikini para trabajar, ¿cierto? Entonces ¿por qué vas a usar ropa de fiesta para ir a tu oficina en la mañana? Bueno, así como te cambias para ir a bailar y te arreglas distinto para una cita, lo mismo para ir al trabajo. ¡No uses esto!

Escotazo

trabajo outfit escote

Los escotes profundos son maravillosos y se ven increíbles pero no para ir a trabajar. Usémoslos para salir en la noche o para un día en la playa o para la ocasión ideal. Francamente ver un escote así en una oficina, por ejemplo, pues distrae mucho y es un poco necio. Pues siempre hay otras opciones para elegir, quizá un escote más leve no tendrá problemas.

Ultra mini

outfit-vestidos

Lo mismo pasa con las minifaldas o minivestidos. Si son super-mega-ultra-uber diminutas y ajustadas se verán fuera de lugar. Además de eso será incómodo para ti, pues en cualquier momento puede ocurrir un accidente. Aparte, te la vas a estar acomodando todo el tiempo y todos van a estar mirando a ver a qué hora te pasa algo. Mejor úsalas en un evento donde vaya ad hoc.

Transparencias

transparencias-outfit

Las transparencias pueden estar muy de moda, pero son difíciles de usar. Así que limitemos su uso a eventos nocturnos, fiestas, antros, etcétera. En el trabajo simplemente no van a menos que sean muy discretas y se vean super bien. ¿No crees?

Leggings

leggings-outfit

Usar leggings como pantalones, es decir, sin nada que tape las pompas, es inapropiado en la oficina. Además, pocas veces lucen bien. Aun así puedes usarlos siempre que sea para andar cómoda en tu casa, para salir a caminar, al super, a ejercitarte. Una opción para usarlos es poniendo algo encima que quede un poquito abajo de la cadera. Si son leggings lisos, mucho mejor.

Usa lo que te haga sentir cómoda, pero sobre todo elegante. No importa si tienes muchísimo estilo, demuéstralo, está perfecto pero siempre de acuerdo al lugar y al evento. Así tu ropa nunca te fallará.

Me siento agradecida por tener trabajo pero a veces quiero tirar la toalla

Es una cruda verdad, la pandemia que estamos cruzando a dejado mucha gente desempleada. He intentado mantenerme positiva porque ante todo tengo un trabajo que gracias a dios me mantiene en casa y me da la oportunidad de seguir consiguiendo ingresos. No obstante a veces quiero tirar la toalla.

Trabajar en casa es un deleite, pero a veces se necesita aire

He evitado por semanas decirlo en voz alta, sobretodo porque sé que muchos van a decirme : “deberías estar agradecida”. Realmente lo estoy, estoy agradecida de tener mi casa, comida y sustento. Pero eso no quita que también en muchas ocasiones me sienta atrapada en el trabajo. Llamadas a las 9 pm, mails durante todo el día. Es cierto, a veces se necesita trabajar unas horas de más. Pero muchas veces por paz mental lo mejor es dejar de contestar.

Lo que viven realmente las mamás en la pandemia

Las horas ultimamente se me hacen agua

El día no me alcanza para nada, mi cuerpo descansa en la noche pero mi mente necesita un break. Antes por lo menos podía salir por un café o irme de compras. Ahora salgo al jardín a ver mis plantas, acaricio a mi gata (que ya está harta de mi), platico con amigos que hace años no veía pero aún así el estrés continúa. Debo admitir que me he pasado de copas un par de veces , al sentir que mi mente deja de girar y mi cuerpo se relaja. Hago ejercicio como si la vida se me fuera en ello. Trato de aprovechar las horas del día y aún así estas se van como agua.

El desgaste emocional que muchas personas están teniendo durante a pandemia

He tenido mil pesadillas sobre mi trabajo

Justo anoche soñé que tenía que regresar a la oficina y pensé en todos los peligros que ya no he vivido en la calle. Antes iba a las vivas, siempre pendiente de mi seguridad. Ignorando las típicas faltas de respeto de los hombres en mi ciudad. Me sabía defender y ahora no se si estoy preparada para regresar a esa violencia. Hay muchas cosas que pasan por mi mente en este momento y me frustra bastante estar dentro de casa trabajando cual esclava y no tener descanso. Me siento mal por sentirme mal en el trabajo.

Me siento mal por no ser lo suficientemente productiva como lo he sido siempre

Soy de las chicas que siempre tienen todo controlado, acepto más trabajo del que debo y termino siempre victoriosa. En general disfruto de mi ritmo de trabajo y en muchas ocasiones el mismo me impulsa a querer mejorar. Pero en estos momentos he de confesar que me gustaría pedir vacaciones y olvidarme de todo. Pero tampoco es que pueda salir, así que decido seguir trabajando. No estoy siendo muy productiva ni positiva y eso me genera conflicto.

Cómo volver a reconectar contigo durante la pandemia

Se que esta bien no estar bien y pretendo ser suave conmigo misma

Woman laying on couch with cell phone eating pizza

Trato de ser gentil conmigo, de entender que esta es una situación extraordinaria. Trato de evitar hacer compras en línea para desestresarme (porque este ha sido mi medio de escape). Temo decir que mi mayor ilusión llega el sábado que salgo a la compra de víveres. También me gustaría decir que no he sido un sube y baja emocional y que a veces lloro antes de dormirme por cosas que ya no me afectaba antes. Intento no luchar conmigo misma y darme momentos de placer. Y si, me siento agradecida de tener trabajo pero a veces quiero tirar la toalla.

Creo que es normal y no soy la única. Lidiar conmigo misma a veces se convierte en una gran experiencia pero otras veces me lleva a lugares oscuros. Así que no te sientas mal si te identificas con esta situación, no eres la única. Y esta bien que te sientas desorientada, enojada o triste de vez en cuando.

En estos días de cuarentena, me doy cuenta que mi vida no es sólo el trabajo

No voy a negar que estos días de encierro ya me están causando un poco de ansiedad y tal vez estrés. Está bien que esté cómodamente en casa trabajando, pero ahora me doy cuenta de la importancia de salir, de ver a otras personas y de convivir con tus compañeros del trabajo. En este momento es cuando me doy cuenta que mi vida no es sólo el trabajo. Tengo muchas otras cosas que hacer.

Adquirir más conocimientos

No está mal que quieras hacer algo por ti y para lograrlo el estudio es un arma poderosa. Estudia lo que tú quieras, finalmente es a lo que te dedicarás una gran parte de tu vida. Esfuérzate cada día por ser mejor, pero tampoco dejes que tu vida se vaya sólo en eso. Hay otras cosas, también importantes, a las que debes prestar atención.

Vive cada momento al máximo

El estudio es necesario, lo sé, pero también vivir lo es. Hay cosas que el estudio no puede darte y otras actividades sí. Necesitas organizar tu tiempo para que puedas disfrutar al mismo tiempo que te preparas. Créeme, sé lo que te digo. Hubo un tiempo de mi vida que me enfoqué tanto en mis estudios, que me olvidé de mis amigos, de mi familia y de las cosas que me gustaban. Afortunadamente, me di cuenta antes de que fuera demasiado tarde.

Mi vida no es sólo el trabajo

Hay ocasiones en las que el trabajo quita mucho tiempo, pues de eso tienes que vivir. Sin embargo, piensa que la vida continúa y el trabajo no cubrirá todas tus necesidades. Organiza tu tiempo para que te dediques al menos una o tres horas a la semana para ti. Cuando digo esto no me refiero a que te sientes a ver el teléfono en la comodidad de tu cama o sillón. ¡NO! Más bien se trata de que busques alguna actividad que te apasione o algo que quieras aprender. Nunca es tarde para eso, así que no tengas pena o miedo.

Siempre hay algo nuevo

Parece mentira, pero siempre hay algo nuevo que puedes hacer. Toma clases de natación, yoga, taichi o cualquier deporte que te ayude a mantenerte sana. Puedes inscribirte a cursos de cocina y aprender nuevos y deliciosos platillos o postres. Incluso es válido si quieres aprender a tocar algún instrumento o un nuevo idioma. Nunca es tarde para aprender algo más. Lo mejor esto es que sales un poco de la rutina de tu trabajo. Además, conoces a más personas y te das cuenta de que la vida va más allá de sólo tu trabajo y la gente que ves ahí.

La convivencia es necesaria

Entre más personas conozcas, tienes más oportunidad de conocer nuevos horizontes. Conoces nuevos modos de pensar, nuevas ideas y puede que cambies tu punto de vista respecto a algunas cosas. Puedes encontrar a gente con la que compartas gustos o intereses y eso es lo divertido de la vida.

Tranquila, no eres la única que ha pensado en renunciar a su trabajo más de una vez

Debo confesarte que en todo lo que va de este año, he pensado en renunciar más de una vez. Sí, ya sé que has de estar diciendo”y por qué no te cambias de trabajo y punto”. La verdad es que a pesar de tener esos pensamientos en mi mente, también debo reconocer que me gusta mi trabajo. Quizá cada vez que pienso en mandar al carajo todo es porque he tenido un mal día y arremeto contra todo. Por cierto, espero que mi jefa no esté leyendo esto.

La info tiene respaldo

Suena gracioso lo que digo e incluso podrías pensar que exagero o que soy dramática. De hecho hay investigaciones al respecto en las que se comprueba que muchas mujeres hemos hecho lo que yo: querer renunciar a nuestro empleo en más de una ocasión. El Association of Accounting Technicians investigó sobre la vida laboral de las mujeres y lo que descubrió es demasiado interesante. De acuerdo a lo investigado, la mayoría de nosotras pensamos en renunciar a nuestro trabajo alrededor de 17 veces al año. Por si fuera poco, también solemos pensar en buscar un empleo completamente distinto o una carrera diferente, al menos 10 veces en el año. ¡Impresionante, no crees!

Razones para querer renunciar

  • Tu jefe. La razón principal por la que pensamos en renunciar, es porque nuestro jefe en lugar de ser líder; sólo es jefe. No tiene empatía por sus trabajadores, sólo ve los beneficios que él obtendrá y es su única prioridad.
  • Compañeros odiosos. Es normal que no nos llevemos bien con todo mundo y en el trabajo también sucede. Vemos muchas sonrisas día con día pero pocas de ellas son sinceras. Sin embargo, nunca falta el compañero odioso, que siempre quiere hacerte la vida imposible.
  • El acosador. Cuando trabajas con hombres y mujeres, a veces está el compañero que quiere ligarse a todas y en su afán de eso termina siendo acosador.
  • Bullying. Sin importar si son mujeres  hombres, hay quienes empiezan con bromas, pero terminan siendo insoportables y llega un punto en el que ya nadie quiere estar cerca de ellos.
  • Las horas laborales. Tenemos en claro que todos necesitamos trabajar, pero a veces los tiempos que nos hacen trabajar son excesivos. Incluso eso sería lo que puede hacer que quieras renunciar.

¿Te ha pasado?