Sangrar durante el embarazo ¿es normal?

El embarazo es una etapa de cambios que a veces resultan alarmante, pero en realidad no son incidentes serios. No obstante, el sangrado durante el embarazo es un foco rojo que debes atender. Por eso es importante que siempre estés atenta ante cualquier cambio. Así podrás avisarle a tu médico a la brevedad y en caso de que sea algo serio, puedan actuar cuanto antes.

¿Debo asustarme?

El sangrado durante el embarazo puede ser una de las principales preocupaciones de muchas mujeres. Un bajo porcentaje de mujeres presenta algún tipo de sangrado durante la gestación. Por obvias razones causa alarma y preocupación. Es importante que ante cualquier anomalía acudas al médico, pues tu salud y la de tu bebé podrían estar en peligro.

¿Sangrado o hemorragia?

Cuando ves sangre en tu ropa interior o al ir al baño y estás embarazada, la primera idea que viene a tu mente es un aborto. Es normal que te angusties, pero necesitas saber qué tan grave es o no para saber si corres al hospital o sólo consultas a tu ginecólogo. El sangrado se identifica por ser pequeñas manchas de sangre, leves, sin continuidad que apenas se notan en la ropa interior. En el embarazo se le conoce como sangrado de implantación y es normal. Por el contrario, la hemorragia es un sangrado profuso que no se puede detener. Puede ser ocasionado por infecciones o amenaza de aborto.

Sangrado durante el embarazo

En los primeros días de gestación puede ocurrir el sangrado de implantación. Este es un sangrado leve causado por el óvulo fecundado. El sangrado puede durar horas o un par de días. Se distingue porque tiene color oscuro y no es más que una leve mancha. Incluso puede ser rosado por la mezcla con el flujo.

Cómo prevenirlo

El sangrado no es algo que puedas evitar o prevenir, pero sí podrías descansar para que tu cuerpo esté en las mejores condiciones. Descansa lo suficiente y al hacerlo permanece en posición horizontal. Eleva tus piernas con ayuda de almohadas para que la circulación sea adecuada. Evita realizar actividades físicas muy exigentes y no cargues demasiado peso.

¿Has sangrado después de tener sexo?, esta es la razón

El sexo es delicioso, saludable y natural, por ello todos tenemos la obligación y el derecho de tener una vida sexual plena. Para lograrlo, es necesario que estemos al pendiente de nuestra salud sexual como de la de nuestra pareja. En este sentido existe una situación que en caso de presentarse, debe ser atendida inmediatamente. Se trata del sangrado durante y después de la penetración. ¿Lo has experimentado alguna vez? Pues esto es todo lo que debes saber acerca de esta situación…

Algunas causas del sangrado

Tanto el sangrado durante y después del coito tiene diversas causas. Algunas de ellas son más graves que otras. Sin embargo, no te arriesgues y si lo has experimentado ve con tu ginecólogo lo antes posible. Los especialistas señalan estas razones:

  • El sangrado durante el coito puede originarse por un desgarro: Debes recordar la importancia de lubricar bien antes de la penetración; de lo contrario podrías sufrir un desgarro leve o intenso. Además, si no acudes al doctor esta herida podría infectarse. Por eso es de suma importancia que utilices algún lubricante y respetes el ritmo y la intensidad que tu cuerpo soporta.
  • Presencia de alguna ETS: Uno de los síntomas más comunes ante la presencia de una enfermedad de transmisión sexual. Ese síntoma está relacionado directamente con la gonorrea y la clamidia.
  • Endometriosis: Esta enfermedad hace que la pared que recubre el útero crezca fuera del mismo. En consecuencia se presentan sangrado leve o agudo. También se acompaña de cólicos intensos.
  • Cáncer cervicouterino. Es preciso acudir de inmediato al médico para que descarte esta causa.
  • Cervicitis: Se trata de la inflamación del útero acompañada de sangrado, dolor al orinar y al tener relacione sexuales. La causa más conocida es la alergia al látex o a los espermicidas.

¿Cómo puedo evitar sangrar durante el sexo?

Recuerda que el sangrado es una señal de alerta que tu cuerpo te envía. Por ello cada vez que se presente no dudes ni un segundo en consultar al ginecólogo. Así mismo cada año y con puntualidad realízate el papanicolaou y una colposcopia. De esa forma se podrás detectar cualquier enfermedad y detener el desarrollo de la misma.