Ropa fresca para ir a la oficina

En temporada de verano el calor se vuelve insoportable. Es aún peor cuando estamos encerradas en una oficina. En este sentido queremos ir cómodas y frescas, pero a veces no sabemos cómo lograr esa combinación. Si es tu caso no te preocupes, existe ropa fresca semiformal que puedes utilizar para ir a trabajar.

Los vestidos son tu mejor opción

Los vestidos siempre serán nuestra mejor opción cuando queremos lucir semiformales. Recuerda que sólo debes elegir uno con el corte y los colores adecuados. De esa forma no te verás exagerada o muy relajada, pero sí te sentirás cómoda y fresca. Por ello te recomiendo utilizar uno que llegue a la altura de la rodilla o arriba de la misma. Puede ser estampado o liso, en cuanto a la textura, mientras menos aplicaciones utilices, mejor.

Los jumpsuits son lindos y cómodos

De entre toda la ropa fresca que podrías escoger, los jumpsuits son tu mejor opción. Recuerda que una sola pieza puedes tener un look completo. Sólo necesitas agregar un par de accesorios y unos stilettos o unos flats. Puedes elegir entre un jumpsuit corto, mediano o largo. Sin embargo, yo te recomiendo utilizar alguno de los dos primeros y reservar el largo para una ocasión especial.

Saca del clóset tus maxifaldas

Parece que hemos olvidado las maxifaldas en un cajón cuando son una de las mejores opciones que tenemos. En este sentido, podemos crear un gran atuendo con tan sólo tres prendas. Por ejemplo, combina una falda lisa de un color llamativo con una blusa sencilla. Añade un par de stilettos o unos flats.

Si quieres utilizar ropa fresca, las blusas son ideales

Finalmente, puedes combinar un buen par de jeans con una blusa de tirantes. Sólo necesitas agregar un blazer y un par de zapatos. También puedes usar una blusa con aplicaciones y una falda. No te olvides de las blusas off shoulders, pues te hacen lucir sensual sin verte vulgar.

Cinco consejos para aprender a vivir con el salpullido

Si tienes la piel sensible, seguramente me entenderás. Pasar más de la mitad de mi vida con salpullido no fue tan fácil; sobre todo porque nací y crecí en un lugar donde la temperatura suele oscilar entre los 33 °C y 35 °C, todo el año. Pero tampoco te diré que fue un infierno. De hecho, te compartiré cinco consejos que te ayudarán a vivir con salpullido.

Báñate, aunque tengas flojera

Hay días en los que la flojera se apodera del cuerpo. Sí, hablo de esos días en lo que regresas del colegio o el trabajo y sólo quieres acostarte. Y te lo digo sin pena porque a mí me pasa muy seguido… El punto es que cuando tienes salpullido tienes que bañarte aunque la flojera te diga “no”. Según mi experiencia, si vives en un lugar muy caluroso, lo ideal es bañarse tres veces al día. Pero si vives en un lugar con temperatura “agradable”, dúchate dos veces al día: en la mañana y en la noche; créeme, tu cuerpo te lo agradecerá.

Sécate bien

Una cosa es mantener la piel fresca y otra mojada; al dejarla húmeda, tu piel quedará pegajosa, propiciando que el salpullido aumente, en lugar de que desaparezca. Y mira que no es invento, ya que yo cometí este error un par de veces hasta que aprendí la lección. Sécate con delicadeza, ya que este padecimiento hace que la piel quede sensible. Y vaya que las pequeñas heridas que salen son dolorosas, incómodas y quedan muy rojas, al grado que pueden darte mal aspecto.

Sí, usa talco

Sé que me dirás que parecerás abuelita, ya que yo igual decía lo mismo; sin embargo, los talcos para secar el salpullido sí funcionan. Y no sólo eso, sino que disminuyen la picazón y evitan que la piel se dañe más. Claro, tampoco abuses. Sólo usa la cantidad necesaria, porque si no, lucirás como Gasparín.  ¿Cuándo tienes que aplicarlo? Te recomiendo que después de cada baño, pero sí la incomodidad es grande, aplícalo las veces que consideres necesario. Por cierto, nunca le pidas a alguien que te ayude, ya que pueden excederse con la cantidad.

Ropa de algodón y fresca

Crecí viendo miles de prendas de vestir bellísimas; sin embargo, no todas llegaron a mi clóset porque los materiales de los que estaban hechas me irritaban la piel. Así que le dije, y sigo diciendo, “no” a las telas sintéticas, como nailon y lycra. Lo mejor es usar ropa de 100% algodón o lino. La diferencia es abismal, ya que las primeras telas no permiten que tu piel respire, mientras que la segunda sí. También elijo ropa fresca, la cual no es un sacrificio portar; hay miles de diseños coquetos y sexys que se apegan a este estilo.

No te rasques

Este es el consejo de oro que me dio mi madre. En ese entonces sólo me concentraba en el picazón y no le hacía casi a mi mamá… ¡Gravísimo error! ¿Quieres saber qué le pasaba a mi piel? Sólo quedaba más lastimada de lo que ya estaba. Sí, el cuello me quedaba rojísimo, al grado de que me ardía siempre. En mi pecho tenía puntos inflamados, que me dolían. Incluso en mi cara, sobre todo en el área del bigote y la frente, me salían granitos. Así que por favor, no te rasques. La verdad es que el salpullido es llevadero, todo depende de qué cuidados le des a tu piel. Y si corres con suerte, como mi caso, con el paso de los años cederá o desaparecerá.