Cómo NO poner en riesgo a tu bebé a la hora de bañarlo

Bañar a un bebé es una de las experiencias más preocupantes para las mamás primerizas. Sostener a un diminuto ser mientras lo enjabonamos puede ser maravilloso, pero de no tener los cuidados necesarios, podría ser peligroso. Si pronto lo harás y no quieres poner en riesgo a tu peque, te doy algunos tips que sin duda te ayudarán para que la hora del baño sea un momento grato.

Prepara todo lo que necesitas antes de desvestir al bebé

Para nosotras resulta práctico tener todo en un mueblecito en el baño cuando tomamos una ducha. Con un bebé es diferente, pues al menor descuido podría ahogarse. Lo mejor es que cuando planees bañar a tu peque, juntes todo lo que necesitas y lo tengas listo. El jabón, las toallas, la tina ya preparada con el agua a la temperatura correcta. Mientras más cerca de ti estén, será mejor, pues así no tendrás que estarte estirando para alcanzar las cosas que necesitas.

Apóyate en una silla de baño para bebé

A veces creemos que las tinas son suficiente para bañar a un bebé, pero no es así. Considera que los bebés son pequeños y pueden resbalarse con mucha facilidad de nuestros brazos. Tenerlos tanto tiempo en brazos puede cansarlos y hacer que dejes de sujetar de la misma forma al bebé. La silla te da la estabilidad necesaria para que no tengan un susto en pleno baño. Puedes poner un trapito de algodón y sobre él colocar al bebé, para que no sienta lo frío de la silla.

Ten suficiente agua calientita a la mano

Es mejor que dispongas de más agua de la crees necesitar para que no te falte a la hora del baño. De otro modo tendrías que buscar el modo de ir por agua sin dejar al bebé solo. Hay veces en las que hay alguien que te ayuda, pero ¿qué pasa cuando estás sola con el peque? Junta bastante agua en cubetas, más la de la tina y listo.

Evita distraerte por cualquier cosa

Para no poner en riesgo a tu nene, evita distraerte con cualquier cosa. Si te distraes por algún motivo podrías echarle agua en la cara a tu bebé y ahogarlo. O podría caerle jabón en los ojos. Parecen cosas imposibles de sucederte, pero todo puede pasar y lo mejor es estar prevenida.

ETS: pueden alterar y poner en riesgo tu embarazo

Durante tu vida, diversas situaciones ponen en peligro tu salud. Sin embargo, estando embarazada el riesgo aumenta. No seguir un control adecuado, así como llevar a cabo prácticas extremas podrían desatar una situación que no te gustaría nada.

Evita poner en riesgo tu salud

Durante el embarazo se pueden presentar complicaciones de salud que no solo te ponen en riesgo a ti, sino a tu bebé. Rubeola, preeclampsia (toxemia), infecciones urinarias, varicela y toxoplasmosis son algunas de ellas. Todas son un verdadero problema durante la gestación. Por ejemplo, si se contrae rubeola, el bebé será vulnerable a defectos congénitos como ceguera o retraso mental.

ETS y embarazo

A pesar de que existe la creencia de que el sexo durante el embarazo es malo, es primordial desmentir esa información. No tiene nada de malo que haya intimidad durante los nueve meses. Sin embargo, es importante tener los cuidados e higiene necesarios para evitar el contagio de una ETS. Hay que recordar que si de por sí una enfermedad de transmisión sexual es peligrosa, con el embarazo el riesgo se incrementa.

Cuida tu salud y la de tu bebé

Contraer una enfermedad urinaria pone en riesgo tus riñones, vejiga y uretra. Para combatirla necesitas antibióticos, poco recomendables durante el embarazo. El médico es quien decide cuál es la mejor solución para combatir el problema. Si hablamos de las ETS, el VIH o VPH son de los más riesgosos, pues el bebé podría convertirse en portador al momento de pasar por el canal vaginal.

¡Evítalo!

Debes llevar un control prenatal para que sepas que tanto tu salud como la de tu bebé estarán bien. Cuida que tu alimentación y ritmo de vida sean buenos, así tendrás los nutrientes necesarios y no te enfermarás fácilmente. Tener todas las vacunas ayudará a que los riesgos de sufrir alguna enfermedad disminuyan. Ante cualquier malestar o anomalía acude de inmediato al médico.

¡Cuidado!, la mascarilla de carbón puede poner en riesgo tu piel

Las mascarillas de carbón activo son una de las tendencias de belleza más populares en la actualidad. Esta mascarilla promete retirar las impurezas de tu piel. Sin embargo, debes saber que puede poner en riesgo tu cutis a la larga. Conoce más sobre esto, antes de que sea demasiado tarde.

El carbón activo y la piel

El carbón activado se ha vuelto uno de los ingredientes favoritos de los tratamientos de belleza. El éxito se debe a las propiedades que contiene. Promete remover toxinas y bacterias gracias a su capacidad de absorción. Además, elimina la suciedad y otras micropartículas del rostro.

El carbón puede poner en riesgo tu piel

En las redes sociales y en internet en general, hay muchos videos de mujeres mostrando su experiencia con la mascarilla de carbón para eliminar los puntos negros, conocidos como comedones. Sin embargo, al ver el proceso que utilizan, nos damos cuenta que al retirar la mascarilla de su rostro lo hacen con mucho dolor. Especialistas dermatólogos aseguran que la mascarilla de carbón puede poner en riesgo la piel de quien la usa. Finalmente, la mascarilla elimina el problema de manera aparente, pero es una solución muy dolorosa que tu piel a la larga resiente.

Función de los puntos negros

Según los especialistas, los puntos negros tienen una función, pues son sebo producido que ayuda a lubricar y proteger la superficie cutánea. Si usas productos para remover la grasa que tiene esa función, puedes poner en riesgo tu piel. Al usar una mascarilla retiras la capa  superficial que es la capa córnea, la cual funciona como barrera. Los productos del mercado no sólo eliminan los puntos negros, retiran todo lo que hay. Parecen una solución fácil, pero con el paso del tiempo terminarás dañando las células de tu piel.