Cómo hacer que se te vean más pompis en las selfies

Ahora la vida en tus redes sociales tiene mucho peso. Sobre todo en al momento de tomarte una selfie para presumir tus curvas. No importa si eres una chica con un trasero curvilíneo o no, aquí te damos algunos tips para que se te vean más pompis en las selfies. Te aseguramos que tendrás muchos likes en tus redes sociales.

Posa de lado en las selfies

más pompis en las selfies

Antes que nada, lo ideal es que uses ropa ajustada para que se noten todas tus curvas. Las curvas que más queremos que se marquen son las de la cadera, las pompis y la cintura. Entre más pequeña se vea tu cintura, más pompis y caderas se te van a notar. Para la pose, pon una pierna delante de otra y recarga tu cadera, así marcarás la cintura y las caderas. Ahora, para que se te vean grande el trasero gira tu cuerpo un poco hasta que se vea la curva de tus pompis.

Toma toda tu parte posterior

más pompis en las selfies

Si prefieres, puedes tomar una selfie mostrando toda tu parte posterior. De esta manera puedes mostrar todas las curvas que tienes. Para que las selfies salgan mejor, trata de tomarlas de arriba hacia abajo y un poco inclinadas. El efecto visual es halagador para tus curvas. Ahora, para la pose, es importante que una de tus piernas esté delante de la otra, Así marcarás la curva de tus pompis. Es mas, puedes cruzar tus piernas un poco para que se vean más delgadas y tus caderas más anchas.

La pose ideal para selfies

Para que estallen de likes tus redes sociales esta pose es la mejor de todas. No importa si lo haces en cuclillas, de rodillas o apoyándote en una superficie alta. Obtendrás buenos resultados. Lo importante es que la pierna que va delante esté levantada o doblada a la altura de tus caderas, luego gira un poco tu cuerpo para que se vea un poco de tu trasero.

Hice el reto “30 días de sentadillas”, y estos fueron los resultados

Debo admitir que me encanta ir al gimnasio porque mejora mi estado de ánimo y me siento con más energía a lo largo de la semana. Sin embargo, también amo los resultados que puedo observar tanto en mis caderas como en mis piernas. Obviamente, estos cambios solo se logran mediante una buena alimentación y constancia. También existen ciertos ejercicios que surgen efecto rápidamente. Uno de ellos son las sentadillas. Realicé el reto de 30 días de sentadillas para aumentar mis piernas y glúteos y este fue el resultado.

 Mi complexión

Hasta mis  17 años solía ser una chica algo robusta, pero mis caderas eran algo pronunciadas. Años después bajé de peso hasta usar jeans talla 3. A partir de ese momento hasta ahora me cuesta trabajo subir de peso. Mi silueta es como un reloj de arena, pues hay proporción entre la medida de mi cadera, hombros y tengo una cintura estrecha. Durante los últimos tres semestres de la universidad me inscribí al gimnasio y el tamaño de mis de mis piernas como de mis pompis aumentó considerablemente. Uno de los ejercicios que más me ayudó para lograrlo fueron las sentadillas con peso y sin peso.

Sentadillas durante un mes

Además de una serie de ejercicios con pesas intenté realizar el reto de las sentadillas por un mes. El plan consiste en realizar squats sin interrupciones durante 30 días. Lo cambié un poco porque añadí un par de mancuernas para que el ejercicio fuera más efectivo. El primer día comienzas con 50 repeticiones, el segundo aumentas cinco repeticiones y al cuarto descansas. Los primeros tres días me sentí normal, sin dolor y obviamente sin algún resultado. Sin embargo, el cuarto día mis piernas y glúteos me dolían levemente. Así proseguí durante dos semanas en las que sentía una mayor tensión en los músculos tanto de piernas como de los glúteos. Procuraba ejercitarme por las tardes, después comía un poco de atún o un sándwich de pollo y algo de arroz. Además, en mi dieta diaria incluí el aguacate y las lentejas.

 Tercera y cuarta semana

Durante la tercera semana se me habían terminado las ganas de comer pollo, arroz y atún. Así que los reemplacé por algunos bocadillos de mermelada de maní, salmón con queso y la clara de huevo con champiñones. De esa forma varié un poco mi dieta, pero no eliminé la proteína. Comencé a ver los cambios ya que me veía un poco menos delgada. Tenía mayor flexibilidad y me cansaba menos a lo largo del día. Además, la calidad de mi descanso mejoró considerablemente.

 Resultados

Tras los 30 días pude observar alguno cambios en mis piernas y glúteos. El primero fue la resistencia física: podía caminar o correr durante largos periodos sin sentirme fatigada. Además, mis cuádriceps habían aumentado por lo que mis piernas y muslos se veían más anchos. También mis músculos  gastrocnemios o “chamorros” o gemelos se veían más grandes. En cuanto a mis pompis, estas tenían más volumen y se veían torneadas. Yo atribuyo estos resultados al ejercicio, la dieta y al uso de mancuernas. Por lo que si sólo haces el ejercicio sin alguna de ellas, el resultado variará.