Cómo abordar el tema de la menstruación con tu hija adolescente

La menstruación ha sido, es y será un tema complicado por todos los tabús que lo rodean y que no hemos podido eliminar. Por eso es crucial la información que les demos a las demás. Quizá te estés preguntando cómo abordar el tema de la menstruación con tu hija adolescente. La verdad es que no es tan complicado, solo debes tomar en cuenta ciertos aspectos. A continuación te comparto algunos consejos para hacer este proceso más fácil.

Necesitan privacidad

Nadie tendría por qué avergonzarse de la menstruación. Mucho menos debería esconderse para hablar al respecto, pues se trata de un proceso natural del cuerpo. Sin embargo, al hablar en privado tal vez tu hija se sienta un poco más segura. Por ello encuentra el momento y lugar adecuados para hacerlo.

Habla con seguridad

Lo peor que puedes hacer es ponerte roja o nerviosa. Necesitas darle la mayor seriedad al asunto. Tampoco es que te pongas tensa. Simplemente infórmate acerca del tema y evita darle información de la que no estés segura. Hazle entender la importancia de acudir al ginecólogo de forma regular. De ese modo evitará el contagio de alguna enfermedad de transmisión sexual. También conocerá cada uno de los procesos que intervienen en el periodo y cómo cada uno de ellos interfiere en su vida.

Evita los mitos y tabús

Lo mejor que puedes hacer por la salud sexual, mental y emocional de tu hija es eliminar los mitos acerca de la menstruación. Así vivirá más tranquila y en paz con su cuerpo. A continuación encontrarás los mitos más comunes. Si los aclaras desde el principio con tu hija, evitarás que tenga pensamientos negativos o equivocados de la menstruación.

  • La menstruación es algo malo o sucio.
  • Durante el periodo no puedes hacerte tratamientos estéticos.
  • No debes hacer ejercicio.
  • Cuando reglas no es posible quedar embarazada.

Recuerda que lo más importante al abordar el tema de la menstruación con tu hija es que estés bien informada, así podrás resolver cualquier duda que ella tenga al respecto.

Cómo debes hablar con tu hija de su cuerpo…

Para las mujeres, tal vez lo más complicado es ser mamás de otra mujer. Sabemos lo que implica ante la sociedad, los problemas que enfrentamos día con día, como la desigualdad en el trabajo. Es importante que sepas cómo hablar con tu hija sobre su cuerpo. De esta manera podrá desenvolverse ante el mundo de un modo diferente.

 Cómo funciona

Si deseas hablarle a tu hija de su cuerpo, hazlo para enseñarle cómo debe funcionar. Evita decirle si ha perdido o ganado peso. Incluso si piensas que tu hija es hermosa, evita decírselo. Hay frases más asertivas que puedes usar:

  • Te ves muy saludable
  • Luces muy fuerte
  • Se nota que eres feliz, brillas demasiado

Incluso puedes hablar con ella de cualquier otro aspecto que no tenga nada que ver con su cuerpo. Además, es preciso evitar hablar del cuerpo de otras mujeres ya sea para bien o para mal. Tu hija debe aprender a ser amable con otros, pero lo más importante es que sea amable con ella misma.

Cero comentarios negativos

Al hablar con tu hija, no hagas comentarios negativos sobre tu cuerpo. Evita también hablar sobre las dietas que vayas a hacer o estés dispuesta a hacer para conseguir el cuerpo soñado. Incluso debes evitar hacer dieta frente a ella, opta mejor por la comida saludable. Tu hija debe sentirse segura y feliz con su cuerpo.

Ejercicio

Para que tu hija acepte y ame su cuerpo, también debe estar en movimiento. Si corre todos los días, se sentirá menos estresada por el ajetreo de las labores. Anímala a subir montañas y explorar nuevos horizontes, así explorará su lado espiritual y podrá llegar a la cima del universo. Motívala a que realice algún deporte fuera de lo común. Si en algún momento tu hija te dice que ama el fútbol o el hockey, motívala a que lo practique. El hecho de que sea mujer no implica que no lo pueda hacer. Nunca la obligues a que practique algo que no la hace feliz.

Cómo hablar con tu hija

Enséñale que ni ella ni ninguna mujer necesita de un hombre para hacer las labores del hogar. Debe aprender a cocinar, compártele tus recetas para que haga sus platillos favoritos. También enséñale a que disfrute su tiempo libre y que aprenda a dárselo en ciertos momentos. Asegúrate de que ella sepa que puede correr, gritar, saltar y hacer todo lo que pueda si así se lo propone. El cuerpo de tu hija la ayudará a moverse hacia donde se lo proponga, si recibe tu apoyo y sabias palabras.