S.O.S. nuestros hijos nos cacharon en la intimidad, ¿y ahora?

Uno de los peores problemas para una pareja en la intimidad, es cuando son descubiertos por los hijos. Es una de las experiencias más desagradables o al menos muy incómoda, pues no siempre sabes cómo reaccionar ante esa situación y mucho menos, cómo explicarles a ellos lo que acaban de ver.

Reglas básicas

Antes de hablar sobre lo que pasa cuando ya te han pillado, puedes empezar por marcar reglas super claras y básicas en casa. El espacio personal es privado y no debe ser invadido así porque sí. Ni los hijos deben entrar sin preguntar o tocar a la habitación de los padres y los padres tampoco deben hacerlo. Por algo existen las puertas y deben enseñarse a preguntar y tocar para saber que el otro está enterdado de que pretenden entrar a su espacio privado. Piensa que no sólo te pueden cachar a ti teniendo sexo con tu esposo; sino que ustedes podrían entrar al cuarto de sus hijos cuando están masturbándose o explorando sus cuerpos.

No hablarle con claves a los hijos

Desde pequeños, es importante que enseñes a tus hijos los nombres de las partes de sus cuerpos. Si les enseñas esto, sabrán que son diferentes y no tendrán problema en llamar a su cuerpo de la manera correcta.  Además, ellos no tendrán problema en hablar con ustedes cuando noten algo raro o diferente en sus cuerpos, en el proceso de la adolescencia.

Explicar las formas de demostrar amor en la pareja

Desde que los hijos son pequeños, peuden hablarles sobre la forma en que una pareja puede demostrarse amor. Tomarse de la mano, abrazos, besos y el sexo. Obviamente no van a decirlo de manera explícita, pero sí deben hacerles saber lo que pasa. Si creen que ustedes solos no pueden abordar el tema o siguen teniendo dudas sobre cómo hacerlo, pueden acudir con un terapeuta para que les dé los mejores tips.

Guardar la calma y hablar

Si los hijos los cachan en algún momento, guarden la calma y no griten o se alteren. Lo más importante es que sus hijos no sientan que las cosas se van de control entre ellos y ustedes.

¿Cómo me protejo en la intimidad si mi pareja tiene VIH?

Como sabemos, el sida es una enfermedad muy seria ue pone en riesgo la vida. No obstante, mientras se tengan los cuidados necesarios, no tendrías por qué preocuparte. Desafortunadamente los pacientes sufren discriminación y no siempre pueden tener una vida común. Yo tengo una pareja con una situación difícil, pero me protejo para que pueda estar con él, ¿quieres saber cómo?

Vivir con VIH

Cuando se sabe es un shock, pero debes tomarlo con calma, pues es una situación con la que deberás aprender a vivir. Debes entender a tu pareja, pues tiene temor de estar contigo y hacerte daño. Para que eso no suceda, lo primero que debes hacer es ir con un médico especialista. El sida se contagia por relaciones sexuales sin protección, transfusiones de sangre o contacto con ella. También por transmisión materno-fetal en el parto o lactancia.

Si me protejo, no hay problema

Estar con mi pareja ha sido más difícil de lo que pensaba. En un principio no me animaba ni él tenía deseos siquiera de tocarme por miedo. Sin embargo, con la asesoría del médico pudimos lograrlo. Los condones ayudan a que la probabilidad de contagio sea sumamente baja. También es importante que él siga con su tratamiento antiviral. Eso ayudará a que la cantidad de virus que llega a la sangre sea en niveles bajos y así había menos probabilidades. Incluso si el condón se rompe, el riesgo es bajo gracias a los antivirales.

Cuidado con la sangre

Con lo que sí debemos tener cuidado es con el contacto sanguíneo. La menstruación, las máquinas de afeitar o los cepillos de dientes son los principales peligros. En el caso de ser paciente diabético, pincharse es de grave peligro. Jamás debe existir contacto por ninguno de estos medios por bien propio. En la actualidad se sabe que muchas parejas pueden tener una vida seminormal, en la que trabajan, se besan, se aman. Lo único que hay que cuidar es el acto sexual y las heridas.