“Si nadas después de comer, te mueres”: es completamente falso

Desde hace muchos años que se nos dice “si te metes a nadar después de comer te mueres” Nuestros abuelos se lo dijeron a nuestros padres y nuestros padres a nosotros. No importando si te ibas a metes una una piscina inflable o al mar. Algunas madres aconsejaban a los niños esperar al menos una hora para epoder entrar al agua …

Es un mito

No existe una base científica para que alguien pueda asegurar que esto te pueda llevar a la muerte. El mito decía que al comer la sangre se va al estomago e intestino para digerir la comida y entonces el resto de tu cuerpo podía perder fuerza y por ende podrías quedar muerto en la alberca por ahogamiento. Ahora se sabe que aunque te pueden dar algunos calambres estomacales menores, nadar después de comer no provocará ningún problema médico grave.

Aprende a nadar este verano, te da mucho beneficios

Nadar después de comer está perfectamente bien

El miedo a ahogarse mientras nadaba después de comer comenzó en 1908. Un manual de Boy Scout aconsejaba a los niños que esperaran al menos 90 minutos antes de disfrutar del agua (a través de Dignity Health). La fuente del mito aún se desconoce hasta el día de hoy.

Razones para practicar natación a la de ¡ya!

En cuanto a los calambres musculares, la natación a menudo no es la causa, ya que los calambres debido al bajo suministro de sangre generalmente se deben a problemas de salud subyacentes . De hecho hay atletas que pueden pasar horas y horas dentro de la alberca y comer entre sus sesiones de entrenamiento sin problema.

No existe evidencia alguna que nadar después de comer te pueda hacer daño ni tampoco hay registro de alguien ahogado pro falta de sangre. Así que la próxima vez no te la pienses dos veces y lánzate a la alberca.

Nadar después de comer, ¿sí o no?

Estoy casi segura de que a ti, así como a mí, de pequeña te decían que no podías nadar después de comer. Aunque hiciéramos berrinche o cara de gatito triste, nunca nos hicieron caso. Decían que era malo para nuestra salud, pero no sabíamos  por qué.

Tortura infantil

Cada vez que escuchábamos “no te puedes meter al agua, acabas de comer”, era como un modo de tortura infantil. El acceso a la alberca o al mar estaba negado, sin excepción alguna. Incluso si llorábamos, no había ninguna consideración hacia nosotros. Hay que dejar algo en claro,  nuestros padres no lo prohibían por malvados. No había ningún afán por hacernos sentir mal, aunque nosotros lo sintiéramos así. Más bien se trataba de protegernos ante un “peligro” del que no teníamos idea.

¿Es buena idea nadar después de comer?

Si nadas inmediatamente después de comer, corres el riesgo de sufrir “corte de digestión” o hidrocución. Es una especie de shock provocado por el cambio de temperatura brusco ante el contacto de la piel y las vías respiratorias con el agua fría. Esto puede causar problemas en la respiración y en la circulación sanguínea. Después se acelera el corazón y hay riesgo de sufrir un paro cardiorespiratorio.

¿Cuánto debo esperar?

De acuerdo a la creencia de nuestros papás, tenían que pasar alrededor de tres horas para poderte meter a la alberca. Eso es un mito con el que vivimos por mucho tiempo. En realidad lo único que necesitas hacer, es entrar poco a poco al agua. Primero mete tus pies, luego las piernas, el vientre y así poco a poco hasta que todo tu cuerpo esté dentro. ¿Listos para la diversión?