Cómo cambiar tu vida sin caer en la desesperación

Cambiar tu vida puede ser todo un reto. En este momento puede que no encuentres la forma de darle otro sabor a tu día a día. Tal vez te sientes atorada o estas sumida en tus problemas a diario. Si estas buscando como cambiar tu vida sin caer en la desesperación… te voy a contar como yo lo logre.

El cambio no llega solo ni llega rápido

Mi cambio comenzó hace muchos años, cuando estaba en una relación de muchos años que no me llenaba. Tenía un trabajo un tanto mediocre y no encontraba la fuerza para salir adelante por mi misma. Algo dentro de mi se encendió y comencé a buscar ayuda más espiritual que nada. Los cambios empezaron siendo pequeños. Por ejemplo comprendí por una terapeuta que estos cambios de humor radicales en mis días eran producto de un aprendizaje en películas. Algo bastante tonto, en la vida real eres dueña de tus emociones y si no sabes lidiar con ellas sin tanta hormona… pues estando hormonal olvídalo. El cambio no llega rápido es algo constante en el día a día, y si tu no haces algo para moverte. Nadie te va a mover.

Es de valientes intentar sin saber si lo vas a lograr

Tengo un buen amigo al que le dije varias veces “¿ y si fracaso, me quedo sin trabajo, sin dinero, me vuelvo gorda y vivo eternamente con mis padres?” El solo se rio y me dijo, pues bueno. Por lo menos lo habrás intentado. No es sencillo y cuesta mucho trabajo al principio hacer las cosas sin saber si lo vas a lograr o no. Es una decisión fuerte, tajante y que se hace habitualmente con miedo. Si crees que las personas que vivimos diferente lo hacemos 100% sin miedo, estás equivocada. Al principio no tienes mucho dinero, en las navidades lloras porque no hay aguinaldo. Recuerdo muy bien una noche en mi pequeño departamento a días de navidad pensando :” todo sería más fácil si trabajara en una oficina”. A los dos minutos algunas de mis amigas se quejaban porque iban a trabajar en navidad y no tenían vacaciones. El universo te grita que lo haces bien. Claro que es más sencillo vivir en la zona de confort. Pero eso no quiere decir que te vaya a dar lo que buscas, especialmente si tienes que vivir atada a una computadora de 7 a 8 pm.

#elfracaso no es tan malo

Mi primer intento por independencia vendí patrones de lencería a cuanta persona me los pidio (soy diseñadora de moda y escritora). El primer gran pedido que tuve fue un total fracaso. Le vendi patrones y diseños a una licenciada en literatura que tiene una marca de lencería. Ella me los regreso diciendo que gastó su dinero en vano. Los patrones no estaban mal, el problema es que ¿Qué sabe una licenciada en literatura sobre moda?… le regrese el dinero, me enoje, la bloquee y llore mi gran fracaso durante semanas. Después de hacerme la mártir me dije ami misma ¿Que hace la diseñadora vendiendo sus diseños a gente tan cutre? Hay que aprender a ser flexibles y tomar lo bueno de todo. Me quite el miedo y comencé a vender lencería en vez de regalar mis diseños a los demás.

Acepta la incertidumbre

Es quizás lo más difícil para las personas que buscan el cambio. Así que ahí te va. No va a ser fácil, a veces no vas a tener los resultados que buscas, vas a pasar semanas sin saber si lo que haces esta bien, mal. También vas a dudar de tus decisiones constantemente. Lo más importante es que vas a tener que aceptar vivir en la incertidumbre. Cosa que usualmente no pasa cuando estás en una empresa y cobras cada quincena.

El cambio no va a traerte felicidad constante

Me da mucha pena decirlo pero no es una vida en rosa. La verdad es que los emprendedores a veces no sabemos qué demonios estamos haciendo. La motivación en muchas ocasiones se te va. Cuando estás haciendo algo propio vas a tener que echarle todas las ganas y muchas veces vas a querer echarte para atrás y regresar a tu status quo. Son rachas buenas y malas, como en una relación amorosa. Además de lidiar claro con todo lo demás como ser madre, esposa, autora, escritora, hija, nieta, atender al gato, hacer comida, ir al gimnasio, etc…

Pero tranquila tan mal como suena esto a veces solo hay que cambiar el chip y comenzar de nuevo. Aprende de las fallas, busca nueva motivación, habla con alguien, encuentra un coach, apoyate en la gente con la que trabajas, delega obligaciones, busca formas creativas de solucionar las cosas.

Te prometo que no va a ser difícil, pero va a haber días donde te vas a sentir soñada. A mi me pasa cuando estoy en plena clase de yoga 9 am, lunes y todos quejándose de sus trabajos. Entonces llego a mi taller con donas, o desayuno para todo mi equipo y me siento afortunada. Muy pero muy afortunada.

Cómo superar esos momentos de desesperación que todas hemos tenido

A veces parece que la vida conspira contra ti en todo sentido. Enojo, tristeza, nervios, rupturas… Existen un sinfín de situaciones que pueden poner a prueba tu temple y hacerte pasar una mala racha. Sin embargo, esto no es excusa para tirarte al drama y ver la vida negativamente. Aprende a superar estos momentos de desesperación. Todas los hemos vivido y sabemos que estos son algunos consejos que funcionan

Respira profundamente

Cada vez que parezca que la vida te da un golpe, respira profundamente, cierra los ojos y suelta de tu mente aquello que te perturba. Si persiste, vuélvelo a hacer cuantas veces quieras. Relájate y deja de pensar. Tener en la mente un problema persistente solo hará que te encuentres de muy mal humor. Sácalos poco a poco; tus problemas emocionales son momentáneos. La vida nunca es tan tajante; ni en blanco y negro, sino de una gama de grises. Recuerda que después de la tormenta el cielo siempre se despeja.

Celebra tus errores

Es difícil celebrar lo errores o las pérdidas cuando son recientes o están muy presentes, pero de verdad intenta ver el vaso medio lleno. Finalmente los errores siempre te conducen a donde debes estar. Todo pasa por algo, los errores son para aprender. Cuando sientas que la situación te rebasa, busca tu fuerza interior y repítete que esa experiencia te va a hacer crecer y vas a aprender de la tormenta. Recuerda que solo las mujeres inteligentes ven lo bueno sobre lo malo.

El pasado eso es: pasado

Piénsalo de esta forma: el pasado ya quedo atrás. Ese momento que repites y repites en tu mente se ha vuelto polvo. De hecho, solamente eres tú la que decide cuántas veces lo va a revivir. Deja el pasado precisamente ahí: atrás. Todo lo malo que te pasó hoy, mañana o en unas horas se convertirá en historia. Deja el pasado en paz, suéltalo y déjalo ir. No te atormentes por tus errores, que solo tú les das vuelta una y otra vez. La mayoría de la gente que te rodea tiene flaca memoria y a otros ni les interesa, así que supéralo.

Finalmente, sonríe y trata de mantenerte estable. El pasado ya ha quedado atrás y hoy tienes la oportunidad de tomar en tus manos la felicidad que mereces. Estos momentos de desesperación no tienen que definir el resto de tu día, ni de tu semana, ni de tu año ni de tu vida…