Tips para mantener la motivación para iniciar tu rutina

Cuando comenzamos una nueva rutina de ejercicios ya sea en el gimnasio o en casa siempre estamos muy motivadas. No obstante, con el paso de los días y los meses esta motivación se va. Incluso puede que hayas faltado un día o dos en los que no te dio tiempo de hacer tus cosas y funcionó como un pretexto para no hacerlo de nuevo. No te preocupes, nos pasa a todas, el chiste está en motivarte diariamente. Si no sabes cómo hacerlo, te paso unos tips…

Júntate con gente fit

Al estar con personas que también se preocupan por su apariencia se te facilitará estar motivada. Ello podrán pasarte rutinas, ejercicios y correcciones que te servirán de mucho. Además, existirá un poco de competencia sana entre ustedes. Por tanto, querrás realizar tu rutina mejor que antes.

Ten un registro de tus avances y retrocesos

Ya sea un resgistro escrito o uno visual, siempre te ayudará a apreciar los resultados del ejercicio. Además, tú también podrás sentir cambios de humor, en tu sistema digestivo y en tu forma de descansar. No obstante, estos cambios no se presentan rápidamente sino con el tiempo y la constancia con la que realices tus rutinas.

Uno de los mejores tips es seguir blogs de ejercicio

Recordemos que el fitness es un estilo de vida y no sólo un hobbie. Por tanto, lo mejor es rodearte de influencias que alienten ese estilo de vida. Es recomendable que sigas blogs tanto con rutinas de ejercicio como tips de alimentación. Así mismo puedes suscribirte a distintas publicaciones enfocadas hacia esta área. De esa forma siempre te mantendrás informada acerca de los avances en rutinas, suplementos y otros aspectos.

Ten un playlist que te anime siempre

Cada vez que te dé flojera terminar tu rutina o sientas que ya no tienes fuerzas, debes hacer dos cosas. La primera es darte cinco segundos para tomar agua; la segunda es escuchar alguna canción que te motive. De esa forma te será más fácil seguir con tu rutina hasta terminarla.

Aprende a motivarte cuando empiezas un entrenamiento para no abandonarlo

Ser fitness es un estilo de vida, no una moda. No es un reto que sólo dura un par de meses o un propósito que puedes abandonar y retomar cuando quieras. Recuerda que al ejercitarte, comer bien y mantenerte saludable, tendrás una mejor calidad de vida. Esta se traducirá positivamente en distintos aspectos. Por tanto, es uno de los mejores hábitos que puedes desarrollar. Pero la verdad es que mantenernos motivadas y dejamos de ir al gimnasio o cumplir nuestras rutinas. Para que no te pase aprende a motivarte día a día, te doy unos consejos para lograrlo.

Motívate con cosas lindas

La verdad es que muchas chicas somos vanidosas. Eso no es malo mientras no exceda ciertos límites. Por tanto, es una buena idea conseguir un pants bonitos, brasieres deportivos y tenis adecuados. También una mochila, toalla exclusivos para el gimnasio. Puede parecer tonto, pero la verdad es que esos pequeños detalles nos motivan en todo momento.

Siempre cambia tus rutinas

Lo peor que podemos hacer es estancarnos con una sola rutina, de esa forma jamás veremos avance. En este sentido nuestros músculos se mantendrán en ese estado, pero no crecerán. En este sentido, o indicado es  aumentar la intensidad de los ejercicios de forma gradual para no lastimarnos. No solo es, es importante darles variedad cambiando el entrenamiento cada pocas semanas.

Aprende a vivir de forma saludable

La mejor forma de motivarte es aprender a cuidarte en todos los aspectos. En este sentido el ejercicio nos ayuda a mantener una figura torneada y atractiva; también hace que nuestros sistemas trabajen adecuadamente. Además repercute positivamente en nuestro estado de ánimo y en la eficiencia con la que cumplimos nuestras tareas.

Mantén un control de tus progresos y retrocesos

Una de las mejores formas para mantenerte motivada es ver los avances. Por ello puedes medirte  y pesarte cada mes, también puedes tomarte fotos para así ver los resultados. Sin embargo, no esperes que después de tres meses ya te veas como una super modelo. Conseguir un cuerpo fuerte y esbelto toma tiempo y requiere constancia. ¡No lo dejes!

Si estás considerando ir al gimnasio, esto es lo que no debes hacer antes de que esto pase

¿Estás pensando en ir al gimnasio? ¡Pues es la mejor decisión que has tenido! Sin embargo, existen cierto cuidados especiales que debes tener antes de ir. Se trata de ciertos hábitos que te harán la vida más sencilla. Al hacerlos (o dejar de hacerlos, según) te sentirás cómoda y con más energía, por tanto, rendirás más en tu rutina y a largo plazo verás mejores resultados.

No elegir el atuendo adecuado para ir al gimnasio

En incontables ocasiones he visto personas que utilizan jeans para ir al gimnasio. Eso está mal de muchas formas. Para empezar, no tienes la comodidad suficiente ni tampoco la flexibilidad para realizar los ejercicios. Por ello es necesario que consigas unos pants de algodón y una playera o blusa ligera de la misma tela. De esa forma tu cuerpo podrá transpirar y tendrás libertad de movimiento.

Descuidar tu higiene

Debes bañarte antes y después de ir al gimnasio. Además, debes llevar una toalla, sandalias para usar en la regadera y un par de calcetines extra. También debes tener al menos cuatro atuendos para el gimnasio. De esa forma no tendrás que repetirlos durante la semana. No olvides que estás en un espacio público y cerrado, por tanto, los olores impregnan el ambiente de forma penetrante. Si no quieres que eso se vuelva incómodo, mejor mantente lo más aseada posible.

No cambiar tu dieta

Antes de ir al gimnasio tienes que cambiar tus hábitos alimenticios, de esa forma, el cambio de actividades no te será pesado. En este sentido el ir al gimnasio exige mucha energía de tu parte.  Por tanto, si tu dieta está desbalanceada, podrías carecer de energía. Además, debemos recordar que tus músculos comenzarán a crecer, por lo que necesitan que consumas más proteínas.

 No tomar agua, pero sí refrescos o bebidas energizantes

Al practicar actividad física intensa durante mucho tiempo, nuestro cuerpo comienza a deshidratarse. Esto conlleva más consecuencias de las que nosotras creemos. En primera instancia comenzamos a rendir menos, pues nuestro cuerpo pierde su capacidad de oxigenación. Después, comenzamos a sentirnos cansadas y con dolor de cabeza, incluso podrías desmayarte. Por ello jamás olvides tu botella de agua antes, durante y después de ir al gimnasio.

¿Cuáles son los hábitos que pones en práctica antes de ir al gym?