¿Los signos de fuego se pueden relacionar?

Si hay algo que conocemos de los signos de fuego es el temperamento tan fuerte que los caracteriza. En este sentido son intensos en todos los aspectos pues confían en sí mismos y siempre quieren más. Por tanto, suelen ser un poco pesados y sólo las personas más calmadas y pacientes se sienten atraídas por su temperamento. No obstante, hay ocasiones en las que dos signos de fuego tienen un tórrido romance. Pero ¿cuán compatibles son Aries, Leo y Sagitario?

Los signos iguales se repelen

Es cierto que la compatibilidad es necesaria en toda relación. Sólo mediante ella se puede llegar a acuerdos y metas como pareja. Así mismo hace que las cosas fluyan entre ambos. No obstante, la compatibilidad puede transformarse en monotonía y todos sabemos lo que eso representa. Es cierto que habrán grandes ventajas, pero signos iguales se repelen y tal vez todo termine antes de tiempo.

La paciencia no estará de su lado

Sabemos que si algo se necesita para convivir con un signo de fuego es la paciencia. Esto se debe a su carácter dominante y abrasivo puede terminar con todo, incluso con el amor. Por tanto, al haber dos personas que sienten la necesidad de ser líderes pueden haber más de dos conflictos. No obstante, esto sólo se solucionará si alguien cede un poco. En ese sentido necesita ser mediador tanto de su carácter como del de su pareja.

En el ámbito profesional serán la dupla perfecta

No todo es negativos para los signos de fuego pues su ímpetu los hace lograr cosas grandes. En este sentido todos los proyectos que tengan tanto en el ámbito profesional como personal, serán realizados. Cada uno tiene sus metas claros y serán lo suficientemente objetivos para ayudar al otro cuando lo necesite.

Su fuerza de voluntad los ayudará siempre

No son personas que se rindan ante cualquier dificultad. En consecuencia siempre saldrán a flote de cualquier situación sin importar lo difícil que ésta sea. Sólo ustedes pueden comprenderse como nadie más, por ello son la compañía perfecta para los momentos difíciles.

Los juegos de ego siempre estarán presentes

Finalmente, deben tener cuidado con el tema del ego. Ambos son personas capaces en todos los aspectos, así mismo tienen defectos. Pero eso no los excusa para retarse o menospreciarse. En una relación sana no hay juegos de ego, hay comprensión, apoyo y confianza.

Así dejé de odiar a la mejor amiga de mi novio

Siempre he sido una mujer celosa en distintos ámbitos y con diferentes personas. Sin embargo, he sabido comprender las causas de mis celos, por tanto, nunca me porté grosera o como una novia o amiga psycho cuando me sentía así. No obstante, las cosas se ponían un poco turbias cuando se trataba de la mejor amiga de mi novio. Durante mucho tiempo llegué a odiarla sin una razón concreta. Sólo sabía que mi pecho ardía cada vez que los veía juntos. Afortunadamente logré superar mis celos, pero no fue nada fácil…

Su bella amistad

Ello se conocieron durante la preparatoria y en poca semanas ya eran amigos inseparables. Además compartían música, hobbies, películas, amigos e, incluso, formas de ver y entender el mundo. Al inicio su amistad me pareció de lo más normal y hasta me agradaba. Como él y yo íbamos en escuelas y horarios distintos no podíamos vernos tanto como hubiésemos querido. Así mismo, conocíamos cosas, personas y situaciones muy diferentes y por ello a veces nos costaba trabajo entendernos. Por tanto, me gustaba que tuviera a alguien con quién compartir lo que el gustaba y prefería que conmigo conociera cosas diferentes.  No obstante, comencé a ver actitudes raras que no iban con su personalidad. Poco a poco se convertía en alguien distinto que seguía sólo las opiniones de su mejor amiga…

Hay personas que se meten en cosas que no deberían

Debido a la lejanía que había entre nosotros y a la poca compatibilidad, siempre terminábamos peleando. Además, las cosas que a mí me gustaban a él parecían desagradarle. Por mi parte, trataba de involucrarme en sus gustos, mientras que él sólo pensaba en los suyos.  Esta situación empeoró cuando escuchaba, veía o leía cosas que su amiga le había recomendado. En ocasiones, las dos le recomendamos lo mismo, pero él sólo lo veía cuando ella se lo decía. Eso creó en mi mente una mala idea acerca de esa amistad. Comencé  a sentirme celosa y poco preciada. Cuando llegaba a salir con él y su grupo de amigos, veía que ellos dos se llevaban muy bien, reían y se contaban cosas. En pocas palabras, hablaban el mismo idioma. Eso ya no lo hacíamos nosotros; por si fuera poco, ella siempre opinaba acerca de nuestra relación de manera negativa.

Dejé de odiar cuando comprendí lo que sucedía en mí

La verdad es que sentirme así de celosa me robaba energía y me ponía triste. Sabía que estaba mal enojarme sólo porque mi novio tenía una amiga, pero también sabía que estaba mal la dirección que nuestra relación seguía. En ese momento reconocí lo que estaba mal conmigo: en vez de arreglar mis problemas en pareja, prefería ver cómo él tenía una mejor relación con alguien y enojarme por ello. Era obvio que si no nos llevábamos bien, cada uno prefiriera estar con quien sí se sentía a gusto. Por tanto, decidí hablar con él y dejar las cosas en claro, sólo así nuestra relación mejoró. Incluso, dejé de odiar a su mejor amiga. Cuando te suceda esto, haz lo siguiente.

  • Identifica qué sientes cada vez que lo ves con su mejor amiga y trata de entender por qué.
  • Recuerda que cada uno es un ser individual que necesita de sus amigos.
  • Jamás te compares con su mejor amiga. Ella no es tu competencia ni trata de alejarte de tu novio, simplemente es su amiga.
  • Antes de juzgarla, intenta conocerla. Créeme, te sorprenderá saber que pueden llevarse muy bien.
  • Aprende a apreciar a las personas que realmente aman y apoyan a tu pareja.

 

Cómo no ser víctima de los celos nunca más

Todas hemos tenido un pequeño ataque de celos al menos una vez en la vida. En este sentido los celos son, hasta cierto punto, normales. Sin embargo, existe una delgada línea entre algo ocasional y un problema grave. Tanto hombres como mujeres debemos aprender a relacionarnos de una forma más sana. También necesitamos reforzar nuestra seguridad. No obstante, estos son procesos de maduración algo lentos. Mientras aprendes a ser más segura te tengo estos tips para evitar ser víctima de los celos.

Recuerda que es tu novio, no tu juguete

Nuestra pareja es una persona que puede tener amigos, amigas, pasatiempos hobbies, deberes y obligaciones que lo hacen conocer a más personas. Por tanto su círculo social estará creciendo y eso es normal y sano. Tú no puedes ni debes enojarte si él sale o conoce a más personas. Él, por su parte, también debe respetarlo en tu caso. Las personas no somos juguetes u objetos que se decide compartir o no.

Cada uno es un ser individual

A veces parece que no, pero cada uno es una persona con obligaciones e intereses particulares. Esta individualidad nos define como personas y nos hace crecer día con día. Por tanto es una característica sagrada que tenemos y debemos cuidar. En este sentido, los celos se relacionan con la falta de individualidad. Recuerda, no son uno sólo, son dos personas que decidieron compartir tu vida.

Más que víctima de celos, sufres inseguridad

Sí, chicas, el nivel de celos que tenemos es proporcional con nuestra inseguridad. Debemos confiar en nuestra pareja , pero más aún en nosotras mismas. Somos mujeres valiosas que merecen el amor y el respeto de la persona que aman. Por eso, cada vez que te sientas celosa piensa qué detona esos sentimientos y trabaja para mejorarlo.

 Habla con él acerca de lo que sientes

Por último, también es necesario que hables con tu pareja acerca de lo que sientes cuando estás celosa. Si algo no te gusta, díselo, sólo de esa forma podrán solucionar las cosas. Ninguno es adivino, así que necesitan que el otro se exprese claramente en cuanto sus sentimientos y dudas acerca de la relación.