Cómo afectan las trombofilias durante el embarazo

Existen diversas enfermedades serias que puedes padecer durante el embarazo. Las trombofilias son de las más delicadas. Estas alteraciones se relacionan con una mala coagulación sanguínea que pone en riesgo tanto tu salud como la de tu bebé. Por ello lo mejor es mantenerte informada y acudir con tu médico constantemente. Estos son los tipos de trombofilias de las que debes cuidarte.

Qué son las trombofilias

Se trata de un padecimiento que afecta las propiedades coagulantes en la sangre. En consecuencia, la sangre se coagula de forma irregular. En este sentido cada vez que una persona tiene un corte, la sangre se coagula para cicatrizar esa zona. No obstante, este padecimiento hace que la sangre pase de un estado líquido a sólido en cualquier parte del cuerpo. Muchas mujeres pueden tener un embarazo sano a pesar de tener tendencia a padecer trombofilias. Sin embargo, necesitan estar bajo observación y tratamiento.

Cómo afectan al embarazo

La coagulación le sirve a la madre para no sufrir una hemorragia durante y después del parto. Sin embargo, la coagulación incontrolable puede hacer que el bebé no reciba la suficiente oxigenación. Así mismo, puede impedir que reciba todos los nutrientes que necesita. En consecuencia puede presentarse un aborto espontáneo o inclusive la muerte del bebé. Existen más de 10 tipos de trombofilias, por lo que es necesario que acudas con el doctor para poder detectar su presencia.

Tratamientos contra este padecimiento

Para evitar esta enfermedad, es necesario acudir con tu ginecólogo al menos medio año antes. De esa forma él podrá hacerte pruebas pertinentes que le ayuden a descartar cualquier problema de salud. En este sentido si llega a encontrar alguna anomalía, podrá ayudarte a atenderla de la mejor manera posible. También es necesario que le notifiques al médico si en tu familia han existido historial de hemofilias. De esa manera podrá crear un diagnóstico a tu medida. Incluso podría prevenir este padecimiento.

Cuídate de la hiperémesis gravídica

Existen diversas enfermedades que pueden presentarse a lo largo del embarazo. Por ello es necesario que te mantengas en constante revisión antes, durante y después del mismo. De lo contrario podrías sufrir hiperémesis gravídica una condición que pondría en riesgo tu salud y la de tu bebé. Cuídate y conoce más acerca de esta alteración.

Cuídate de la hiperémesis gravídica

Durante los primeros meses del embarazo es común experimentar náuseas, vómitos y mareos por las mañanas. Esto hasta cierto punto es normal. Sin embargo, si se presentan los siguientes síntomas, podría ser que tanto tú como tu bebé estén en peligro.

  • Pérdida de peso constante.
  • Vómitos demasiado intensos.
  • Mareos y sensación de desequilibrio constantes.
  • Deshidratación.
  • Falta de apetito.
  • Náuseas.

Cuáles son los riesgos que implica

Uno de los riesgos más inmediatos es la pérdida de peso excesiva que terminaría afectando al bebé. Así mismo, la escasa alimentación podría generarte desnutrición, lo cual, también afectaría al bebé. Por el vómito constante tu esófago podría sangrar o infectarse. Otra consecuencia de la hiperémesis gravídica es una ligera depresión, que si no se cuida podría empeorar. Por eso es recomendable mantenerse en contacto con el doctor. Solo de esa forma podrás asegurarte de que todo anda bien. De lo contrario, él podrá darte el tratamiento adecuado y menos riesgoso.

Algunos tratamientos

En algunos casos los doctores te administrarán medicamentos para controlar las náuseas. Sin embargo, sugerirá una modificación definitiva a tu dieta. De esa forma podrás evitar los ascos matutinos. Así mismo tendrás más apetito y no estarás en peligro de sufrir anemia.  Si la dieta no es lo suficientemente nutritiva, entonces el doctor prescribirá suplementos alimenticios para cubrir las necesidades del bebé. Finalmente te mantendrá en monitoreo constante hasta que la alteración haya disminuido o desaparecido.

¿Conoces a alguien que haya sufrido hiperémesis gravídica?

Cómo reconocer si son síntomas de embarazo o síndrome premenstrual

En ocasiones, nuestros ciclos hormonales se confunden. Por ejemplo, cuando tienes síntomas premenstruales y los confundes con los del embarazo.  Esto suele suceder muy a menudo, sin embargo debes aprender a diferenciarlos para evitar cualquier contratiempo. Reconoce si son síntomas de embarazo o síndrome premenstrual. Bueno la diferencia radica en…

Sensibilidad en los pechos

Durante tu periodo las hormonas invaden todo tu sistema. En consecuencia, puedes padecer hipersensibilidad en los senos. Con un roce mínimo sientes que vas a morir. Así mismo, tus senos se hinchan y se sienten más calientes de lo normal. Sin embargo, estos síntomas desapareen al segundo o tercer día de tu periodo. En cambio, cuando estás embarazada los pechos aumentan de tamaño y comienzan a expulsar calostro.

¿Son síntomas los sangrados leves?

Recuerda que cuando un óvulo es fecundado se presenta un sangrado leve. Sin embargo, este sangrado es ligero y se presenta en una sola ocasión. Por el contrario, durante los primeros días de la menstruación se presenta un sangrado leve pero continuo. Obviamente este se modifica durante la semana de forma gradual.

Mareos matutinos

Otro de los cambios que experimentas durante la menstruación son los mareos leves acompañados de cólicos. Estos se producen debido a la gran presencia de hormonas. Además, recuerda que has perdido sangre de manera constante durante varios días. Sin embargo, estos síntomas aminoran con los días mientras que durante el embarazo estos permanecen por lo menos durante los dos primeros meses.

Temperatura elevada y sueño

Tanto la temperatura elevada y el sueño constante son dos síntomas que a menudo se relacionan con el embarazo. También se presentan antes del periodo o durante los primeros días. Sin embargo, si estos síntomas persisten durante tu periodo, debes acudir con tu ginecólogo.

La única forma de saberlo es acudir con tu doctor

Tal como vez hay muchos síntomas del embarazo que se parecen a los del síndrome premenstrual. Por tanto, la mejor opción es acudir con tu ginecólogo o hacerte una prueba de embarazo casera.

¡Vas a tener un bebé!; esto es lo que debes saber de los edulcorantes artificiales

Hay muchos aspectos que debes cuidar durante tu embarazo. Uno de ellos y de los más importantes es tu dieta, recuerda que de no cuidarla podrías causar estragos en la salud de tu pequeño. Entre ellos se encuentra la diabetes gestacional la cual puede provocar consecuencias irreversibles. Por ello si vas a ser mamá es conveniente que reemplaces el azúcar por edulcorantes artificiales, claro está, con medida.

No se trata de eliminar sino de reemplazar

Algunas personas cometen el error de eliminar el azúcar de su dieta en vez de reemplazarlo. En este sentido debemos recordar que debes integrar a tu dieta todos los grupos de alimentos de forma equilibrada. De esa forma obtendrás todos los nutrientes esenciales que tanto tu bebé como tú necesitan. En consecuencia debes reemplazar algunos alimentos y cambiar las porciones de los mismos.

Utiliza edulcorantes artificiales en tus comidas

Si se consumen de manera adecuada los edulcorantes artificiales son una buena opción para reemplazar el azúcar. En este sentido no es recomendable utilizar más de un sobrecito para endulzar los alimentos. Además, debes realizar una consulta tanto con tu nutricionista como con tu médico para que ambos regulen tu consumo.

Vas a recurrir a los edulcorantes no nutritivos

 Los edulcorantes no nutritivos son aquellos que no provienen de alimentos naturales. Es decir son químicamente procesados para tener un sabor dulce y no contienen calorías. Ésta es la lista de los edulcorantes permitidos durante el embarazo.

  • Aspartamo: este edulcorante es seguro tanto en el embarazo como durante la lactancia. Por ello puedes consumirlo sin culpa alguna.
  • Stevia refinada: debido a la calidad y altos estándares de este producto lo hacen uno de los edulcorantes más recomendados alrededor del mundo.
  • Acesulfame de potasio: este edulcorante es el más recomendado para endulzar pasteles o en general productos horneados pues es 400 veces más dulce que el azúcar natural.

 

¿En verdad debo cambiar mi alimentación durante el embarazo?

El embarazo genera muchos cambios para la mujer que lo experimenta. Recuerda que ahora se forma un ser humano dentro de ella. Por tanto, necesita nutrir su cuerpo a toda costa. En consecuencia, es necesario un cambio de dieta para cubrir las necesidades nutrimentales. Si sigues preguntándote ¿en verdad debo cambiar mi dieta? Es mejor que leas esto.

Necesitas una dieta balanceada

Ahora más que nunca necesitas seguir una dieta balanceada, tanto por tu bien como por el del bebé. De lo contrario, podrías tener complicaciones durante el embarazo, como anemia o diabetes gestacional. Así mismo, tu bebé podría tener alguna malformación o deficiencia nutrimental. Por ello es mejor que te asegures de cubrir los siguientes aspectos en tu alimentación.

  • Por lo menos cuatro raciones de carbohidratos.
  • De dos a tres piezas de fruta; solo ten cuidado y no te excedas en el consumo de azúcar.
  • Debes consumir proteína diariamente, ya sea de leguminosas, carne o suplementos.

Recuerda evitar estos alimentos a toda costa

Así como es necesario que incluyas ciertos alimentos en tu dieta, conviene eliminar algunos por completo. De esta forma te aseguras de cubrir todos los requerimiento de nutrientes y desechar aquellos que te ponen en riesgo o a tu bebé. En primera instancia, es preciso descartar por completo el alcohol, si no lo haces tu bebé podría sufrir problemas respiratorios. En general puedes comer carne, pero debe estar bien cocida  y no puedes comer más de dos porciones. Evita a toda costa los alimentos no pasteurizados, como el queso, pues podrías contraer una bacteria. Finalmente, ten mucho cuidado con el consumo tanto de grasas como de azúcares.

Los suplementos alimenticios sí son necesarios

Es cierto que has cambiado tu dieta para obtener los nutrientes necesarios. No obstante, hay algunos que no pueden obtenerse sólo mediante a alimentación. Uno de ellos es el ácido fólico, el cual es de vital importancia para la gestación y desarrollo del feto. De no consumirlo, el pequeño podría sufrir malformaciones. Por tanto, es necesario que diariamente tomes una cápsula de ácido fólico junto con tus alimentos.

Enfermedades en la placenta que podrían afectarte

Si bien el embarazo es una etapa de de felicidad y expectativas, también lo es de cambios corporales que conllevan cierto riesgo. En este sentido hay diversas enfermedades que pueden desarrollarse durante este periodo. La mayoría no son de un riesgo desmedido, sin embargo, sí necesitan ser atendidas con prontitud. Entre ellas se encuentran las alteraciones en la placenta, que de no ser tratadas ponen en riesgo el desarrollo del bebé.

Placenta previa

En este caso, la placenta se adhiere lentamente a las paredes uterinas, crece y obstruye el cérvix de manera completa. En consecuencia, el parto se hace más difícil pues puede alargarse más de lo debido. Así mismo, la placenta podría ahogar al pequeño debido a la presión que ejerce la placenta en el cérvix. Incluso, se corre el riesgo de sufrir una hemorragia. Al detectarse esta condición suele recomendarse reposo máximo para la embarazada y el parto se realiza por cesárea.

Placenta accreta

Como ves, las enfermedades en la placenta son muy riesgosas pues impiden la nutrición adecuada para el bebé. Además, alteran el proceso de parto mediante complicaciones antes, durante y después del mismo. En el caso de la placenta accreta, ésta se adhiere fuertemente al útero, pero no al  músculo. Esta condición puede hacer que la placenta se reviente y se presente sangrado. También adelanta el proceso de parto. Para evitarlo, el doctor debe retirar a placenta de manera manual.

 Placenta increta

En este caso la placenta se adhiere no sólo al útero sino al músculo en sí. Esta condición es muy peligrosa ya que puede adherirse a otro órganos como la vejiga. En consecuencia, al momento de desprenderse causa una hemorragia interna difícil de controlar. También podría romperse por sí sola, lo que precipita el proceso de parto con las complicaciones que esto implica. Por eso es necesario que acudas a tus citas sin falta. De esa forma tu médico te dará la mejor opción para tratar este problema.

Esto causa picazón en la barriguita de las embarazadas; evítalo de esta forma

Durante el embarazo las mujeres sufren diversos cambios, el más evidente es que la piel se estira debido a que la pancita y los senos crecen. Y por si fuera poco, las hormonas hacen de las suyas.  Estos factores provocan que te dé picazón en la barriguita y los senos. Pero me imagino que tu pregunta es, ¿qué puede hacer para evitarlo o al menos disminuirlo? Bueno, hay varias maneras de frenar esa incomodidad y alguna soluciones son las siguientes.

Otras causas

Ese picazón igual puede indicar que tu piel está reseca o deshidratada. Si eres de piel delicada, puede ser una reacción ante el cambio hormonal. Y en un caso extremo, un indicador de que tu hígado no está funcionando correctamente. Sí, esto sucede porque no elimina las sales o ácidos biliares. Cuando éstos permanecen en mayor cantidad en la sangre generan el picazón.

¿Qué hacer?

Básicamente, tienes que cuidar tu piel más de lo normal. Incluso puede consultar con el doctor para que te recete alguna crema o pomada especial. Y, principalmente, no te rasques, ya que sólo aumentarás la sensación de picazón y lastimarás tu piel. También toma en cuenta los siguientes consejos.

  1. Nada de baños calientes. Durante el embarazo se pueden hinchar los pies, de modo que se recomiendan los baños calientes. Sin embargo, si tienes picazón, es mejor que le digas “no” a estas duchas. ¿Por qué? Porque resecarás tu piel, aumentado el picazón.
  2. Usa jabón neutro. Este jabón no agrede a la piel. De hecho, es el más recomendado para bañarse en general, no sólo durante el embarazo.
  3. Hidrata. Siempre aplica crema hidratante sin perfume en tu epidermis. Como consejo, lleva una crema pequeña cuando salgas de casa.
  4. Mantente fresca. El sudor igual podría aumentar esa incomodidad, de modo que dúchate las veces que consideres necesarias. Evita exponerte al sol y usa bloquedor. Para salir al aire libre, usa blusas de manga larga, pero de tela de algodón para que tu piel transpire.