Todo lo que he aprendido del amor antes y después de llegar al tercer piso

Me queda claro que conforme crecemos y tenemos diversas experiencias. vamos aprendiendo mucho. A veces no lo aprendemos a la primera y tienen que pasar las mismas cosas una y otra vez para que nos demos cuenta de nuestros errores. Ahora que tengo más de treinta años, hay algunas cosas respecto al amor, que me han quedado muy claras. Te contaré un poco sobre el antes y después de mi forma de ser en el amor.

Me sentía mal por no tener novio con el que hacer planes

Pensaba que para divertirme en la vida, era necesario tener una pareja a mi lado. Pffff, grave error.

Ahora disfruto todo el tiempo que tengo para mi

Quería mostrar mi lado lindo para agradar

Porque sabía que mostrar mis defectos podían tener el efecto contrario.

Ahora me muestro tal cual soy, para qué mentir

Si de verdad estoy con alguien a quien amo y sé que me ama, lo mejor es la honestidad. Es importante saber que no todos los días son perfectos y no por eso soy mala persona.

Siempre quería mostrarme linda y arreglada

Cómo iba a dejar que mi novio me viera recién despertada, ¡no! Eso tenía que pasar porque me daba pena.

Ahora no importa si te me en pijama o despeinada

He aprendido que el amor no es sólo el físico, hay mucho más que importa. Quien de verdad me ama me ve hermosa peinada o no.

Pensaba que los grandes regalos eran los únicos que valían

Ya sabes, regalos que costaran dinero. Una cartera, unos zapatos, una loción, un videojuego.

Los grandes detalles no siempre son de gran tamaño

Una llamada inesperada, un mensaje romántico, una nota especial son cosas que realmente valen.

Creías en las palabras bonitas

Ahora sé que las palabras no son lo más importante, los hechos sí

Pensabas que sólo había una posición sexual

Entre más experimento, más divertida se vuelve la relación

Verdades en mi vida antes y después de convertirme en mamá

Antes de convertirme en mamá, disfruté mucho de mi vida en soltería. Hice tantas cosas, me divertí, conocí. Debo confesar que a pesar de que la pasé muy bien, en este punto de mi vida en el que ya no sólo debo cuidar de mí sino también de mis hijos, hay momentos en los que extraño ser sólo yo. Sí, tal vez suene un poco duro, pero la realidad es que muchas mamás piensan lo mismo que yo pero no se atreven a decirlo.

El cabello

  • Antes. Podía traer el cabello suelto todo el tiempo. No había problema si sólo acomodaba mi cabello y lo lucía a donde quiera que iba. Ni siquiera me preocupaba tanto por tener tantos accesorios para el cabello.
  • Ahora. Debo traer el cabello recogido la mayor parte del día. Con niños pequeños en casa, es un hecho que lo mejor es recoger el cabello para no maltratarlo, no ensuciarlo y porque no estorbará.

Los zapatos

  • Antes. Podía usar tacones sin importar el momento. Podía ir a un desayuno con mi familia, una comida con mis amigas o una cita con mi pareja. En cualquier situación los tacones eran mis fieles aliados, pero las cosas han cambiado.
  • Ahora. Lo más cómodo son los tenis. Para andar en casa, para ir al parque, para ir por los niños a la escuela. Lo mejor son los zapatos de suela baja para poder moverme con mucha facilidad.

La cama

  • Antes. La cama era para mí sola o para compartir con mi pareja. Sabía que podía moverme por toda la cama sin temor alguno de caer. Incluso podía dormirme en diagonal y no había ninguna preocupación.
  • Ahora. Tengo que dormir en un pequeño cacho de la cama. Eso sucede cuando los peques van a meterse a nuestra cama. Empiezan hechos bolita y al poco rato ya están extendidos por toda la cama.

Al despertar

  • Antes. Necesitaba poner la alarma para despertar antes de convertirme en mamá.
  • Ahora. No necesito alarma, tengo otros métodos. Mis pequeños comienzan a hablarme desde temprano porque tienen hambre, porque quieren a su mamá o sólo porque ya tienen la pila lo suficientemente cargada.

Prendas

  • Antes, súper sexy. Ya sabes, los escotes más pronunciados, faldas o vestidos cortos.
  • Ahora, súper cómoda. Antes de querer lucir la figura, buscas practicidad y comodidad. Lo mejor con niños pequeños son jeans, sin duda alguna.

Los programas de TV

  • Antes, novelas y series que podía ver por horas sin problema alguno. Podía adueñarme de la tele de mi casa y nadie me decía nada.
  • Ahora, programas infantiles. Peor aún porque mis hijos son los que pasan más tiempo viendo la tele.

Esto es lo que debes hacer antes y después de un bronceado

Cuando recurrimos a algún tratamiento generalmente lo hacemos para regenerar o preservar nuestra belleza. Sin embargo, es importante tener en cuenta los cuidados que se necesitan antes y después para obtener los resultados esperados. No olvides que la piel es un órgano muy importante que debes cuidar en todo momento, sobre todo si vas a broncearte.

La cara y el bronceado

  • Antes. Tu cutis requiere hidratación especial debido a que tiene zonas sensibles que se pueden dañar más pronto que otras. Necesitas consumir alimentos con vitamina A, C y E, además de antioxidantes y mucha agua. Si usas productos en gel con ácido hialurónico o extracto de oliva, renuevas la flexibilidad de la piel y evitas la resequedad. No olvides reaplicar el protector solar cada dos horas para que tu rostro no se dañe.
  • Después. Incluye productos con aloe vera para recuperar la hidratación en tu cutis. De preferencia usa jabones suaves que no te irriten. Evita las mascarillas de frutas, porque podrían causarte manchas cuando te expongas al sol.

Cuidado antes y después en el cuerpo

  • Antes. Exfolia la piel para que esté lista y el bronceado sea parejo. Con la exfoliación removerás impurezas y células muertas, además de toxinas.
  • Después. Aplica algún hidratante que mejore el aspecto de la piel. El aloe vera es la mejor solución, así como el aceite de coco.

Top secret

Recuerda usar siempre protector solar en la cara y el cuerpo, pues ayudará a que tu tez no se perjudique con el sol. Además, gracias al protector el bronceado durará más. Evita exponerte al sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, porque los rayos UVA y UVB son más intensos y perjudican tu piel. Para mejorar su efecto debes usarlo cada dos horas, además de incluir lentes y sombrero en tu outfit. No olvides proteger también tu melena.

Rutina de belleza para antes y después del ejercicio

Cuando haces ejercicio, tomas esa decisión porque quieres mantenerte sana y con un aspecto radiante. Además de tener un estilo de vida saludable, debes tener una rutina de belleza para antes y después. Si no la tienes contemplada, tu belleza podría estar en problemas.

Antes

  • Desmaquillate bien una noche antes. Si no lo haces, el exceso de grasa en tu rostro hará que los poros se tapen. El sudor los dilata y puede haber brotes de acné.
  • No te maquilles para ir al gimnasio. Seguramente has notado que muchas chicas acuden maquilladas al gimnasio, para verse “bien”. Podrán verse muy lindas, pero el maquillaje impide que tus poros respiren de manera correcta.
  • Aplica un tónico suave. El tónico reduce la grasa en tu piel y elimina posibles bacterias que podrían causarte acné o infecciones.
  • Recoge tu cabello. Si tu melena es larga debes recogerla con una liga cubierta de tela. Si usas una liga sin tela puede lastimar tu cabello y quebrarlo.
  • Evita usar gel o spray. Cuando te recojas el cabello, sólo usa un poco de agua, nada de gel o spray. Estos productos tapan los poros de tu cuero cabelludo y aparecen granos.

Después

  • Lava tu rostro. Como sabes, antes y después de hacer ejercicio debes limpiar tu piel. Después del ejercicio hazlo con agua o gel limpiador. Así eliminas el sudor y la suciedad en los poros.
  • Usa agua termal. Esta ayuda a calmar la irritación que podría tener tu piel a consecuencia del ejercicio.
  • Báñate. Así quitarás el exceso de toxinas y sudor de tu cuerpo.
  • Evita usar la ropa sudada. Evita usar la ropa sucia después de bañarte, porque tu piel podría sufrir las consecuencias.
  • SIEMPRE hidrátate. Antes, durante y después del ejercicio debes hidratarte. Y si vas a ejercitarte al aire libre no olvides aplicarte protector solar.

Con esta rutina para antes y después, siempre estarás increíble.

Lo que debes hacer antes y después de la depilación para tener una piel suave

Es casi un hecho que toda mujer se ha depilado al menos una vez en la vida. Para hacerlo de manera efectiva, hay algunos pasos que puedes aplicar antes y después de la depilación para que tu piel quede hermosa. Checa los consejos que te daremos para que puedas lograrlo sin dañar tu epidermis.

Antes

 a womans worth GIF

  • Exfoliación. Es importante que realices una exfoliación una vez al mes para que tu piel quede libre de impurezas. Así que debes exfoliar tu epidermis para que puedas llevar a cabo la depilación de manera exitosa.
  • Ducha con agua caliente. Toma una ducha con agua caliente antes de depilarte para que de esta manera se abran los poros de tu piel.
  • No uses cremas o aceites. Si utilizas cremas o aceites crearás una película en tu piel y evitarás que la cera se adhiera de manera correcta. Además, la máquina o rastrillo podría funcionar incorrectamente.

Tip: es mejor si te bañas por la mañana, ya que tu piel está más elástica y flexible. Así será menos probable que se lastime o irrite.

Después

 9 12 weeks GIF

  • Alcohol. Si te aplicas alcohol después de la depilación ayudarás a que tus poros no se infecten en caso de que hayan sufrido daños.
  • Hielo. Pasa un cubo de hielo sobre tu piel para que se cierren los poros.
  • Hidratación. Después de la depilación necesitas aplicar alguna crema humectante para que tu piel no se reseque.
  • Evita el sol. Es preciso mantenerte lo más alejada posible del sol, pues tu piel está irritada y podría sensibilizarse.

Instrumentos para depilación

 microwave GIF

  • Rasuradora eléctrica. La mayor ventaja de la rasuradora eléctrica es que puedes llevarla a donde desees, pues es fácil de transportar. Además, es limpia y cómoda de usar.
  • Cera. La cera te ayuda a dejar tu piel suave y tersa; además de que los vellos se van debilitando con el tiempo
  • Rastrillos. Son limpios y fáciles de usar, pero no quitan los vellos de raíz.