El manspreading es el término que se le dio a la manera repugnante en que los hombres se sientan en el transporte público: con las piernas abiertas. Su forma de sentarse hace sentir incómodas a cualquier pasajera que se siente al lado, además de que ocupan más espacio de lo normal. ¿Alguna vez te ha sucedido ver o vivir un caso así?
¿Como inició el manspreading?

El diccionario de Oxford definió esta costumbre para calificar a los hombres que desparramaban sus piernas en el transporte público, sobre todo en el metro. Un año después, un blog de Nueva York se encargó de acuñar este término. La federación de Nueva York se encargó de crear una campaña en el metro de la ciudad contra el manspreading. En los últimos meses esta costumbre se volvió una nube llena de críticas a través de las redes sociales. Ahora está sucediendo lo mismo en Madrid.
Campañas contra el manspreading
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La Empresa Municipal de Transportes de Madrid instaló adhesivos en los autobuses con una simple iconografía. Un hombre sentado con las piernas abiertas y una cruz roja por encima en señal de prohibición. El servicio de transporte a través de un comunicado dijo que esta postura incomodaba a los usuarios. Además, el propósito de esta señal es que las personas recuerden que deben tener un comportamiento cívico y respetar el espacio de los demás cuando estén a bordo.
Mujeres al ataque

Comenzó por una petición en línea por un grupo de mujeres feministas llamadas Mujeres en Lucha. A través de la plataforma Change.org con el objetivo de acabar con esta práctica incómoda iniciaron su petición. El objetivo era alcanzar las firmas suficientes para que el sistema de transporte público de Madrid lanzara una campaña. Recogieron más de 12,000 firmas y su hashtag #MadridSinManSpreading fue utilizado por miles de usuarios en las redes sociales.