La culebrilla y el estrés le están pasando una gran factura a mi salud

En los últimos meses, mi vida se ha visto llena de mucho trabajo, y mucho estrés por diversas cuestiones y deudas. Un día me percaté de que tenía unos granitos bastante peculiares en mi cuerpo. Me llamaron la atención, pues no encontraba causa alguna para su aparición. Como buena mexicana, dejé que los granitos desaparecieran solos. Pasaron varios días y no se quitaban, y ahora me daban comezón. Como eran bastante incómodos, empezaron a preocuparme. Revisé bien mi cuerpo para descartar algún brote. Todo estaba limpio, menos esa zona. Un poco preocupada, decidí ir al médico para que me dijera qué sucedía. Ella con toda tranquilidad me dijo: se trata de la culebrilla. Cuando oí ese nombre no supe si espantarme aún más o tomarlo con tanta calma como ella.

Explicación médica

La doctora me dijo que la culebrilla es un problema médico que tendrán una de cada tres personas al menos una vez en su vida. Este problema no es tan grave y se cura por sí solo en un lapso de un mes. Lo malo es que también hay casos en los que puede durar un poco más y convertirse en algo grave. La cuebrilla se trata nada más y nada menos que del  herpes zóster. El nombre suena muy chistoso, pero se trata de la reactivación del virus de la varicela (varicella zóster). La varicela es un enfermedad que produce pequeñas ampollas en la piel. Las ampollas afectan los nervios de la zona afectada. Éstas permanecen ahí de dos semanas a dos meses. Es muy dolorosa y a diferencia de lo que se cree, puede afectarte varias veces en la vida. Prueba de ello soy yo, que en diferentes etapas de mi vida he padecido varicela. Esto es posible debido a que el virus va mutando y por eso existen varios tipos. Al crearse tratamientos para combatirle, el virus busca una nueva alternativa para existir.

Culebrilla en el mundo

Por desgracia, este malestar afecta a muchas personas alrededor del mundo. Las más afectadas somos las personas que además de haber tenido varicela, vivimos en constante estrés. También es más frecuente en quienes tienen mal funcionamiento del sistema inmune o son de edad avanzada. En mi caso, al sufrir estrés de manera excesiva y constante, afecto y debilito mi sistema inmune. Al estar el sistema “desprotegido” se crea el ambiente perfecto para que se reactive el virus de la varicela y, por ende, aparezca el herpes zóster. Es importante seguir un tratamiento, pues de lo contrario podría haber graves consecuencias. Si las ámpulas aparecen cerca de los ojos y no se tratan, puede haber desprendimiento de retina o ceguera. En caso de que llegue a los oídos puede causar sordera.

Qué hacer al respecto

Es un hecho que no puedes vacunarte o tomar algún tratamiento preventivo para no contraer varicela. En el lugar menos indicado puedes contagiarte. Lo que sí puedes hacer para cuidar tu salud es evitar que otros toquen tus ampollas o el fluido que sale de ellas. Si lo hacen, pueden contagiarse también. Existe una vacuna que ayuda a que el virus de la varicela no se reactive, pero solo eso. La doctora me dijo que para no darle armas al virus, debo comer de manera saludable. Eso significa comer verduras y frutas de manera frecuente. Así mi cuerpo tiene lo necesario para estar bien. Sin embargo, el cuidado no queda sólo en la alimentación, sino en el descanso. De nada sirve que coma bien si todo el tiempo ando estresada. Sé que en la ciudad en la que vivo, es un poco complicado no estresarme. Sin embargo, si no quiero poner en riesgo mi salud, debo hacer algo al respecto. Por ahora he probado con dormir un poco más y mejor, sin nada que me distraiga y a buena hora. Después seguiré con algunos tés relajantes y aromaterapia. Espero que esto me ayude a bajar los niveles de estrés y seguir adelante sin problema alguno.