Hábitos para conservar tu paz mental aunque estés harta

El constante estrés nos lleva a la autodestrucción. A veces es demasiado lidiar con el trabajo, redes sociales, personas tóxicas, familia, pareja… El ser humano enfrenta una lucha constante día a día. Conseguir la paz mental es para los fuertes, aunque, admitámoslo, a veces todos necesitamos un empujoncito.

Estos días me he sentido desconectada del mundo. Es extraño, pero el tiempo parece ser mi peor enemigo. En este último año, muchas de mis metas se han cumplido de forma maravillosa. Sin embargo, aún existen lazos que sé que debo cortar. La vida no es perfecta y aveces nos obligamos a posponer cosas que debimos hacer hace mucho tiempo. Es así como nuestra mente comienza a sobrecargarse, aun más en esta época cuando el año ya casi termina. Saturada de tantas cosas, decidí que encontraría una forma de conservar mi paz mental y encontré estas buenas opciones…

Rodearte de verde

Por si no lo sabes, el color verde tiene un efecto extraordinario en el cerebro de los seres humanos. Nos ayuda a relajarnos y a tomar las cosas con calma. Una forma muy rápida y sutil de relajarte es salir a pasear al parque. Verás cómo logras calmar tu mente. Recuerda que una mente estresada es cero productiva. No te obligues a continuar con tus deberes si tu mente no se encuentra en paz. En todo caso, si no tienes un parque cerca, será mejor si comienzas a comprar un par de plantas que amenicen el entorno en el que te encuentras.

Cierra los ojos y respira

Yo nunca lo había notado, pero sucede que cuando te estresas el ritmo de tu respiración baja e, incluso, se vuelve tan superficial como cuando retienes el aire. Esto es malísimo, porque tu circulación sanguínea se vuelve lenta y con ello tu ánimo va cuesta abajo. Si lo que realmente quieres es conservar tu paz mental, solo tienes que respirar hondo. Cuando las situaciones te estresen o quieras controlar algo a tu alrededor, recuerda que todo estará bien, siempre que tu mantengas la calma. 

Bebe un té en vez de café

Si eres una adicta al café como yo, sabrás que una taza de café te levanta de la cama, pero también puede ser el fruto prohibido que te lleve a una mañana llena de ansiedad. Esta vez decidí cambiar de táctica. En vez de una buena taza de café, decidí beber un té. Así es como ahora me he convertido en una gran adicta a diferentes tipos de té. En realidad el té hace lo opuesto que el café: te relaja y su aroma puede ser bastante reconfortante.

Hoja de agradecimiento

Si estás en uno de esos días en que todo te parece mal, solo hay algo que puedes hacer: cambiar de chip. Sé que suena fácil, pero en realidad no lo es. A mí me cuesta mucho trabajo últimamente ver lo bueno dentro de lo malo. Por fortuna, encontré una forma sencilla y rápida de cambiar los días malos por buenos con una hoja de agradecimiento. Una hoja cualquiera con un mensaje a Dios, al universo o a ti misma es la clave. Escribe: “yo estoy agradecida porque…” Y aquí puedes incluir todo aquello que das por sentado, pero en realidad es una bendición. Puedes decir, por ejemplo: “greacias porque tengo comida, desperté en una cama, porque hay Sol y tengo ropa bonita…”, y así continúa. Recuerda que a veces olvidamos que las cosas obvias, como dormir en una cama, son una verdadera bendición.

Dile “no” a las golosinas extra

Cuando llega la ansiedad, viene con unas ganas impresionantes de comer todo lo que se te pone enfrente. En mi experiencia, comer por comer solo te crea dos cosas. La primera, claro, es ansiedad porque sabes que no deberías comerlo porque te hará engordar, y la segunda es un exceso de azúcar que tu cuerpo no puede controlar. Dejar de lado las golosinas y, en general, la comida cuando estás estresada es lo mejor que puedes hacer para mantener tu paz mental.

Finalmente, no olvides moverte, el ejercicio es bueno para el cuerpo y la mente. Es una de las formas más sencilla de eliminar el estrés.