Para quienes no están familiarizadas con esta palabra, la hipocondria es la obsesión de padecer una enfermedad grave sin ser diagnosticada. Cualquier sensación o síntoma es un detonante de angustia, preocupación, estrés y temor. Sin embargo, las personas hipocondriacas no tienen ni idea de que lo son. ¿Tú lo eres? Si coincides con tres o más de estas señales, considérate una persona de este tipo.
Tienes muchísimo miedo a cierto dolor o incluso a morir

Una señal de que te estás volviendo hipocondriaca es que te da temor enfermarte de algún mal específico o incluso de morir. Por ejemplo: te aterra vomitar y cada vez que sientes un mal olor, una sensación incómoda en tu estómago o reflujo te sientes muy asustada. No puedes soportar esos pequeños síntomas y evitas a toda costa sufrir ese dolor. Y aunque no ocurra algo malo en tu cuerpo, la angustia se apodera de ti e incluso podrías sentirte peor.
Tan solo un síntoma desencadena los peores pensamientos

Ser hipocondriaca significa que cualquier pequeño síntoma desencadena lo peor. Para ti no existe la posibilidad de que sea un dolor pasajero, simplemente piensas en esa enfermedad de manera grave. Por ejemplo, crees que tu migraña se debe a un derrame cerebral o algo por el estilo.
Vas al médico con frecuencia

Obvio, quién puede descartar todas estas enfermedades y malos síntomas es un médico. Así que aunque te aterra saber la verdad, lo visitas con mucha frecuencia. Tus nervios y ansiedad te han hecho su paciente número uno.
Él se equivoca, tú tienes la razón

Bueno, será un profesional pero tus habilidades deductivas te hacen dudar de su conocimiento. No importa cuantas pruebas hayas pasado o que tratamiento estés tomando. Cuando el dolor aparece inmediatamente lo que dice el médico no importa, para ti él se equivoca.
Nadie te cree cuando dices que estás enferma

Últimamente te has sentido incomprendida por tus amigos, familiares y seres queridos. Nadie cree que estás enferma y por más que juras que tus síntomas son reales, siguen sin creerte. Esto es porque te estás volviendo hipocondriaca y tu miedo ha rebasado los límites.
Haces autoexploraciones

Si nadie más puede ayudarte, tu solita lo vas a hacer. Vas a buscar tus síntomas en internet, preguntarás en foros o te tomarás la temperatura.