Los cinturones son un accesorio del que no podríamos escapar nunca. Pasaron de su función básica de ajustar los pantalones a ser un complemento must-have de cualquier armario. Por ello, te quiero compartir algunos errores que de seguro cometes con tus cinturones al vestir. Aprende a sacarles el máximo provecho con estos consejos.
Que sean demasiado grandes y capturen toda la atención

Los cinturones son un lindo accesorio, siempre que sepas elegir el tamaño ideal para la prenda que llevas puesta. Muchas chicas arruinan su outfit al usar un cinturón con una hebilla enorme que no les luce en lo absoluto. Recuerda, este complemento solo es un acompañante, es como el personaje secundario. El resto de las prendas son las protagonistas y no es justo que robes toda la atención con un accesorio más grande.
No combinar el estilo del cinturón con las demás prendas

Hay miles de estilos de cinturones, desde uno básico hasta el más elegante con pedrería. Normalmente, son para ciertas ocasiones y no favorece en nada cuando juegas con dos estilos muy diferentes. No digo que no sea válido, pero hay que saber cuándo sí y cuándo no. Por ejemplo, un cinturón grueso con piedras finas no iría muy bien con un pantalón de mezclilla. En cambio, si quieres un accesorio más elegante, puedes optar por un cinturón delgado con algunos detalles de pedrería.
Usarlos prácticamente con todo

¿Te obsesionan los cinturones? A todas nos fascinan dichos accesorios, pero si los usas siempre con tus vestidos, maxivestidos, blusas holgadas, jeans o lo que sea, te recomiendo darles un descanso. Es mejor lucir la prenda por lo que es o con otro tipo de complemento, ¿no crees?
Usar el mismo cinturón una y otra vez

Los cinturones son de los accesorios que más rápido se desgastan. Sobre todo aquellos de cuero o con una tela muy delgada y cero resistente. Un cinturón gastado se nota a simple vista, y la verdad no es nada favorable. Se que tienes tu favorito, pero intenta probando más estilos.