Colores que es mejor evitar si tienes más de 40 años

Si tienes más de 40 años hay ciertos colores que debes evitar para no dar una impresión errónea. Debido a su connotación, estos colores ya no van con nuestra edad, estilo y madurez. Entonces te decimos cuáles son para que los tengas presentes al momento de elegir una prenda.

Ahora bien, esto no significa que debas deshacerte de todas tus prendas de estos colores. Una opción es combinarlas con prendas de colores neutros para disminuir su impacto. Toma nota.

Amarillo saturado

El amarillo es un color muy llamativo. Además es un color primario, lo que nos hace asociarlo con los niños. Y ya no estamos para eso. Evítalo en prendas que sean totalmente amarillas, si tienes más de cuarenta, te recomendamos usar tonos menos encendidos. El color mostaza es una muy buena opción, resaltará tu tono de piel si la tienes un poco bronceada. Te dará un look maduro, pero divertido. Otra alternativa es el amarillo hielo. Es muy pálido y no podrás llevarlo con jeans en el verano.

Anaranjado

Sucede algo muy similar al amarillo, es un color muy estridente. Además, resaltará imperfecciones de la edad que comienzan a surgir si tienes más de 40. Queremos evitar que se noten demás. Puedes optar por tonos un poco terrosos. El terracota y el durazno son los colores ideales para sustituir al naranja.

Rojo primario

Es menos estridente y llamativo que los anteriores, pero no menos impactante. Ya tienes más de 40 y no es una opción a menos de que tu intención sea precisamente llamar la atención. Puedes usar colores con tonos un poco más bajos. El vino y el borgoña son los mejores. Te harán sentir sensual, pero sofisticada.

Fucsia brillante

El fucsia es un color complicado si tienes más de 40 años. Es un color típico de adolescentes, es muy del estilo del hot pink. Incluso colores como el magenta y el buganbilia, ya estarían fuera de nuestra liga. Un color violeta o lavanda serían más adecuados para nuestra edad.

Recuerda que muchas cosas cambian con la edad, y esto no necesariamente es malo. El paso del tiempo nos da madurez, estilo y experiencia.