Antes de convertirme en mamá, disfruté mucho de mi vida en soltería. Hice tantas cosas, me divertí, conocí. Debo confesar que a pesar de que la pasé muy bien, en este punto de mi vida en el que ya no sólo debo cuidar de mí sino también de mis hijos, hay momentos en los que extraño ser sólo yo. Sí, tal vez suene un poco duro, pero la realidad es que muchas mamás piensan lo mismo que yo pero no se atreven a decirlo.
El cabello

- Antes. Podía traer el cabello suelto todo el tiempo. No había problema si sólo acomodaba mi cabello y lo lucía a donde quiera que iba. Ni siquiera me preocupaba tanto por tener tantos accesorios para el cabello.
- Ahora. Debo traer el cabello recogido la mayor parte del día. Con niños pequeños en casa, es un hecho que lo mejor es recoger el cabello para no maltratarlo, no ensuciarlo y porque no estorbará.
Los zapatos

- Antes. Podía usar tacones sin importar el momento. Podía ir a un desayuno con mi familia, una comida con mis amigas o una cita con mi pareja. En cualquier situación los tacones eran mis fieles aliados, pero las cosas han cambiado.
- Ahora. Lo más cómodo son los tenis. Para andar en casa, para ir al parque, para ir por los niños a la escuela. Lo mejor son los zapatos de suela baja para poder moverme con mucha facilidad.
La cama

- Antes. La cama era para mí sola o para compartir con mi pareja. Sabía que podía moverme por toda la cama sin temor alguno de caer. Incluso podía dormirme en diagonal y no había ninguna preocupación.
- Ahora. Tengo que dormir en un pequeño cacho de la cama. Eso sucede cuando los peques van a meterse a nuestra cama. Empiezan hechos bolita y al poco rato ya están extendidos por toda la cama.
Al despertar

- Antes. Necesitaba poner la alarma para despertar antes de convertirme en mamá.
- Ahora. No necesito alarma, tengo otros métodos. Mis pequeños comienzan a hablarme desde temprano porque tienen hambre, porque quieren a su mamá o sólo porque ya tienen la pila lo suficientemente cargada.
Prendas

- Antes, súper sexy. Ya sabes, los escotes más pronunciados, faldas o vestidos cortos.
- Ahora, súper cómoda. Antes de querer lucir la figura, buscas practicidad y comodidad. Lo mejor con niños pequeños son jeans, sin duda alguna.
Los programas de TV

- Antes, novelas y series que podía ver por horas sin problema alguno. Podía adueñarme de la tele de mi casa y nadie me decía nada.
- Ahora, programas infantiles. Peor aún porque mis hijos son los que pasan más tiempo viendo la tele.