Si sigues pensando así, vas a arruinar tu relación

Hay miles de maneras en las que puedes arruinar tu relación, pero solo existe una que es más grave que las demás: tú. En ocasiones, las mujeres malinterpretamos las acciones o palabras de nuestras parejas sin darnos cuenta lo extremista que puede ser. Y esta manera de pensar es muy común debido a que nos tratan con mayor deferencia. Si aprecias tu relación y quieres que siga su curso, entonces debes cambiar por ti misma. Te compartimos algunos pensamientos que te están llevando a arruinar tu relación y cómo evitarlos.

¡Yo, yo y solo yo!

¡Todo tiene que ver contigo! Y la verdad es que esa manera de pensar es muy aburrida. Tu relación puede estar en peligro si piensas que eres la importante de la relación. La relación se trata de dos personas que están enamoradas y cada una es independiente. Te estarás creando tú sola un enorme problema al hacerte responsable de los malos estados de ánimo de tu novio u otras situaciones similares. Por ejemplo: si tu pareja tuvo un mal día en el trabajo y piensas que es por tu culpa, solo lograrás empeorar la situación. Así como a ti te suceden cosas fuera de tu relación, también le suceden a tu pareja. La mejor manera de mostrarle tu amor ante esas situaciones es dándole su espacio personal.

Llegas a conclusiones precipitadas

Esto es una señal enorme de tu inseguridad y desconfianza hacia tu pareja. Al llegar a conclusiones precipitadas estás creando una actitud que tarde o temprano cansará a tu pareja. ¡Debes controlarte lo antes posible! No olvides que los hombres se toman las cosas más a la ligera, mientras que las mujeres imaginan un millón de cosas. Ellos no lo hacen con doble intención. Así que si tu pareja te dice que quiere hacer algo, en realidad eso es lo que pretende. Una mujer segura de sí misma muestra confianza hacia su pareja.

Pensar demasiado

Ni en las relaciones, ni en las amistades, ni en la vida es bueno pensar demasiado, pues te imaginas razones que no existen. Por ejemplo: si solo te dijo: “Te amo”, en lugar de: “Te amo muchísimo, mi amor”, ya entras totalmente en pánico. Que si actuó diferente o dijo algo fuera de lugar empiezas a temer que la relación dejó de funcionar. Al contrario, quien está arruinando la relación eres tú, así que más vale cambiar este pensamiento extremista para bien.