Siendo sinceras, estamos acostumbradas a los encuentros sexuales que son muy apasionados y en la mayor parte de las ocasiones, rápidos. Incluso los “rapidines” son parte primordial en muchas de las relaciones. No estoy diciendo que sean malos, pero también es importante saber dominar el sexo lento. ¿Quieres saber por qué?
¿Por qué también es importante el sexo lento?

Nadie dice que los rounds exprés no sean buenos o memorables; sin embargo, en muchas ocasiones terminas debiéndole a tu cuerpo. El cerebro tarda en mandar las señales sensoriales y es por eso que en varias ocasiones te quedas con ganas de más. Los poros y fibras nerviosas de tu cuerpo reaccionan cuando ya ha terminado todo. El sexo también se trata de disfrutar a un ritmo pausado. Habrá ocasiones en las que los rapidines sean la forma más hot de su encuentro, pero si tienen tooodo el tiempo del mundo, intenten el arte del sexo lento. Quedarán fascinados y lo agradecerán.
Besar lento

Para lograr un encuentro íntimo en donde no haya prisas, es necesario que estén completamente solos. Con eso me refiero a que si tienen hijos, deberán dejarlos encargados con alguien o acudan a un hotel o motel, si es preciso. De esta manera no tendrán ninguna interrupción.
Comiencen con besos tiernos y super lentos, nada de querer comerse o succionarse en el primer roce. Unan sus bocas poco a poco y traten de sentir los movimientos de su rostro. Obviamente todo en su interior empezará a acelerarse, pero aguanten un poco y vayan despacio. Si desean acariciarse, háganlo de la manera más sutil que puedan.
Disfruten de las sensaciones

Recuerda las sensaciones que experimentaste en el primer encuentro con tu pareja. Disfrútense como si fuera la primera vez que están juntos en la intimidad. Cada vez que acaricie alguna parte de ti, enfócate en lo que estás sintiendo en ese momento y olvídate de todo lo demás.
Deleite en los senos

Los senos son una de las zonas más erógenas de las mujeres. En esta parte debe haber mucha caricia para que el ambiente se encienda más. Tu pareja debe acariciarte con mucha sutileza y después si desea comenzar a interactuar con su boca. Todo debe ser con la mayor lentitud posible. Obviamente no sólo debe ser en los senos, también puede acariciar tu clavícula, las axilas y el abdomen.
Las piernas no deben ser olvidadas

En muchas ocasiones las piernas son una de las zonas olvidadas a la hora del placer. Sin embargo, pueden darte más goce del que imaginas. La corva de las rodillas se puede acariciar con calma, también con la lengua. Recorre desde los dedos de los pies hasta los genitales. Ahí puede tu chico practicarte sexo oral y luego la penetración.
Disfruta del sexo lento, es un momento de intimidad muy valioso.