Sé una mamá original con estas historias de terror para niños

En esta época, además de los disfraces y los dulces, a los niños les encanta escuchar historias de terror. Pero seamos sinceras, no les vas a contar cualquier historia que después no los deje dormir. Así que para que seas la mamá más original con las mejores leyendas, aquí te dejo estas historias de terror para niños.

María Ensangrentada

Según la leyenda, María Ensangrentada era una vieja bruja que vivía en la profundidad del bosque. Un día, una de las niñas de un pueblo cercano desapareció. Y después otra y luego otra. Nadie entendía por qué estaban desapareciendo. Hasta que un día, un aldeano que estaba despierto tarde en la noche vio a una de las hijas del vecino salir de su casa en pijama. La niña parecía estar en trance. El aldeano llamó a sus compañeros y siguieron a la niña a un campo cercano. Allí estaba María Ensangrentada, la vieja bruja, que ahora se veía como una chica de 20 años. Ella tenía una varita mágica en una mano y en la otra una navaja de plata. Había estado tomando la sangre de las niñas desaparecidas para recuperar su juventud. Los aldeanos la atraparon y la quemaron en una hoguera, pero mientras moría, juró venganza. Así que a partir de ese día, quienquiera que diga su nombre tres veces frente a un espejo la llamará, ella les rebanará la garganta con su navaja y sus almas arderán por siempre en el espejo.

Garfio, el asesino demente

Una pareja joven se dirige en automóvil a un lugar aislado para besuquearse, cuando de pronto escuchan una historia en la radio: “Un asesino demente conocido como Garfio ha escapado de un manicomio”. Al asesino lo llamaban así pues en vez de mano tenía un garfio. En cuanto escuchan eso, la chica pide regresar, pero el chico le asegura que no hay nada de qué preocuparse. Cuando llegan al lugar, él intenta besarla, pero ella sigue insistiendo en que está asustada y quiere irse a casa. La discusión continúa y el chico cada vez se molesta más. Finalmente, él pisa el acelerador y se van a toda velocidad dejando atrás una montaña de polvo. Cuando llegan a la casa de la chica, el chico detiene el auto y baja para abrirle la puerta. Pero cuando llega a la puerta, se pone pálido del susto y cae desmayado. Ella mira hacia afuera para ver cuál era el problema. Y para su sorpresa, allí, colgando del lado de la puerta del acompañante, hay un garfio ensangrentado.

La moneda de oro

Esta es la historia de una joven pareja que de regreso a su casa tuvieron que buscar refugio pues ya era muy tarde. Se topan con una casa de campo que tenía una lámpara en la ventana. Así que pidieron asilo y una amable pareja de ancianos los recibió, les ofreció alimento y un lugar donde dormir. A la mañana siguiente, la pareja se marchó sin despertar a sus anfitriones, pero dejan una moneda de oro sobre la mesa de la cocina para pagarles por el refugio. Cuando se detienen para almorzar en la carretera, le cuentan al mesero sobre la agradable pareja de ancianos que les había dado hospedaje. A lo que el mesero contestó: “Qué raro, parecen los Brown, pero murieron en un incendio años atrás”. La pareja insiste en que está equivocado y lo llevan a la casa. Al llegar, encuentran una construcción en ruinas, carbonizada, llena de malezas y cubierta de cenizas. Ahí, entre los restos retorcidos y quemados se encontraban la mesa de la cocina, y pudieron ver encima la moneda de oro.