A casi todas las mamás se les ha caído en algún momento su bebé y esto no sucede porque sean malas madres. Son accidentes que pasan incluso si estamos cerca de ellos. En caso de que eso te suceda no debes sentirte culpable. Sí, quizá a tu alrededor exista gente que te haga sentir mal por lo sucedido. Sin embargo, no debes darle importancia a sus comentarios, pues es probable que ellos hayan pasado por algo similar.
No te confíes demasiado

Los cambiadores que existen en los restaurantes o plazas están colocados a una altura elevada para darnos la comodidad necesaria. De esta manera no nos agachamos, pero el bebé corre riesgo de girarse. Cuando los niños son aún pequeños no existe ese peligro, porque mueven muy poco su cuerpo. En cuanto comienzan a descubrir todo lo que pueden hacer con sus extremidades es preciso tener precaución para evitar un amargo momento.
Si tu bebé duerme en la misma cama que tu esposo y tú, también deben tomar las medidas necesarias. Recuerda que en cuanto se gire o levante, tu hijo puede caerse en la noche y no creo que te guste despertar escuchando su llanto de dolor.
¿Qué pasa si se golpea la cabeza?

Al no tener completo control sobre su cuerpo, es probable que la cabeza se golpee por ser más pesada en relación a todo su cuerpo. Además, debes mantener la calma para poder atenderlo. Hay veces en que los golpes no se notan a menos que la zona afectada esté roja o con chichón. Si no es así, es más difícil adivinar qué parte se golpeó. Si lo deseas puedes aplicar hielo en donde está el golpe para ayudar a desinflamar.
¿Cuándo debo preocuparme?

Si prefieres estar más tranquila en caso de no ver nada físicamente como resultado del golpe, puedes acudir al pediatra para que le haga la valoración pertinente. Los factores que debes tener en cuenta para saber si es una emergencia o no, son:
- Altura de la caída. En caso de creer que la altura es demasiado elevada lo mejor será acudir al médico.
- Cómo cayó. Sin importar la altura de la que haya caído, tenemos que saber qué parte de su cuerpo se golpeó. Hay veces que caen de alto y no se pegan en la cabeza. Otras ocasiones se tropiezan y lo primero que pega es la cabeza. Así que eso es lo que debe valorarse.
- Pérdida de conciencia o somnolencia progresiva (dificultad para despertarlo).
- Salida de líquido o sangre por el oído o fosas nasales.
Debes tomar precauciones

El hecho de que sea algo común que sucede en los niños no implica que deba ser así siempre. Puedes tomar las medidas necesarias para evitar un momento de angustia y preocupación. Evita dejar a tu hijo en superficies elevadas. Además, coloca la seguridad necesaria en su cuna, escalera, ventanas y balcones.