Cuando se trata de dar o recibir sexo oral, creemos que hay sólo una postura para ellos y para nosotras. Sin embargo, tengo que contarte un secretito, hemos descubierto una nueva técnica y quiero compartirla contigo. Se trata del método Kivin, en el que hay 3 aspectos básicos a considerar para que el sexo oral valga por completo la pena. Así que comparte esto con tu pareja y pónganlo en práctica a la de ya.
Postura de tu cuerpo para hacer sexo oral

Piensa en qué postura es la que tu pareja y tú toman para que él te haga un delicioso oral. Seguro te tumbas tú en la cama o en algún mueble para que tu vagina quede a su alcance. Bueno, puede ser una buena opción, pero hay otra mucho mejor con la que conseguirán que tú disfrutes al máximo. Toma nota.
Tu pareja deberá tumbarse de costado, como si posara como Rose (de Titanic). Tú debes quedar entre su cabeza y pones tu pierna sobre el hombro de él que queda disponible.
Uso de las manos

Ya que están acomodados, pon mucha atención a lo que sus manos harán en tu vagina. Él deberá usar la mano que quedó hacia arriba y con ayuda de su dedo pulgar e índice debe tomar tu clítoris como si sus dedos fueran una pinza. Esto ayudará a que esa zona no se mueva y pueda recibir la estimulación de manera correcta. Con la mano que quedó debajo, harás presión en el perineo (la zona entre la parte final de la vulva y el inicio del ano).
Movimiento de la lengua

Una vez que tus manos están en posición, comienza la misión de la lengua. No se trata de que él haga movimientos circulares o que escriba todo el abecedario con su lengua en tu clítoris. ¡No! Su lengua debe moverse de derecha a izquierda. El truco es que nunca suelte el clítoris mientras hace la labor con su lengua.
Por cierto, en este caso no vale la pena fingir tus orgasmos, pues aunque gimas como loca, las contracciones en tu perineo demostrarán qué tan bien o no está haciendo su trabajo tu pareja.
Me cuentas cómo les va.