El instinto maternal es una fuerza interna que algunas mujeres y hembras del reino animal tienen. De esta manera pueden compartir su amor hacia otros seres y hacerles sentir queridos de una forma incondicional. Este vínculo puede ser establecido desde el momento en que un bebé nace, o con un bebé adoptado.
El instinto materno no surge en todas las mujeres

Aunque la naturaleza se encargó de crear al sexo femenino como el adecuado para traer una vida al mundo, no siempre ocurre así. Tanto en los humanos como en los animales, hay mujeres y hembras que prefieren no convertirse en madres. Eso es válido y está bien, y no debemos juzgarlas por su elección.
No hijos

Hay mujeres que prefieren dedicar su vida a alcanzar sus logros personales y profesionales. La calidad de vida que tienen les permite dedicarse a otras actividades sin la necesidad de tener una familia. Lo mismo pasa en el reino animal, ya que muchas hembras deciden abandonar a sus cachorros porque no tienen un interés en ellos. Sin embargo, así como hay hembras que no quieren bebés, hay otras que adoptan a los que incluso no son de su especie.
Los animales también tienen corazón

Aunque muchas personas piensan que los animales no tienen sentimientos, la naturaleza se ha encargado de demostrar lo contrario. Incluso, en muchos casos, llegan a tener más sentimientos que muchas personas. Para ellos no existe distinción cuando de amor materno se trata. Los ejemplos son claros, si una chimpancé encuentra un cachorro de tigre no lo dejará morir. Ni siquiera pensará que ese tigre cuando sea adulto podría comérsela, sólo sabe que ese cachorro necesita amor maternal y ella puede brindarlo.
Los animales son seres maravillosos que llegaron para enseñarnos a amar con el corazón y no con los ojos.