El abuso en una relación puede empezar desde un pequeño detalle hasta convertirse en una pesadilla de por vida. Pasar por una relación abusiva y violenta es una etapa muy dolorosa que no se le desea a ninguna mujer. Huye de tu relación abusiva de una vez por todas y no pierdas el control de tu vida. Recuerda que tú eres una mujer fuerte e independiente que tiene que amarse a sí misma. No tengas miedo y sigue estos consejos para saber qué hacer si estás atrapada en una relación abusiva.
Acepta que no es tu culpa

No te culpes por haberte enamorado de esa persona ni mucho menos por amarlo o desobedecerlo. Cualquier persona que sea agresiva, violenta y manipuladora en el sentido físico o emocional contigo, está abusando de ti. Una actitud muy común de las personas abusivas es hacer creer a la víctima esta la culpable de todo. No es así, no fue tu error toparte con alguien así en el camino. El error es de él y nunca olvides que nada justifica que lo toleres.
Reconoce el tipo de abuso

Con abuso no solo nos referimos a golpes, también existen de otro tipo: emocional, financiero y sexual. Toma nota de estas acciones y actitudes para reconocer el tipo de abuso que estás sufriendo.
- Abuso emocional: Es el que te hace sentir como sí fueras una persona patética y horrible. Implica regaños, reproches, humillación, manipulación, menosprecio e intimidación. Si te sientes intimidada por tu pareja, sin fuerza de voluntad para hablar o exponer tus opiniones estás pasando por un abuso.
- Abuso físico: Una vez que sucede por primera vez es improbable que sea la última. Ser abusada físicamente implica golpizas, empujones, jalones de cabello, patadas, cualquier agresión a tu integridad física, y es motivo suficiente para separarse de esta persona y presentar cargos.
- Abuso sexual: La manera sana de tener relaciones con tu pareja es cuando esa persona busca que tú también obtengas placer y disfruten de un momento de pasión. La manera abusiva a la que llamamos abuso sexual es cuando tu pareja te obliga a tener sexo con él o en el peor de los casos te viola.
Busca ayuda

En muchas partes de Latinoamérica el acoso y abuso sexual es castigado como se merece. Si eres víctima de abuso siéntete libre de contactar con la policía u organización encargada de este tipo de delitos. Ellos te aconsejarán y responderán todas tus dudas. Ten cuidado al usar tu teléfono celular o el navegador de tu computadora si tu pareja espía tu historial. Considera hablar con tus padres o amigos cercanos que pudieran ayudarte a salir de tu casa y a denunciar al abusador. No tengas miedo a ser juzgada, pues esta situación es más grave de lo que crees y nadie hablará mal de ti por eso.
Haz un plan de escape

Organiza todo un plan de escape siempre a escondidas. Hazlo en tu horario de trabajo o cuando tu pareja no se encuentre en casa. Analiza las salidas de tu casa en caso de confrontar a esta persona violenta. Considera los objetos que necesitas: comida, ropa y efectivo. En caso de tener hijos, haz una lista de los objetos indispensables. Lo mejor sería un escape sigiloso sin violencia, pero en caso de ser así ten listas tus maletas.
Ahorra suficiente dinero

Abre una cuenta de ahorro a tu nombre y asegúrate de que ningún recibo de esa cuenta llegue a las puertas de tu casa. Empieza ahorrar para que no te falte nada en el futuro y asegúrate de que tu pareja no pueda quitártelo. Consulta a un asesor. Lo ideal es hacerlo con anticipación antes de escapar, pues no querrás quedarte sin comer y acudir con tu ex pareja abusiva nuevamente. Si eres víctima de un abuso financiero entonces abre la cuenta con el nombre de un familiar para que no te pueda descubrir ni mucho menos retirar lo que es tuyo.
Piensa en un lugar seguro

Piensa en un lugar que tu pareja desconozca totalmente, como la casa de un familiar lejano o un refugio de mujeres víctimas del abuso. Asegúrate de que nunca encuentre tu ubicación y que cuente con la suficiente seguridad.
Crea una lista de contactos seguros

Deja de lado tu celular y en una hoja de papel anota los números de emergencia de tu ciudad y los números de tus seres queridos y cercanos con quién puedas acudir en caso de cualquier situación.
Empaca y esconde tus cosas necesarias

Preferiblemente es mejor que compres nuevamente tus artículos de limpieza y comida como cepillo de dientes, pasta dental, cepillo, ropa cómoda y latas de comida. Podrías dejar pistas si un día todos los objetos desaparecen y todo podría salir mal. Al hacer estas compras empaca todo en una maleta pequeña y escóndela en un lugar seguro, de fácil acceso para sacarla en caso de emergencia.
Escapa en el momento indicado

El momento indicado es cuando tu pareja se va por varias horas. Si él quiere que lo acompañes inventa una excusa para quedarte en casa. Toma tus cosas rápido, cierra la puerta de tu casa y esconde cualquier copia de la llave. En caso de tomar un transporte público procura que sea unas cuadras alejadas de tu hogar y lo mejor es que sea un taxi para huir rápido. Dirígete al lugar seguro que habías pensado previamente.
No lleves tu celular

Lo menos que deseas es que esa persona te busque pues sabes que las consecuencias pueden ser peores. Los celulares se pueden configurar para rastrearse, así que abandónalo. Ya que anotaste los números importantes en una lista no lo necesitas más. Consigue otro teléfono celular con otro número y úsalo con libertad.
Cambia tu rutina diaria y laboral

Si tu pareja sabe que cada mañana vas a comprar un jugo al mismo lugar ¡evítalo a toda costa! De igual modo cambia tu ruta de camino al trabajo. Probablemente tu abusador esté esperando en esas zonas que frecuentas. Mientras tanto, en el trabajo pide a alguien que te mantenga segura y cuéntale la situación. Es más, podrías considerar también cambiar de trabajo, pues ¿qué impediría que él te acechara y te siguiera a tu nueva dirección?
Denuncia

No tengas miedo a hacer una denuncia anónimas. Si tienes evidencias como moretones en tu cuerpo, grabaciones de voz o algún objeto manchado de sangre entrégalas a la policía. No le harás la vida imposible al abusador, pero si le darás una buena lección de por vida. También considera que mientras planeas tu plan de escape registres cualquier hecho violento. Por ejemplo: toma fotos si tienes huellas de violencia y guárdalas como evidencia.
¡Nadie merece vivir bajo el yugo de un abusador!