Estos son los complejos sexuales más comunes

Todos tenemos complejos sexuales, unos menores otros más grandes. No importa de qué se trate, la mayoría de las personas tenemos un complejo que no nos ayuda mucho en la cama. Al final puede ser que lo ignoremos o que seamos seguras de nosotras mismas y se nos olvida. Así que no importa tanto como a veces parece y tu pareja ni se da cuenta. Es más, a veces esos que creemos defectos, a ellos les parece algo atractivo. También para nosotras resultan atractivas algunas cosas que a ellos los acompleja de su cuerpo, ¿no? Veamos qué es lo que le aqueja a la mayoría de la gente en este sentido.

Presión psicológica

La mayoría de los complejos tienen un origen externo. Normalmente es presión social que interiorizamos de manera que en algún punto tenemos una idea de la que ya no nos podemos deshacer. Ya sea por algún evento concreto que nos causó un trauma, quizá alguna relación anterior que no nos ayudará con nuestra autoestima. Otras veces es por los estereotipos de belleza que nos muestran en los medios masivos de comunicación. Así que nos surgen muchísimos complejos porque esa supuesta perfección no existe.

Los hombres se acomplejan de…

Los hombres suelen tener miedo a no lograr una erección, por ejemplo. Además, el más recurrente es el tamaño de su pene. Entonces se vuelven inseguros si consideran que su miembro es pequeño o si tienen los pectorales prominentes. Esto hace que se sientan menos hombres, pues para muchos, equivocadamente, eso es lo que les da hombría.

Mientras que nosotras…

Nosotras solemos acomplejarnos de “estar gordas” (o así llegamos a sentirnos). También nos sentimos menos atractivas si nuestros pechos son pequeños. Otro complejo muy común tiene que ver con el desempeño sexual, pues algunas podemos sentirnos poco hábiles.

El problema es que nuestra auto-observación llega al límite de la obsesión. Por lo tanto, nos causa inseguridad a algunas personas, mientras que en otras puede causar admiración exagerada, es decir, narcisismo. Así que mírate bien al espejo y date cuenta de lo hermosa que eres, pero tampoco vayas cargando el espejo de cuerpo completo a todas partes.