El eneagrama es un herramienta que nos ayuda a autoevaluarnos. De acuerdo a las investigaciones, hay 9 tipos de personalidad, en los que se desarrollan nuestros pensamientos, acciones y sentimientos. El eneagrama habla de la parte consciente, espiritual y de desarrollo de cada uno de nosotros. Los psicólogos y psiquiatras lo utilizan para trabajar con sus pacientes. Esta herramienta tiene una función específica como la de los signos del zodíaco.
Tipos de personalidades

- Perfeccionista. Analiza de forma minuciosa todo lo que hace. No le gusta cometer errores y por ende se exige demasiado. Es muy extremista, compulsivo y apegado a lo metódico. Guarda resentimiento.
- Amable. Bondadoso, disfruta de ayudar a los demás aún cuando no se lo piden. Llega a ser controlador de la vida de los demás. Deja de lado sus prioridades y se siente satisfecho al ser “salvador” de otros. Es empático y complaciente.
- Triunfador. Sobresale y trabaja para lograr sus objetivos. Gana la admiración y cariño de los demás. Su vida suele ser desgastante porque es competitivo. A veces deja de lado sus emociones y pensamientos.
- Sensible. Es soñador, le gusta lo inalcanzable. El problema es que ha creado a un personaje, tiene autoestima baja. No sabe afrontar las adversidades y tiende a ser una persona dramática y emocional.
- Observador. Prefiere su espacio y tiene una coraza que le protege de mostrar su lado más privado. No le gusta mostrar sus emociones. Le gusta conocer, pero no que lo conozcan.
- Leal. No deja que cualquiera conozca su lado vulnerable. No confía en todos, porque sabe que puede ser traicionado. Piensa mucho antes de actuar y no por cualquiera mete las manos al fuego.
- Entusiasta. Idealista, romántico y buscando cosas que le hagan sentir feliz. Huye del dolor y evita las discusiones.
- Líder. Busca dominar, es impulsivo y siempre le gusta tener la atención de todos. Busca aliados en los que pueda protegerse. Le gusta que su vida se rija de reglas y se exige mucho para que las cosas salgan sólo como él quiere.
- Mediador. Pone las cosas en la balanza, aunque prefiere ser parcial, pues no le gustan los conflictos. Ama la rutina y odia cuando las cosas cambian. Es paciente.