Desee que mi ex muriera y lamentablemente pasó :(

A los 22 años corte con mi primer amor y debo confesar que en ese entonces deseaba que desapareciera de la faz de la tierra. Estaba muy herida y aunque el acuerdo de acabar la relación fue mutuo debo admitir que todos los días me sentía mejor pensando que un autobús lo atropellaría y acabaría con mi sufrimiento. Desee que mi ex muriera…

Pues este chico la verdad tuvo una vida difícil

Para resumirte lo que le paso es que acabó varias veces en la cárcel por uso de drogas y por si fuera poco su esposa murió estando embarazada a las 31 años. Con los años nos convertimos en buenos amigos y claro que no le deseaba el mal. Dios sabe que yo solo quería lo mejor para el, especialmente viendo la serie de sucesos desafortunados por los que estaba atravesando.

No existe edad para encontrar el amor ¿Cierto o falso?

Cuando estuvo en la cárcel intercambiamos algunas cartas

La verdad es que me sentí muy culpable de haberle deseado el mal cuando acabamos la relación. Después racionalizándolo, me di cuenta que en ese entonces estaba muy herida por él. Tomo un camino que yo no podía seguir, ya que aunque me gusta beber un par de cervezas a la semana, ciertamente las drogas son un camino que yo nunca tomaría. Me di cuenta que no fui yo quien le hizo mal, solo se lo hizo a sí mismo.

Para el chico que escogió las drogas y no a mí, o a su familia

El día que mi primer amor salió de la cárcel yo me casé.

¿Te he dicho ya que no tengo mucha suerte en el amor? Bueno en ese entonces no la tenía. Me casé con un italiano precioso a pesar de que no estaba enamorada de él. Pensé que casarme con un hombre mucho más enamorado de mi que yo de él iba a ser la clave del éxito. Lamentablemente mi matrimonio duró poco. Mi guapísimo italiano me dejo por una mujer menor, en ese momento como una adolescente volví a desear que mi ex muriera. Le metí toda la intención de este mundo. Mis pensamientos se convirtieron en obsesión.

Luego, solo un par de meses después de que hicimos las paces y alcanzamos la cortesía, lo que significaba que admití que yo tenía la misma culpa por el fracaso de nuestro matrimonio, murió.

Recibí la llamada de su hija mayor.

Olivier se había ido; insuficiencia cardiaca. Justo hacía unas horas habíamos quedado de ir a comer la semana siguiente. El día que lo enterrarían en un cementerio junto a sus padres. Luché durante meses después de su muerte. me culpe por su muerte, no podía con mi culpa y dormir era prácticamente imposible.

Estas son cosas que dices y piensas porque te hacen sentir mejor de una manera enfermiza. Nunca piensas, ni siquiera por el más breve de los momentos, que en algún momento tendrás que ser testigo de nada de eso. Cuando lo eres solo queda algo por hacer, en mi caso fue reestructurar mi vida. Ir a terapia , trabajar sobre mis emociones y aceptar que tales relaciones fueron atraídas por mi propia inseguridad.