En estos tiempos complicados las historias de amor bonitas siempre vienen bien. Por lo que les voy a compartir la mía, esperando que ustedes me cuenten más acerca de su novio, prometido o esposo. Dicen que no existe el indicado y ese es un punto de vista que comparto. Sin embargo todas tenemos ese momento en el que sabemos que ya caímos rendidas a los pies de ese chico especial. ¿Cómo supieron que él era el indicado?
Mi historia de terror que se convirtió en algo más

La verdad es que mi historia es de las excepciones extrañas que tiene este universo. Hace ya varios años conocí a este hombre que ahora es mi prometido en una fiesta. Recuerdo muy bien que desde que lo vi no pude apartar mi vista de sus ojos. Recuerdo que el me vio con mucha intensidad y tuve que apartar mi mirada. Después de ver mi reacción una gran amiga que me acompañaba en la fiesta, hizo de las suyas para dejarnos solos. De ahí las cosas tomaron un rumbo entre alcohol, risas y baile.
No nos podíamos despegar

Lo nuestro fue creciendo a un tiempo muy natural, como el agua. De repente me convertí en más que una simple chica más. Empezamos a hacer planes para vivir juntos y muchas otras cosas más. Pero la vida nos puso un hasta aquí. Por azares del destino su ex novia con la que había tenido una relación de 8 años regreso y él se tambaleo. Me di cuenta que la chica que sobraba al final era yo. Así que con el corazón roto y muchas promesas futuras truncas, huí de la situación de la forma más rápida en la que pude.
El regreso con su ex y yo seguí con mi vida

Fue muy duro para mi por unos meses y después comencé a tener citas, conocer más personas y estaba convencida que el hombre ideal tendría que aparecer. Mientras tanto yo me divertiría conociendo más tipos de chicos para saber lo que realmente estaba buscando. Pase por el desfile del terror de las citas. Esas ya te las he contado pero si quieres reirte conmigo, de mis malas experiencias, te dejo algunas por aquí.
A proposito de eso como huir de una mala cita sin morir en el intento
Pasaron 2 años

Pues me lo encontré en un restaurante mientras comía con mi familia. Rápidamente y sin que yo pudiera reaccionar, el se presento con mis padres y me saludo. Se comportó como un caballero y me dio un gran abrazo, yo no podía parar de temblar. Me preguntó si podría invitarme a salir alguna vez, yo acepte. Fuimos muy lento desde ese día, yo creí que seríamos buenos amigos, pero se hizo evidente conforme pasó el tiempo que no podíamos dejarnos. Me contó que su relación con la ex duró muy poco y que pensaba en mi de vez en cuando.La verdad es que los primero meses tenía bastante miedo a fracasar.
Pero entonces llegó de nuevo la vida a ponernos una prueba

Por cuestiones de trabajo me ofrecieron un puesto en el extranjero, justo estábamos a punto de vivir juntos. Creí que ese sería el final, pues yo no podía declinar la excelente oferta y no lo haría por una relación que no sabía qué rumbo llevaba. Me senté a platicar con él y entonces antes de qué yo pudiera decirle nada. Me dijo “pues hay que buscar departamento o algo por allá, cuándo nos vamos?”. Me apoyo, se quedo y llegamos a pequeños acuerdos para poder experimentar la siguiente fase de nuestra relación.
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Se puso las pilas y me tomo de la mano

Su adaptabilidad me tomó por sorpresa, jamás pensé que fuera a dar ese salto para estar juntos y lo hizo sin pensar. ese día me di cuenta que él ya había escogido. Ese día en la noche me abrazó en la cama y le dije que pensé que todo iba a acabar. El solo sonrio y me dijo, que ni creas que te dejo ir de nuevo. Ahora ya te has echado la maldición hasta el final de tus días.