Muchas quieren tener al novio o al marido con la figura más fit de esta tierra. Pero lo que no ven, es todo lo que puede pasar cuando tienes uno. Sobretodo cuando esta super clavado en este rollo de ser una persona atlética. Viajar, comer, andar con una pareja fit, es simplemente un martirio.
Empezando por viajar

Que debe ser por supuesto un hotel que tenga gimnasio y otras comodidades como el spa para que después de hacer ejercicio se vaya a relajar los músculos. Normalmente cuando sale un viaje espontaneo no va a ser a un lugar cercano, de hecho es probable que sea a un lugar donde exista una competencia. Por lo que todo el viaje va a girar en esa dirección. Cuando yo comencé a salir con un hombre fit, solo pensé que iba a ser maravilloso estar con alguien que cuidaba tanto de si mismo. Quizás hasta yo iba acabar siendo de esas mujeres hermosas con miles de fotos en bikini… pero no podía estar más fuera de la realidad. Viajar con el era esperar horas bajo el sol en la línea de meta, además esperar a que después de la carrera se juntara su fit team para todos irnos a comer. Bye intimidad
Las mejores posiciones para tener un rapidito sin morir en el intento
La intimidad era lo de menos

La verdad es que sí es maravilloso tener a un hombre atlético en la cama por su aguante. Pero no todo el tiempo, a veces se les ocurre que es buena idea hacer la posición de la rata viendo hacia no se dónde y acabas como escarabajo sin saber ya dónde poner las piernas. Puede que tu no tengas ni la mitad de su condición física, lo cual es aún más terrible porque vas a acabar cansada a medio round.
La comida siempre es un problema

La salud es importante, yo no digo que no. Pero cuando andas con alguien que vive preocupado pro sus super alimentos, los nutrientes y bla bla bla. No vas a poder comer correctamente en un restaurante. Es más muchas veces va a preferir comer en casa. Porque no sabe si en el restaurante le van a echar una de esas cochinadas como mantequilla a su pollo asado. Sin hablar de que las idas al cine son sin palomitas. O que peor tantito, te sientes la más obesa del mundo pidiendo una pasta con salmón en el restaurante. Mientras el pide la ensalada y el corte de carne sin grasa.
Esta es la razón por la que las mujeres los prefieren gorditos
Sin querer te arrastran a sus rutinas

Cuando eres la novia de un chico fit, vas a pasar más tiempo en el gym que en el cine, en el teatro o en la cama. Porque el gimnasio es una de las cosas más importantes para tu pareja. Quieras o no los planes en muchas ocasiones van a comenzar con la ida al gimnasio. O la espera en tu casa mientras el va hace cardio y sale rapidito… ay aja. Te olvidas de las noches de chupitos a tardes horas. Porque además ellos suelen no desvelarse nunca y bueno pasarse de copas es simplemente un ¡no! garantizado.
Acabas arrastrada por su estilo de vida o te acoplas o te vas

No creo que sea en todos los casos, quizás hay parejas muy sanas que logren mediar sus tiempos y gustos. Eso es una buena pareja. En mi caso no funciono, después de 8 meses tratando de seguirle el paso, me di cuenta que no era un estilo de vida que a mi me guste seguir. No porque no quiera ser saludable, sino porque a veces tener a una pareja que esta dispuesta a pararse en un autoservicio por una hamburguesa, me hace más feliz que el sujeto pidiéndole al mesero que le quite esto, lo otro y aquello.
A lo que voy es que debes tener un estilod e vida muy parecido al de tu pareja si lo que buscas es mantenerlo en tu vida. Yo sé que hay parejas excepcionales que lo hacen perfecto mientras el hombre es el fit y ella no. Repito estoy hablando solo de mi experiencia personal y porque ahora me doy cuenta de que podría ser más feliz con un hombre con algo de pancita.