¿Quién dijo que la vida es fácil? Para muchas mujeres el camino hacia la madurez deja huellas que son difíciles de cerrar y que con el tiempo se vuelven lecciones. Después de todo, la vida es una gran maestra. Toda mujer aprende distintas cosas de sí misma y del mundo que la rodea durante sus 20 y 30.
Lecciones que nos da la vida para avanzar y muchas veces para crecer. A veces a la buena, otras tantas a la mala.
El amor no lo es todo

A esta edad muchas mujeres aprenden a amarse más a sí mismas. Esperar al príncipe azul ya no es lo que pretenden las generaciones de hoy. De hecho, gran parte de las chicas que hoy son madres tienen el gran deber moral de enseñar a sus hijas a amarse primero a sí mismas. Quizás a los veintitantos es cuando realmente lo entendemos. Por ello, muchas tienden a dejar la búsqueda del amor para viajar, concentrarse en su carrera o cumplir sus sueños. Finalmente, a esta edad comprendemos que deseamos tener una pareja para toda la vida, pero no es una etapa que deba apresurarse. El amor llegará siempre a su tiempo.
Tener una pareja no se trata de tener una “chispa”

El enamoramiento de la adolescencia ha madurado. El amor se ha vuelto más maduro y real, la chispa que antes buscábamos al ver a un chico ciertamente ya no es la misma. Después de todo, aunque la atracción es importante, las expectativas para encontrar a alguien decente se vuelven más altas. Toda mujer aprende a guiarse por su instinto en el amor y la convivencia. El chico guapo no siempre es la mejor opción para encontrar el amor verdadero.
Ganar dinero no es como lo pensabas antes

Ciertamente hubo un lapso en tu adolescencia en que soñabas con ganar cientos de dólares con el mínimo de esfuerzo. El día de hoy, sabes que requiere de trabajo duro y constante. Además, ese esfuerzo te deja una gran sensación de gratificación.
El reloj biológico corre más deprisa que las metas

Como mujeres, nunca prestamos atención al dichosos reloj biológico, hasta que las metas se ven mucho más cerca que formar una familia. La vida ya no es como antes, muy pocas mujeres están dispuestas a tener una familia antes de los 20. Aunque todas sabemos bien lo que queremos, a veces el tiempo se pone en nuestra contra. Consejo de vida: no te preocupes, la vida te conduce exactamente a donde debes estar.
Ahorrar es indispensable

Hay algo que toda mujer aprende casi a sus treinta. Ahorrar es más que indispensable. Puede sonar tonto pero hay muchas cosas que podemos hacer para tener un mejor futuro. Esta es una de esas tantas cosas de adultos que siempre quisimos hacer pero nunca logramos. Finalmente, llegó el momento en que podemos ahorrar en serio para asegurar nuestro futuro.