No cabe duda que una de las mayores pruebas de empatía, compañerismo y tolerancia podemos ponerla a prueba día con día en el trabajo. La oficina o el sitio de trabajo en el que te desenvuelvas es un territorio bastante complejo en el que pasan más cosas de las que podemos imaginar. Simplemente el hecho de estar conviviendo con otras personas con quienes no compartes mas que el lugar en la oficina. Sí, la verdad es que aunque a veces queramos tener la mejor actitud y hacer las cosas de la mejor manera; no siempre es posible. ¿Por qué? Porque siempre encontraremos a algún compañero que nos haga desear no estar ahí.
Todos hemos odiado a…
La que se la pasa cantando y espera que le digamos que lo hace bien

La que siente tanta confianza como si estuviera en su casa

Los que hablan con tanta amabilidad que caen gordos

La que lleva sus mejores “garritas” y nada más se pasea en toda la oficina

¡Cómo si no hubiera trabajo por hacer!
Los que si no están durmiendo, están comiendo

El que quiere abrazar y besar a todas para ver si se liga a alguna

La que siempre todo lo que le pasa es triplemente peor que lo tuyo

La “puritana” que ya se comió a toda la oficina

La que te habla bien frente a los jefes, pero cuando no están, es una p#¬”%

Sí amigos, en cada oficina hay al menos una persona así. Levanten la mano si todos hemos odiado a alguien así.
El que se echa la loción encima, pero le apesta la boca

Los que ponen su “música bien padre”

La que nunca quiere convivir con los demás

El “terminator”

Ya sabes, camina de manera intimidante y siempre trae una cara de pocos amigos. Sin duda todos hemos odiado a alguien así.
La “wanna be fresa” que no sabe pronunciar bien las palabras en su idioma y otros

Los que siempre encargan algo pero nunca pagan

La que se la pasa a dieta

Los que se quejan de todo pero no cambian de chamba

La que vende de todo

Cremas, calzado, ropa, etc.
El que presume mucho pero no tiene idea de cómo usar la tecnología

El que se cree galán y a todas les dice “mi amor”

Los que le hacen la barba al jefe aunque no hagan su chamba

La que cada que se queja habla fuerte para que todos escuchen

La que te manda un correo donde te notifica que te mandó un reporte por otra red de mensajes

La que se siente inalcanzable

Los que tienen espíritu de positivismo

Los que adjuntan a los jefes en todos los correos que te mandan

La que va de tacones aunque no sepa usarlos

¿Con cuántos de ellos te has cruzado en tu camino laboral?