En estas épocas de Navidad y fin de año, creemos que es muy importante la unión con la familia, así que dejémonos de enfados y discusiones inútiles. Todo lo que nos separe y que tenga solución, arreglémoslo. Sabemos que es difícil y por eso te traemos unos consejos para lograrlo. La familia, en la mayoría de los casos, es lo único que tenemos. Nuestro círculo cercano es el único con el ue casi siempre podremos contar. Entonces no echemos en saco roto estas palabras y olvidemos la hipocresía que muchas veces nos rodea en estas fechas. Mejor celebremos sinceramente y dejando atrás lo que nos divide.
Esto es lo que puedes hacer con ese familiar del que te has alejado

- Puedes ser tú quien dé el primer paso. Así que deja el orgullo a un lado y busca a tu familiar. No esperes a que esa persona se acerque a ti. Quizás ella piense que tú no quieres reconciliarte. Entonces llámala y habla con ella antes de que el tiempo siga su paso.
- Cuando llegue el momento para hablar decidan dejar el pasado atrás y no volver a traer a colación. Eso solo hará que la herida se haga más grande. Así que esta reconciliación debe ser muy sincera, con muchas ganas de olvidarse de todo lo feo. Hablen lo que necesiten en ese momento para zanjar el tema y no volver a tocarlo. Construyan su futuro con recuerdos positivos.
- Esto es como una relación de pareja. Es decir, deben decirse las cosas con las que pueden lidiar y con las que no. Así sabrán si deben cambiar algo y cómo hacerlo para tener una relación familiar sana y feliz.
- Antes de las fiestas decembrinas salgan a pasear y creen nuevos momentos. Así ese día todo será más cómodo y no se sentirá forzado. Además esto les ayudará a reforzar los lazos afectivos entre ustedes.
La vida es muy corta, no dejes que pase más tiempo sin hablarle a ese familiar que tanto has querido. ¡Reconcíliense ya! Y con el resto de tu familia crea una nueva conexión que no les permita una separación dolorosa. Mantengan la comunicación y los ratos de convivencia. Así evitarán heridas profundas.