Ser padres no es una tarea fácil, pues a pesar del miedo que podemos llegar a sentir, debemos darles las bases y fortaleza necesarias para que salgan a vivir. Sin embargo, a veces cometemos errores en la crianza. Si no quieres que tus hijos sean codependientes de sus padres, hay ciertas cosas que puedes hacer. Toma nota.
Cómo es una persona codependiente

- Su autoestima es baja, porque tiene un concepto muy pobre de sí mismo.
- Buscan una pareja que los haga sentirse inferiores.
- Celosos y posesivos.
- Sienten adicción por la pareja y creen que sin la pareja no son nada.
- No tienen vida propia, prefieren vivir a la sombra de alguien más. No les importa perder su felicidad y su dignidad.
- Se relacionan con personas que no dejan nada bueno en sus vidas.
Señales de un niño que podría convertirse en codependiente

- No les gusta estar solos.
- Baja autoestima.
- Sienten inseguridad e insatisfacción personal.
- Son sumisos y por ende, víctimas e abuso o maltrato.
- Buscan atención todo el tiempo.
- Tienen trastornos alimenticios.
- Sienten culpa de lo que pasa a su alrededor.
- Su ambiente familiar es distante, frío u hostil.
- Hay carencia afectiva.
Cómo evitar que tus hijos sean codependientes

Todo aprendizaje comienza en casa, así que lo primero, sería revisar las conductas y comportamientos de ambos padres para saber que el niño tendrá un ambiente sano. En el caso de los niños, deben sentirse:
- Libres y aceptados.
- Sentirse realizados.
- Aprenden a respetar y aceptan a los demás.
- Deben sentirse apoyados.
- Hay que fomentar la individualidad, o sea, deben aprender a estar solos y saber que son capaces de hacer las cosas. También debe fomentarse la autonomía.
- Fortalecer su autoestima.
- Evita avergonzarlo en cualquier situación.
- No debe condicionarse el amor.
- Confía en él siempre.
- Apóyalos en todo momento y hazlos salir de la zona de confort.
- Explícales que todo tiene consecuencias buenas o malas.