Es un hecho, la gran gran mayoría de los hombres ve porno. Muchos lo admitirán, muchos otros lo negarán. Lo cierto es que es algo que prefieren mantener en secreto por prejuicios y miedo a ser juzgados. Seguro te da curiosidad por qué lo ve, qué le gusta de estos videos de alto contenido sexual y muchos cosas más que te da pena preguntar. Por eso nosotras hicimos esas embarazosas preguntas.
¿Por qué ves pornografía?

Se trata de fantasear, es una manera de participar es una gran variedad de experiencias sexuales sin consecuencias. Disfrutan de la excitación sexual y del orgasmo y el porno puede hacer eso por ellos. Además, les gusta la “variedad sexual” lo cual encuentran en la pornografía sin miedo de que su pareja no quiera hacerlo o no lo disfrute como él.
¿Hay algo que ves que quieres probar en la vida real?

Muchos disfrutan de fantasías que en realidad no quieren cumplir. Mientras en pantalla parecen ser increíbles (como el sexo en la playa) la realidad es muy distinta. Exactamente lo que hace de su fantasía disfrutable (peligrosa, contraria a los valores, etc.) puede ser la razón por la que no la quieren volver realidad.
¿Esto te hace desear menos a tu pareja?

La pornografía usualmente excita a los hombres y no lo contrario. Cuando a un hombre no le gusta su pareja, no es porque no pueda competir con las estrellas porno, se trata de algo más profundo. Los hombres están conscientes de que lo que ven en pantalla no es la realidad. No esperan en ti un cuerpo perfecto ni mucho menos. Si no lo pueden diferenciar, entonces existe un problema, pero no es el porno.
¿Por qué es un tema que se trata con tanta reserva entre los hombres?

Parte de la pena viene de la masturbación en sí. Así mismo, las críticas y los juicios que se pueden hacer en contra de ellos también pesan. Si tienen pareja y ellas se sienten ofendidas por esa conducta o simplemente rechazan el hecho de que él disfrute del porno, difícilmente será abierto al tema.
¿Te importa lo que opina tu pareja de que veas porno?

Muchos asumen que su pareja está en contra de este pequeño “hobby” pues lo consideran inofensivo. Pero las parejas que se abren y hablan acerca de esto aprenden más el uno del otro y la relación crece.
Si eres curiosa, te retamos a que le hagas a tu pareja estas preguntas. Recuerda que no se trata ni de juzgar ni de sentirse mal, solo de conocer más al otro.