Ya lo sé, es super fácil enojarte con tu novio, primero porque algunas personas somo enojonas por naturaleza y ahora súmale que ellos suelen no poner atención. Como sea, no es nada buena ni saludable esta situación para ninguno. Solo se desgastan y destruyen lo que podría ser una buena relación. Así que mejor ponte atenta a estos pequeños consejos que te pueden servir muchísimo.
Si eres de las que está acostumbrada a enojarse por todo y sin importar nada gritas y dejas de hablarle o asumes cualquier actitud extrema, entonces leer esto te vendrá de maravilla. Es decir, hay cosas que seguramente ya sabes, pero no está de más recordarlas pues realmente funcionan. Así que no eches en saco roto ninguna de nuestras sugerencias y sé feliz.
¡Deja de enojarte con tu novio!

Antes de que llegues a ese punto en el que crees que estás enloqueciendo o en el que ya ni te das cuenta de tu error y piensas que no te enojas nunca… recuerda las razones por las que te has enojado con él las últimas veces y reflexiona si ha valido la pena o si tuviste razón.
1. Cada vez que comience tu corazón a palpitar pero no de amor sino de que está queriendo salir a matar a tu novio, ¡tranquilízate! Respirar profundo es importante y es el primer paso.
2. Ahora, piensa si realmente tienes razón o es que ya estás predispuesta al enfado inmediato. No importa si debes quedarte un poco en silencio. Si él te presiona, pídele que te de un minuto en lo que lo resuelve tu mente.
3. Si crees que tienes razón, habla con él relajadamente. Ya no puedes proceder como siempre con desplantes. Eso debes evitarlo a toda costa mientras no sea nada grave.
Ponte en su lugar

4. Dile qué es lo que te molesta y dale la oportunidad de hablar en su defensa.
5. Ponerte en su lugar es importante también, pues te ayudará a comprenderlo aunque sea un poco. Quizás esa sea, en muchas ocasiones, la solución, pues te darás cuenta de que tiene una forma de ser peculiar que lo hace actuar de cierta manera que tal vez no concibes pero que tampoco está mal.
6. Entonces, también manifiéstale que te estás poniendo en su lugar y que puedes entender algunas cosas, pero que él también debe entender tu postura y poner de su parte para que tu esfuerzo valga la pena.
Piensa antes de hablar

7. Si aun poniéndote en su lugar no funciona y cada vez tu sangre hierve más, ¡piensa bien tus palabras! Recuerda que en otras ocasiones has dicho cosas de las que te arrepientes y no es justo herir por impulso. Será mejor que lo consideres varias veces antes de terminar de arruinarlo.
Mejor sonríe

9. A veces te sientes tan enojada que responder con una sonrisa sarcástica puede enfadarlo a él también, pero en ocasiones es lo único que tenías que hacer para que saques un poquitito de tu furia.
10. Si te das cuenta de que es una tontería, pues ya no te trabes entonces. Continúa y dale un abrazo o una sonrisa sincera para que sepa que no pasa nada, que también sabes cuándo te equivocas. Tal vez no esté de más decirlo, también ellos necesitan escuchar esas cosas. Tú sabrás si lo haces o no.
No te enojes tanto

¿Cómo ves? Como que de pronto ya nos metemos mucho en el papel de mujer histérica, ¿no? No permitamos que sigan diciendo que las mujeres somos por naturaleza locas. Además si tu relación es tan especial, cuídala y no te enojes a cada rato. Si te das cuenta que en serio no puedes dejar de molestarte, entonces lo que tendrás que reconsiderar es si continúas con esa pareja, ¿no crees?