Tener una melena larga y saludable es el sueño de muchas chicas. Desafortunadamente, no todas tenemos la paciencia de dejar crecer nuestro cabello. Es ahí cuando comenzamos a buscar remedios, productos o incluso recurrimos a extensiones de melena para lucir diferentes…
En mi búsqueda por una melena larga, me he encontrado con un montón de sugerencias. Decidí dejar crecer mi melena por un año. Necesitaba un cambio de look después de mi reciente ruptura. Entonces, como cortarlo no es una opción para mí, dejarlo crecer está resultando toda una experiencia. Llevo aproximadamente seis meses dejando que mi cabello crezca y te voy a contar algunas curiosidades al respecto.
La cebolla de hecho sí sirve

No soy una gran aficionada a los DIY de belleza, pero debo admitir que después de ver a varias blogueras usando el shampoo de cebolla me animé a probarlo. Si no sabes cómo hacerlo, aquí te dejo la receta. Es de las cosas más sencillas que he probado durante estos meses y debo decir que es muy efectiva. Mi melena no había crecido prácticamente nada en dos meses y a raíz de que empecé a utilizar el shampoo de cebolla mi cabello dio un pequeño estirón.
Sembrar tu cabello en luna llena

¡Ya sé! Que tontería, pero la verdad me dio muchísima curiosidad sabes si esto funcionaría o no. Mi ex suegra, una mujer con una super melena, solía hacerlo y me propuse intentarlo. Después de todo no es como que esté haciendo brujería ni nada por el estilo. Así que corté un cachito de mi melena y lo puse en una maceta a la luz de la luna. Evidentemente no sirvió de mucho pero al menos no me quedé con las ganas.
Me llamaron la atención las extensiones de melena

Hace algunos años cuando tenía como 15 años, fui la más fan de usar extensiones de cabello. Las compré de mi tono de melena y de colores. En fin, utilicé mucho las extensiones de melena en el pasado. A decir verdad fueron grandiosas en su momento, aunque actualmente no estaba muy segura de que fueran a funcionar. Así que fui a buscarlas a donde las compraba hace ya tantos años y comencé a recordar el show que es tener cabello falso. Por si nunca las has tenido te cuento un poquito al respecto.
Los cuidados del cabello extra

Primero que nada tienes que buscar que la melena comprada no sea de silicon. Si quieres que tus extensiones realmente se vean bien vas a necesitar cabello natural. Es más caro que el falso y difícil de encontrar en algunas ocasiones. Si te ponen las extensiones con broches, requieren el mismo cuidado que tu cabello natural. Deberás lavarlo, dejarlo secar, desenredarlo y tratarlo muy bien para que no le salga orzuela. Finalmente, vas a tener que recurrir a un profesional para que te corte el cabello de tal manera que tus extensiones no se vean falsas y cuidar que en ningún momento se salgan de su lugar. Tener extensiones de melena puede ser un dolor de cabeza, pero eso para mí no es lo peor.
¿Sabes de dónde viene el cabello de tus extensiones?

Como en todo en el mundo, existe la mafia del mundo de la belleza. Los abusos no solo se dan en consultorios médicos con productos de dudosa procedencia. Las extensiones de cabello natural son difíciles de encontrar pues vienen obviamente de otra mujer. En lugares como India, suelen hacerse rituales en los las mujeres se rapan completamente. De ahí viene parte de las melenas naturales en el mercado. Sin embargo, muchas de las melenas que encuentras en las tiendas más costosas, no se sabe muy bien de donde provienen. En las partes más pobres del mundo algunas mujeres aceptan cortar su melena para darle a su familia un poco de sustento. Son pocas las marcas que le dan un buen precio a estas mujeres por su cabello.
En mi búsqueda por una melena más larga, no había pensado en esto hasta que me pregunté de dónde provenía el cabello natural. Pensándolo bien, llegué a la conclusión de que es preferible esperar a que mi propio cabello crezca. El día de hoy solo me queda apreciar esas melenas que utilicé en mi adolescencia. Su valor en mi mente es mucho más grande de lo que en aquella época eran para mí. El valor del cabello de una mujer hace la diferencia en muchos aspectos, es el sueño de algunas, el sustento de otras y la corona que portamos todos los días sin darnos cuenta.