Escuchar la palabra felación resulta intolerante para algunas personas. Otras no tienen idea de lo que significa, pero se unen a la reacción de rechazo. Esta práctica sexual, al igual que la masturbación, sigue siendo un tema tabú en algunas sociedades. Para que sepas de qué se trata, a continuación compartiré contigo información al respecto. Tú decidirás al final si realizas esta práctica sexual o no.
Tu pareja también tiene derecho a disfrutar

Así como tú puedes disfrutar de un grandioso sexo oral, tu pareja también tiene derecho a hacerlo. El problema es que muchas chicas, y también los chicos, creen que solo se trata de meter y sacar el pene de la boca. ¡Grave error! Para que tanto él como tú disfruten, no debes ser directa. La felación no se trata nada más de enfocarse en el pene, sino en todas las partes del cuerpo de tu pareja. Tocar, besar, lamer y succionar desde su boca hasta su entrepierna.
Cómo lograr una felación profunda

Lo más importante que debes tener en mente es que el hecho de que se llame felación profunda, no significa que deba ser así. Es decir, será profunda hasta donde tú quieras y puedas hacerlo. Para lograrlo debes estar relajada.
- Una vez que tengas el pene dentro de tu boca, relaja tu respiración contando mentalmente 1, 2, 3.
- Tu garganta debe relajarse para que puedas hacer la succión de forma suave, de modo que puedas irla intensificando. Al mismo tiempo ve aumentando el ritmo y la profundidad.
- Cuando llegues a lo más profundo, abre tus labios y toma aire. Mantente así por unos segundos, así lograrás que la garganta se desensibilice. Esto es importante, porque si el miembro toca la campanilla podrías vomitar.
- Ya que controles el movimiento, lograrás la felación profunda.
No te presiones

Si quieres que tu pareja sienta mucho placer, intenta esta técnica. No te angusties si no te sale al primer intento, eso requiere práctica. Tampoco permitas que él te obligue a hacer algo con lo que no te sientas cómoda. Lo más importante es que lo que hagan sea de común acuerdo.
Ahora que ya sabes de qué se trata, ¿te animarías o no?