Es cierto que el placer es responsabilidad de cada persona, sí, incluso cuando se tiene en pareja. No obstante, hay ciertos movimientos, caricias y palabras que tanto tú como tu pareja hacen y no son los adecuados. Así que si te preguntas por qué alguno no puede terminar, tal vez sea por estos motivos.
Se les olvida el juego previo

Generalmente a los hombres se les olvida el juego previo y prefieren entrar en acción. Sin embargo, a las mujeres les sirve más el juego previo. En este sentido les permite excitarse y lubricar adecuadamente. De tal forma todo el encuentro es más placentero e íntimo entre ambos.
No se acarician lo suficiente

A veces tanto los hombres como las mujeres se toman el cuerpo y el placer como un cliché. Por ello siempre estimulan y acarician ciertas zonas del cuerpo dejando de lado las demás. En consecuencia el encuentro no es tan placentero. Incluso es un poco aburrido pues siempre se le presta atención a ciertas partes. Por eso, ambos deben tomarse un poco de tiempo para acariciarse de verdad. Además al hacerlo crean lazos de confianza.
Por estos motivos nunca llegarán juntos al clímax

En realidad ninguno se preocupa por el momento y tienen distintas cosas en la cabeza. Por más que quieran concentrarse en el otro, su mente se va hacia otra parte. En consecuencia, no pueden sentirse, escucharse y mucho menos amarse. Por ello es muy difícil que lleguen al clímax juntos. Lo que necesitan es ponerse más atención y hacer lo que le gusta al otro y lo que les gusta a ambos. De esa forma verán cómo se sienten más conectados y todo cambia.
Cambian de un momento a otro

Lo peor que pueden hacer es cambiar el ritmo, posición e intensidad de un momento al otro. Quizá alguno lo esté disfrutando y el cambio arruine la sensación. Por eso, necesitan preguntar o comentar antes de emprender una nueva acción. Sé que suena tedioso, pero es lo mejor.