¿Estás cansada de comprar lencería sexy pero que dura poco? Eso sucede porque la prenda que has elegido no es de buena calidad. Por eso las prendas se rompen o se estiran fácilmente y su vida útil es corta. Sin embargo, existen algunas pistas clave para identificar la lencería de buena calidad. Ya no tendrás que sufrir otra vez por este molesto problema.
Toca la tela

En las prendas de lencería el tipo de tela puede variar. Sin embargo, siempre debe sentirse suave, resistente y nada áspera. Cuando elijas tu lencería, pasa tus dedos sobre la prenda, siente y pregúntate ¿se siente bien?, ¿me sentiría cómoda con esta prenda? Si la tela es demasiado delgada o muy gruesa ¡no la compres!, no es de buena calidad. El punto de la lencería es lucir sexy y cómoda sin sudar o sin que te cause alguna irritación en tu zona íntima. Por otra parte, si está hecha con encaje procura que no raspe tu piel o que el encaje sea más como un adorno en vez de ser de toda la prenda.
Lee las etiquetas

En las etiquetas de la prenda puedes encontrar las señales para identificar si es de buena o mala calidad. Sé que no es algo que acostumbras hacer, pero créeme, sí funcionará. Observa si las fibras son de origen vegetal o de origen sintético. Prefiere las que sean 100% algodón, o seda. Por otra parte, el origen de la prenda también es muy importante.
Revisa las costuras de la tela

Es normal que a muchos costureros se les escape algún detalle en las costuras de la prenda. Es por ello que debes observar con atención las costuras de la prenda que quieres comprar. En ocasiones se nota a simple vista cuando un hilo está fuera de lugar. Para hacerlo debes tomar en cuenta los siguientes puntos: la unión de la tela y el hilo adecuado. Tal vez su unión tenga completo sentido, pero si notas que el hilo es demasiado delgado, considera que es de mala calidad pues se romperá fácilmente.