En muchas ocasiones hemos escuchado que mamá es importante, es valiosa, es lo máximo. Claro que lo es. Sin embargo, también hay que reconocer el papel que desempeña papá. Muchas veces nos olvidamos de él porque no está tan presente en el crecimiento de nosotros. Pero así como hay padres desentendidos, también existen algunas madres. No podemos generalizar y decir que todos los papás son indiferentes, porque no es así. Aunque sí hay que dejar en claro que mamá siempre será mamá y ese sitio nadie lo reemplaza.
Ser papá es fácil

Hay que reconocer que la paternidad es menos compleja, pues papá no te lleva dentro durante nueve meses. Tampoco sufre de las náuseas, los senos adoloridos o de esos momentos en que sientes que la vejiga te va a explotar. Papá tampoco sabrá lo que se siente la anestesia epidural y mucho menos tendrá una cicatriz en su cuerpo a causa de un bisturí. Él no tiene idea de cómo se siente pujar y sentir cómo sale un bebé de ti, o la molestia que queda luego de recibir una cesárea. Papá no sabe nada de las hormonas y esa gran revolución que hay cuando llega el periodo o durante el embarazo. Él no sabe el dolor que puede causar que el bebé no tome bien leche del pecho. Papá no se para cada 5 minutos a ver si el bebé sigue respirando.
Papá no tiene dudas y si las tiene no las externa

Mamá por su parte, buscará grupos en donde pueda resolver todas sus dudas. Ella siente y observa cómo cambia su cuerpo y no hay marcha atrás. Papá puede devolver al bebé cuando no para de llorar o cuando el pequeño así lo pide. Él siempre tiene un escudo que hará todo lo que esté en sus manos por proteger a sus hijos: mamá. Ojo, eso no quiere decir que a papá no le importen los hijos o que no sienta miedo de vez en cuando. Papá también quiere a sus hijos, juega con ellos, los enseña a ser valientes. Les hace desayunos divertidos y siempre es el buena onda.
Pero mamá es mamá

Ella renuncia a muchas cosas o deseos, con tal de ver por sus hijos. Siempre le pide a Dios para que cuide de ellos. Mamá a veces se olvida de sus amigos o de salir a divertirse porque sabe que hay una labor principal. Aprende a bañarse súper rápido y si dura más de 10 minutos en la ducha, es un lujo. Aunque esté cansada, siempre sacará fuerzas extra si sus hijos la necesitan. Mamá pensará en si se compra ella esos tenis que tanto le gustan o si compra algo para su bebé. Ella piensa y siente miedo cada vez que ve noticias donde pasan cosas tristes. En cualquier momento, mamá estará ahí aunque todos los demás se hayan ido.