Cosas que sólo padecemos los treintones, ¿apoco no?

Debo reconocer que cuando yo tenía entre 12 y 15 años , pensaba que llegar a los treinta años era el principio de los problemas y el fin de la juventud. Por fortuna ahora que estoy en el club de los treintones, me doy cuenta que llegar al tercer piso no tiene nada de malo. Eso sí, al llegar a esta edad me han quedado claras muchas cosas. Por ejemplo…

Elige un trabajo que ames

Pensamos que tenemos toda la vida para hacer y deshacer. Eso es un hecho. Pero creo que disfrutamos más, si nos dedicamos a hacer todas esas cosas que nos gustan o nos apasionan. No esperes a cumplir 40 o más, para hacer eso que tanto te gusta. La vida debe ser disfrutada siempre. No tenemos que esperar a que pase algo, para comenzar a valorar nuestros días.

No te conformes con un sueldo miserable

Es un hecho que necesitamos trabajar para cubrir nuestros gastos y antojos. Así como debes elegir el trabajo que más disfrutes, también debes tener un sueldo que valga la pena. Todo lo que hayas estudiado, debe verse reflejado en un sueldo bastante bueno.

No te sientas mal si has perdido a todos los “amigos” que tenías

Conforme pasan los años, tal vez pensarías que vas acumulando más y más amigos de todas las etapas de tu vida. Déjame decirte que es todo lo contrario. Muchos amigos se van alejando y podrías pensar que está mal, pero no es así. Los amigos que se quedan, son los que valen la pena, con los que vas a seguir creciendo.

Lo malo es que comienzan los malestares

Lo único malo de llegar al club de los treintones, es que comienzan las molestias en el cuerpo. El estrés se eleva por deudas, trabajo y otras cosas. Si te acuestas mal, al día siguiente amaneces con un tremendo dolor. Eso sería una de las peores cosas que tendrás que experimentar a partir de este momento, créeme.

Te llenas de satisfacciones

Llegar a esta edad y darte cuenta de todo lo que has avanzado, todo lo que has crecido y todo lo que has logrado sin duda es una gran satisfacción.