Recuerdo que antes de convertirme en mamá, no me percataba de cuántos accidentes podían suceder en casa. Sin embargo eso cambió cuando mis retoños llegaron a mis brazos. Debo decirte que los accidentes en casa suceden, incluso cuando has puesto tu casa a prueba de niños. Así que mejor guarda la calma y ponte atenta a los detalles que te compartiré, para que sepas cómo reaccionar.
Los niños son imanes de los accidentes

Créeme, puedes estar pendiente de tus hijos para que no les pase nada y aún así les pasará algo. No es que yo se los desee, simplemente es algo real. Por eso lo mejor es estar preparada dependiendo la situación.
En la cocina

Procura dejarles en claro a tus hijos que no deben entrar a la cocina porque es una sala de alto riesgo. Aún así, muchas veces querrán entrar para enseñarte algo o para tomar algo. Por eso no debes dejar las cacerolas a su alcance. Evita dejar los sartenes con el mango de fuera, para que no estén a su alcance. Con los utensilios, procura dejarlos en cajones que no estén a su alcance. Así evitarás cortaduras o lesiones en la piel.
En las habitaciones

Aunque busques muebles seguros y aptos para los niños, nunca faltará algo que los lastime. Busca protecciones para los contactos. Así evitarás que se electrocuten. También deja lejos cables o aparatos pesados que se les puedan caer encima. Incluso ten cuidado con los muebles, pues a veces los niños se trepan en ellos y pueden caerles encima.
En la sala o comedor

Casi siempre hay ventanas en estas habitaciones. Enséñale a tus hijos que no deben acercarse a las ventanas, mucho menos si no tienen protecciones. Además, ten cuidado con los muebles que hay cerca de las ventanas. Los niños pueden subirse ahí y luego pretender llegar a las ventanas. El final puede ser trágico. Así que toma las medidas necesarias para evitarlo.